China reaparece en la agenda del Mercosur, pero los obstáculos no se disipan: expertos
China reaparece en la agenda del Mercosur, pero los obstáculos no se disipan: expertos
Sputnik Mundo
Al asumir la presidencia del Mercosur, Uruguay busca retomar los diálogos con China, que mantiene vigente la intención de un acuerdo comercial con la región... 02.07.2026, Sputnik Mundo
Aunque la posibilidad de un acuerdo comercial entre el Mercosur y China se arrastra, con idas y vueltas, desde hace una década, el regreso de Uruguay a la presidencia pro tempore del bloque regional hasta inicios de 2027, promete volver a colocar al comercio con el gigante asiático en la agenda.Durante la reunión de cancilleres del bloque, el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Mario Lubetkin, reafirmó la voluntad de Montevideo de continuar con las negociaciones con Pekín. "Promoveremos la realización del Diálogo Mercosur-República Popular China como en otras oportunidades", apuntó.En efecto, la anunciada por el canciller uruguayo es una instancia surgida en 1997 para concentrar las conversaciones entre China y el bloque sudamericano. Si bien los encuentros habían comenzado siendo anuales, pasaron 14 años entre la quinta y sexta ronda de diálogo y seis entre esa y la última desarrollada hasta el momento, en 2024. Al igual que la prevista para este 2026, las últimas dos ediciones tuvieron lugar en Montevideo, ratificando el papel de Uruguay como punta de lanza de las conversaciones entre el Mercosur y China.De todos modos, el Gobierno uruguayo no quedó solo en su intención durante la última cumbre. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recogió el guante y manifestó su intención de que Pekín se sume a los acuerdos comerciales que el bloque sudamericano está negociando.La posibilidad de negociar con China fue incluso consultada por la prensa al canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, que reconoció que su país "no se niega a establecer relaciones comerciales con China" pero aclaró que solo participará si Pekín no pone objeciones a la relación diplomática que Asunción mantiene con Taiwán.¿El interés chino sigue vigente?En diálogo con Sputnik, el analista internacional uruguayo Nicolás Pose apuntó que el interés por generar negociaciones con el Mercosur sigue estando en la agenda del Gobierno chino y puede acrecentarse en la medida en que el bloque sudamericano avance en otros tratados comerciales con otros mercados.Pose subrayó que, si bien el Mercosur no sea el primer socio en consideración para China, el país asiático querrá "mantener unas condiciones de acceso que al menos emparden las condiciones de sus competidores".De hecho, a pesar de las resistencias de Brasil y Argentina que, en diferentes momentos, han bloqueado que un acuerdo con China prospere en el bloque, las últimas señales que Uruguay recibió desde Pekín indican que el Gobierno de Xi Jinping sigue esperanzado en hacer avanzar las negociaciones.En opinión de Pose, que Uruguay sea el país que más haya impulsado la relación con China dentro del Mercosur responde a que, a diferencia de Brasil o Argentina, el país no padece "la sensibilidad asociada a una apertura a la importación de bienes industriales" que sí existe desde sectores industriales en las economías brasileña y argentina.Obstáculos que no se superanPero, a pesar de esto, Pose sigue siendo poco optimista en relación a que un acuerdo de libre comercio pueda prosperar en el futuro inmediato.Si bien reconoció que China es indiscutiblemente el principal socio comercial de la región y en particular para las exportaciones, el bloque sudamericano sigue atravesado por las amenazas de la "apertura de los mercados de manufacturas del Mercosur al ingreso de bienes industriales chinos sin aranceles".En ese sentido, Pose reconoció que "el ritmo de lo políticamente posible para la agenda externa del Mercosur lo marca la evolución de las preferencias de la industria manufacturera de Brasil", por lo que, a pesar de las palabras del presidente Lula en la cumbre del Mercosur, China sigue siendo el destinatario principal de las "resistencias" del sector industrial brasileño.También consultado por Sputnik, el analista internacional paraguayo Mario Paz Castaing explicó que en Brasil persisten "contradicciones" importantes entre su sector agroexportador, que reclama acuerdos que permitan colocar productos en China sin aranceles ni cuotas de mercado, "otros sectores de la producción que responden más a la derecha no lo quieren".Así las cosas, el experto apuntó que las elecciones presidenciales del mes de noviembre en Brasil —que tiene a Lula y a Flávio Bolsonaro como principales aspirantes al Gobierno— puede definir qué posturas seguirá teniendo Brasilia en relación a la apertura comercial del Mercosur.Para el analista, el Mercosur no escapa a esas "tensiones" internacionales entre Washington y Pekín, por lo que es posible que los miembros del bloque encuentren en otros mercados asiáticos como Japón, Vietnam o Singapur, entre otros, socios comerciales con menor "costo político"."Creo que dado el momento geopolítico que vivimos, y siendo que Asia necesita lo que el Mercosur produce y exporta al mundo, es el camino para buscar mercados alternativos y posicionarse", añadió en ese sentido.
