Las protestas en Bolivia se acercan a su primer mes: ¿a qué factores responde la extensa crisis?
Las protestas en Bolivia se acercan a su primer mes: ¿a qué factores responde la extensa crisis?
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La nación sudamericana enfrenta la mayor ola de protestas en décadas, mientras el Gobierno del presidente Rodrigo Paz intenta contrarrestar una crisis heredada... 29.05.2026, Sputnik Mundo
Entre una severa crisis económica, políticas agrarias y ambientales rechazadas por amplios sectores de la población y un movimiento indígena reconocido a nivel internacional por ser uno de los más organizados e influyentes de América Latina, Bolivia atraviesa su cuarta semana de protestas encabezadas por campesinos, mineros, maestros y transportistas que han puesto en jaque al Gobierno de Rodrigo Paz.Reforma agrariaDe acuerdo con diversos reportes de prensa, las movilizaciones comenzaron en abril, luego de que el mandatario boliviano promulgó la controvertida Ley 1720, destinada a transformar las pequeñas propiedades rurales en medianas.En opinión de los inconformes, la norma permitiría la venta de tierras destinadas a la agricultura a favor de los grandes propietarios, lo que desató el descontento social y desembocó en una marcha indígena que llegó hasta La Paz.Ante la magnitud de las protestas, el jefe de Estado abrogó la iniciativa apenas 35 días después de su entrada en vigor."Eso hará de esa nueva ley una ley fuerte, una ley justa, una ley equilibrada", sostuvo el mandatario, que tomó posesión apenas seis meses atrás.Demandas del magisterio y combustible deficienteMientras Paz intentaba paliar el descontento por la reforma agraria, a finales de abril unos 2.000 maestros estatales rurales se sumaron a la movilización para exigir mejoras salariales y mayor presupuesto para el sector educativo, en un momento en que la inflación en el país andino supera el 20%, su nivel más alto en casi cuatro décadas.Por si fuera poco, tras la eliminación de la histórica subvención a los combustibles —sostenida durante 20 años por los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025)— se sumaron decenas de miles de denuncias por daños a los vehículos debido a la venta de gasolina que, según los análisis técnicos, incumple los estándares de calidad.Reforma a la Constitución del 2009Por si fuera poco, el 9 de mayo, el presidente boliviano anunció la creación de una comisión para emprender una "reforma parcial" de la Constitución de 2009, promulgada durante la primera gestión de Evo Morales en reemplazo del texto de 1967. Esta circunstancia ha despertado la suspicacia de la sociedad, especialmente de los sectores afines al expresidente, que estiman que la enmienda apunta a modificar sectores como el de los hidrocarburos y la minería, excluyendo al Estado como actor fundamental de la economía del país.A decir del comandante nacional de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, actualmente se registran más de 150 bloqueos a nivel nacional, una situación que, según los reportes de prensa, ha ocasionado desabasto de alimentos, afectaciones al sector salud y pérdidas de hasta 600 millones de dólares.La fractura del MASSputnik conversó con Mauricio Prado Jaimes, doctorante en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, que analizó los factores detrás del descontento boliviano, así como sus alcances e impacto a largo plazo.Añadió que dicho modelo se agotó por diversos motivos, como los "subsidios estatales que crean déficit, caída en las reservas internacionales, una inflación que está galopando y un contexto también de escasez global de combustibles".Prado Jaimes recordó que el país andino carece de una producción relevante de combustibles, lo que significa que depende en gran medida de la importación, así que la guerra de Irán ha tenido un fuerte impacto en este sentido, debido al alza de los precios del petróleo a nivel global por el cierre del estrecho de Ormuz."Eso moviliza otro sector importante: los transportistas", añadió el analista, al tiempo que explicó que, ante el agotamiento del modelo desarrollista del MAS que le fue heredado, el presidente Rodrigo Paz trata de combatir la crisis "con medidas altamente impopulares, abiertamente neoliberales que, a su vez, enfurecen a estos sectores".Un país históricamente combativoAdicionalmente, el experto señaló que Bolivia se ha caracterizado históricamente por la fuerza de sus organizaciones sociales. Sin embargo, tras 20 años de hegemonía del MAS, la comunidad internacional se acostumbró al diálogo entre estos sectores y el gobierno, por lo que dejó de ser frecuente observar movilizaciones de esta magnitud."Si le quitas ese voto de rechazo, no había mucho proyecto (...), quiere ser democrático, abierto (...) pero no había nada que lo sostuviera, no tiene [mayoría en el] Legislativo, no tiene vínculos con los movimientos sociales. Su vicepresidente Edmand Lara iba a ser ese vínculo con los sectores populares y rompieron muy pronto", agregó.