Al asumir la presidencia del Mercosur, Uruguay busca retomar los diálogos con China, que mantiene vigente la intención de un acuerdo comercial con la región. Expertos consultados por Sputnik señalaron que Pekín puede no querer perder pie ante la Unión Europea, aunque la resistencia de Brasil sigue dificultando un acuerdo.
Aunque la posibilidad de un acuerdo comercial entre el Mercosur y China se arrastra, con idas y vueltas, desde hace una década, el regreso de Uruguay a la presidencia pro tempore del bloque regional hasta inicios de 2027, promete volver a colocar al comercio con el gigante asiático en la agenda.
Durante la reunión de cancilleres del bloque, el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo, Mario Lubetkin, reafirmó la voluntad de Montevideo de continuar con las negociaciones con Pekín. "Promoveremos la realización del Diálogo Mercosur-República Popular China como en otras oportunidades", apuntó.
🇨🇳🌎 China reaparece en la agenda del Mercosur, pero los obstáculos no se disipan: expertos
🤝Al asumir la presidencia del Mercosur, Uruguay busca retomar los diálogos con China, que mantiene vigente la intención de un acuerdo comercial con la región.
En efecto, la anunciada por el canciller uruguayo es una instancia surgida en 1997 para concentrar las conversaciones entre China y el bloque sudamericano. Si bien los encuentros habían comenzado siendo anuales, pasaron 14 años entre la quinta y sexta ronda de diálogo y seis entre esa y la última desarrollada hasta el momento, en 2024. Al igual que la prevista para este 2026, las últimas dos ediciones tuvieron lugar en Montevideo, ratificando el papel de Uruguay como punta de lanza de las conversaciones entre el Mercosur y China.
De todos modos, el Gobierno uruguayo no quedó solo en su intención durante la última cumbre. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recogió el guante y manifestó su intención de que Pekín se sume a los acuerdos comerciales que el bloque sudamericano está negociando.
"El Mercosur está avanzando en los diálogos con Canadá, India y Vietnam. En esta cumbre iniciaremos las negociaciones para una asociación económica con Japón y pronto queremos hacer lo mismo con China, y continuar acercándonos a los mercados más dinámicos del mundo", aseveró el mandatario brasileño.
La posibilidad de negociar con China fue incluso consultada por la prensa al canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, que reconoció que su país "no se niega a establecer relaciones comerciales con China" pero aclaró que solo participará si Pekín no pone objeciones a la relación diplomática que Asunción mantiene con Taiwán.
En diálogo con Sputnik, el analista internacional uruguayo Nicolás Pose apuntó que el interés por generar negociaciones con el Mercosur sigue estando en la agenda del Gobierno chino y puede acrecentarse en la medida en que el bloque sudamericano avance en otros tratados comerciales con otros mercados.