¿Cómo impactan las pérdidas en la legitimidad? Cuestionado sobre el impacto que las pérdidas económicas a razón de los bloqueos carreteros pueden tener sobre la legitimidad de las movilizaciones, Prado Jaimes admitió que "claramente hay un sector afectado", particularmente la gente de la capital (oeste) y Santa Cruz (centro), "un territorio históricamente de derecha, que siempre ha sido sumamente hostil" hacia las movilizaciones sociales.Sin embargo, continúa el experto, en territorios como Cochabamba (centro) y El Alto (oeste), el apoyo social a las protestas es indudable, lo que exhibe que existe un ambiente polarizado.Congreso anula restricciones a las FFAA Esta semana, la Cámara de Diputados de Bolivia (cámara baja) aprobó una ley que anula las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.De acuerdo con reportes de prensa, la nueva legislación, que derogó la Ley 1341 de octubre de 2020, fue previamente aprobada en el Senado (cámara alta), por lo que pasó al Ejecutivo para recibir la rúbrica de Paz.Para Prado Jaimes, esta situación podría derivar en una mayor confrontación entre los manifestantes y las fuerzas del orden, lo que es "sumamente peligroso", toda vez que la violencia política y la represión estatal han sido "históricamente muy fuertes".Posibles escenariosA la luz de estos factores, el experto estimó posible la renuncia o remoción de Rodrigo Paz para sustituirlo por el vicepresidente Lara. "Si en algún momento la clase política ve [al vicemandatario] como una opción viable para salir del enfrentamiento, no se descarta", sostuvo.Al mismo tiempo, similar a lo ocurrido durante las guerras del Agua y del Gas —ocurridas en el 2000 y 2003, respectivamente—, el experto consideró viable un escenario de reorganización de las fuerzas sociales que dé lugar a un movimiento similar al MAS.Y añadió que el MAS no fue derrotado por falta de bases sociales, sino por problemas internos del partido que derivaron en división y la llegada de Rodrigo Paz al poder. Sin embargo, resaltó: "No hay forma de gobernar Bolivia sin la mano del sector popular, obrero, campesino".
La nación sudamericana enfrenta la mayor ola de protestas en décadas, mientras el Gobierno del presidente Rodrigo Paz intenta contrarrestar una crisis heredada por el Movimiento Al Socialismo (MAS), con medidas altamente impopulares que son rechazadas por sectores históricamente combativos.
Entre una severa crisis económica, políticas agrarias y ambientales rechazadas por amplios sectores de la población y un movimiento indígena reconocido a nivel internacional por ser uno de los más organizados e influyentes de América Latina, Bolivia atraviesa su cuarta semana de protestas encabezadas por campesinos, mineros, maestros y transportistas que han puesto en jaque al Gobierno de Rodrigo Paz.
Reforma agraria
De acuerdo con diversos reportes de prensa, las movilizaciones comenzaron en abril, luego de que el mandatario boliviano promulgó la controvertida Ley 1720, destinada a transformar las pequeñas propiedades rurales en medianas.
"Ya no existe, se acabó esa ley", dijo Paz en un video divulgado por la Presidencia boliviana. No obstante, aseguró que "tenemos que tratar una nueva normativa para todo el país, una nueva ley sobre la tierra, con consensos, socializando, escuchando a todos los sectores".
"Eso hará de esa nueva ley una ley fuerte, una ley justa, una ley equilibrada", sostuvo el mandatario, que tomó posesión apenas seis meses atrás.
Mientras Paz intentaba paliar el descontento por la reforma agraria, a finales de abril unos 2.000 maestros estatales rurales se sumaron a la movilización para exigir mejoras salariales y mayor presupuesto para el sector educativo, en un momento en que la inflación en el país andino supera el 20%, su nivel más alto en casi cuatro décadas.
Por si fuera poco, tras la eliminación de la histórica subvención a los combustibles —sostenida durante 20 años por los gobiernos de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025)— se sumaron decenas de miles de denuncias por daños a los vehículos debido a la venta de gasolina que, según los análisis técnicos, incumple los estándares de calidad.
Reforma a la Constitución del 2009
Por si fuera poco, el 9 de mayo, el presidente boliviano anunció la creación de una comisión para emprender una "reforma parcial" de la Constitución de 2009, promulgada durante la primera gestión de Evo Morales en reemplazo del texto de 1967.
Esta circunstancia ha despertado la suspicacia de la sociedad, especialmente de los sectores afines al expresidente, que estiman que la enmienda apunta a modificar sectores como el de los hidrocarburos y la minería, excluyendo al Estado como actor fundamental de la economía del país.
A decir del comandante nacional de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, actualmente se registran más de 150 bloqueos a nivel nacional, una situación que, según los reportes de prensa, ha ocasionado desabasto de alimentos, afectaciones al sector salud y pérdidas de hasta 600 millones de dólares.
Sputnik conversó con Mauricio Prado Jaimes, doctorante en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, que analizó los factores detrás del descontento boliviano, así como sus alcances e impacto a largo plazo.
"Para entender esta crisis hay que ver el desgaste del modelo político-económico boliviano que inauguró el MAS. Es una crisis que ya venía desde el último Gobierno de Evo Morales, que se mantuvo con Jeanine Áñez (2019-2020) y que no se solucionó con Luis Arce", observó el experto.
Añadió que dicho modelo se agotó por diversos motivos, como los "subsidios estatales que crean déficit, caída en las reservas internacionales, una inflación que está galopando y un contexto también de escasez global de combustibles".
Prado Jaimes recordó que el país andino carece de una producción relevante de combustibles, lo que significa que depende en gran medida de la importación, así que la guerra de Irán ha tenido un fuerte impacto en este sentido, debido al alza de los precios del petróleo a nivel global por el cierre del estrecho de Ormuz.
"Eso moviliza otro sector importante: los transportistas", añadió el analista, al tiempo que explicó que, ante el agotamiento del modelo desarrollista del MAS que le fue heredado, el presidente Rodrigo Paz trata de combatir la crisis "con medidas altamente impopulares, abiertamente neoliberales que, a su vez, enfurecen a estos sectores".
Un país históricamente combativo
Adicionalmente, el experto señaló que Bolivia se ha caracterizado históricamente por la fuerza de sus organizaciones sociales. Sin embargo, tras 20 años de hegemonía del MAS, la comunidad internacional se acostumbró al diálogo entre estos sectores y el gobierno, por lo que dejó de ser frecuente observar movilizaciones de esta magnitud.
"Son sectores que, de verdad, siempre han estado muy movilizados, de los cuales depende gran parte de la gobernabilidad y Rodrigo Paz llegó por un voto de castigo, sorprendió que pasara a la segunda vuelta", precisó Prado Jaimes.
"Si le quitas ese voto de rechazo, no había mucho proyecto (...), quiere ser democrático, abierto (...) pero no había nada que lo sostuviera, no tiene [mayoría en el] Legislativo, no tiene vínculos con los movimientos sociales. Su vicepresidente Edmand Lara iba a ser ese vínculo con los sectores populares y rompieron muy pronto", agregó.
¿Cómo impactan las pérdidas en la legitimidad?
Cuestionado sobre el impacto que las pérdidas económicas a razón de los bloqueos carreteros pueden tener sobre la legitimidad de las movilizaciones, Prado Jaimes admitió que "claramente hay un sector afectado", particularmente la gente de la capital (oeste) y Santa Cruz (centro), "un territorio históricamente de derecha, que siempre ha sido sumamente hostil" hacia las movilizaciones sociales.
Sin embargo, continúa el experto, en territorios como Cochabamba (centro) y El Alto (oeste), el apoyo social a las protestas es indudable, lo que exhibe que existe un ambiente polarizado.
"Habrá algunos que estén muy en contra de las manifestaciones, como lo han estado, además, históricamente", ponderó Prado Jaimes. Por ejemplo, "sectores urbanos que son a lo mejor un poco más vulnerables al abasto de alimentos, dependen más del flujo carretero que otras zonas rurales, que quizás pueden tener, por lo menos, la parte alimenticia cubierta o de insumos, también por la vida rural", continuó.
Hay grupos como la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (Cadinpaz) que, en las últimas semanas, refirieron que, tan solo en la capital boliviana, las pérdidas por los bloqueos ascendían a más de 15 millones de dólares por día.
Congreso anula restricciones a las FFAA
Esta semana, la Cámara de Diputados de Bolivia (cámara baja) aprobó una ley que anula las restricciones a la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.
De acuerdo con reportes de prensa, la nueva legislación, que derogó la Ley 1341 de octubre de 2020, fue previamente aprobada en el Senado (cámara alta), por lo que pasó al Ejecutivo para recibir la rúbrica de Paz.
Para Prado Jaimes, esta situación podría derivar en una mayor confrontación entre los manifestantes y las fuerzas del orden, lo que es "sumamente peligroso", toda vez que la violencia política y la represión estatal han sido "históricamente muy fuertes".
Sin embargo, remarcó el experto, "las organizaciones de allá tienen una larga tradición de lucha, no es fácil que se desinflen o que pierdan impulso" y, aunque la movilización permanente "tiene sus costos" y es imposible de sostener, pareciera que se está apostando a un escenario de mayor confrontación y desgaste.
A la luz de estos factores, el experto estimó posible la renuncia o remoción de Rodrigo Paz para sustituirlo por el vicepresidente Lara. "Si en algún momento la clase política ve [al vicemandatario] como una opción viable para salir del enfrentamiento, no se descarta", sostuvo.
Al mismo tiempo, similar a lo ocurrido durante las guerras del Agua y del Gas —ocurridas en el 2000 y 2003, respectivamente—, el experto consideró viable un escenario de reorganización de las fuerzas sociales que dé lugar a un movimiento similar al MAS.
"Alguna fuerza política intentará captar todo eso, este poder popular que, finalmente, fue lo que mantuvo al MAS todo ese tiempo", dijo Prado Jaimes.
Y añadió que el MAS no fue derrotado por falta de bases sociales, sino por problemas internos del partido que derivaron en división y la llegada de Rodrigo Paz al poder. Sin embargo, resaltó: "No hay forma de gobernar Bolivia sin la mano del sector popular, obrero, campesino".
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