"En la medida en que hay otras economías que empiezan a negociar el acceso al Mercosur sin aranceles como la Unión Europea pero también Canadá y próximamente Japón, seguramente crezca en China la presión por no perder tanto pie en términos de acceso relativo", explicó el analista.
Pose subrayó que, si bien el Mercosur no sea el primer socio en consideración para China, el país asiático querrá "mantener unas condiciones de acceso que al menos emparden las condiciones de sus competidores".
De hecho, a pesar de las resistencias de Brasil y Argentina que, en diferentes momentos, han bloqueado que un acuerdo con China prospere en el bloque, las últimas señales que Uruguay recibió desde Pekín indican que el Gobierno de Xi Jinping sigue esperanzado en hacer avanzar las negociaciones.
En febrero de 2026, el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, se reunió con Xi Jinping en Pekín y firmó una declaración en la que los mandatarios "destacan su aspiración de un próximo inicio de negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y China". El interés fue ratificado en el mes de junio por el embajador chino en Montevideo, Huang Yazhong, que tras un encuentro con empresarios uruguayos valoró el "enorme potencial" del comercio entre ambas regiones y sentenció en su cuenta de X: "Esperamos avances en el diálogo entre China y el Mercosur".
En opinión de Pose, que Uruguay sea el país que más haya impulsado la relación con China dentro del Mercosur responde a que, a diferencia de Brasil o Argentina, el país no padece "la sensibilidad asociada a una apertura a la importación de bienes industriales" que sí existe desde sectores industriales en las economías brasileña y argentina.
"Es bastante lógico que, para un país como Uruguay, China sea una opción atractiva, porque hay potenciales ganancias en términos de acceso a los mercados y los costos de la apertura son mucho más acotados que en economías con otras estructuras productivas como, por ejemplo, la de Brasil", planteó.
Obstáculos que no se superan
Pero, a pesar de esto, Pose sigue siendo poco optimista en relación a que un acuerdo de libre comercio pueda prosperar en el futuro inmediato.
"Hay elementos de economía política que nos llevan a pensar que la prioridad del Mercosur va a estar en otros lados", sostuvo el experto, señalando que "aparece mucho más viable en términos políticos el avance de la negociación con Japón que un avance con China".
Si bien reconoció que China es indiscutiblemente el principal socio comercial de la región y en particular para las exportaciones, el bloque sudamericano sigue atravesado por las amenazas de la "apertura de los mercados de manufacturas del Mercosur al ingreso de bienes industriales chinos sin aranceles".
En ese sentido, Pose reconoció que "el ritmo de lo políticamente posible para la agenda externa del Mercosur lo marca la evolución de las preferencias de la industria manufacturera de Brasil", por lo que, a pesar de las palabras del presidente Lula en la cumbre del Mercosur, China sigue siendo el destinatario principal de las "resistencias" del sector industrial brasileño.
También consultado por Sputnik, el analista internacional paraguayo Mario Paz Castaing explicó que en Brasil persisten "contradicciones" importantes entre su sector agroexportador, que reclama acuerdos que permitan colocar productos en China sin aranceles ni cuotas de mercado, "otros sectores de la producción que responden más a la derecha no lo quieren".
Así las cosas, el experto apuntó que las elecciones presidenciales del mes de noviembre en Brasil —que tiene a Lula y a Flávio Bolsonaro como principales aspirantes al Gobierno— puede definir qué posturas seguirá teniendo Brasilia en relación a la apertura comercial del Mercosur.
"La geopolítica y la geoeconomía también están en el orden interno del Mercosur. La geopolítica contamina y afecta los movimientos de los países y, si bien la mayoría de los gobiernos que hoy dominan la región tienen una relación fluida con EEUU, es innegable la relación que China tiene con las cabezas más importantes de la región", sostuvo Paz Castaing.
"Creo que dado el momento geopolítico que vivimos, y siendo que Asia necesita lo que el Mercosur produce y exporta al mundo, es el camino para buscar mercados alternativos y posicionarse", añadió en ese sentido.
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