Declaración de Biskek de la OCS: perfilando un nuevo orden mundial

© Sputnik / Vyacheslav Prokofiev
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La cumbre del Consejo de jefes de Estado de la OCS concluyó en Biskek con la firma de un abultado paquete de documentos. Los mandatarios de 17 naciones y delegados de organismos internacionales refrendaron la declaración del 25.º aniversario, en la que se consolida la posición conjunta de Eurasia frente a los grandes temas de la agenda global.
El texto aborda desde los principios que deben regir las relaciones entre Estados hasta la arquitectura financiera global, pasando por la lucha contra el terrorismo y la situación en los principales focos de tensión regional. A continuación, las principales tesis.
Principios de las relaciones internacionales
La declaración parte de un rechazo explícito a la aplicación de dobles estándares en materia de derechos humanos, al tiempo que califica como ilegítima toda forma de injerencia en los asuntos internos de los Estados soberanos.
Los países que firmaron dicho documento insisten, además, en que la OCS no constituye un bloque político-militar, no está orientada contra terceros Estados y descarta expresamente cualquier enfoque de carácter bloquista.
A ello se suma el compromiso reafirmado con la preservación de los resultados de la Segunda Guerra Mundial y con la lucha contra la falsificación histórica.
Los países que firmaron dicho documento insisten, además, en que la OCS no constituye un bloque político-militar, no está orientada contra terceros Estados y descarta expresamente cualquier enfoque de carácter bloquista.
A ello se suma el compromiso reafirmado con la preservación de los resultados de la Segunda Guerra Mundial y con la lucha contra la falsificación histórica.
Sanciones y arquitectura financiera
En el plano económico, el documento fija una postura contraria a las medidas coercitivas unilaterales que, según sus firmantes, vulneran la Carta de la ONU y las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se subraya en particular el impacto negativo que este tipo de sanciones tendría sobre la seguridad alimentaria, energética y humanitaria de las poblaciones afectadas.
Junto a este rechazo, los países de la OCS respaldan una reforma del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial y reafirman su intención de seguir fortaleciendo la Asociación Interbancaria de la OCS como mecanismo propio de cooperación financiera.
Junto a este rechazo, los países de la OCS respaldan una reforma del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial y reafirman su intención de seguir fortaleciendo la Asociación Interbancaria de la OCS como mecanismo propio de cooperación financiera.
Terrorismo, armas nucleares y espacio
El texto dedica un apartado específico a la seguridad internacional en su sentido más amplio. Por un lado, condena de manera enérgica el terrorismo en todas sus manifestaciones y rechaza la utilización de organizaciones terroristas para fines particulares, sin admitir dobles estándares al respecto.
Por otro, reafirma la observancia estricta del Tratado de No Proliferación Nuclear, preservando al mismo tiempo el derecho de los Estados al desarrollo de la energía atómica con fines pacíficos, sin discriminación alguna.
La declaración incluye también una advertencia sobre la necesidad de prevenir una carrera armamentista en el espacio ultraterrestre, y califica el despliegue unilateral de sistemas globales de defensa antimisiles como un factor de desestabilización de la seguridad internacional.
La declaración incluye también una advertencia sobre la necesidad de prevenir una carrera armamentista en el espacio ultraterrestre, y califica el despliegue unilateral de sistemas globales de defensa antimisiles como un factor de desestabilización de la seguridad internacional.
Conflictos regionales
Finalmente, el documento fija posición sobre dos de los focos de tensión que más preocupan a los países miembros. En relación con Oriente Medio, la OCS respalda la soberanía de Irán y se define exclusivamente a favor de una solución por vías político-diplomáticas.
En cuanto a Afganistán, consideran que la única vía hacia la paz reside en la conformación de un Gobierno inclusivo, con la participación de todos los grupos etnopolíticos del país, con el objetivo declarado de consolidar un Afganistán independiente, neutral y libre de terrorismo y narcotráfico.
En cuanto a Afganistán, consideran que la única vía hacia la paz reside en la conformación de un Gobierno inclusivo, con la participación de todos los grupos etnopolíticos del país, con el objetivo declarado de consolidar un Afganistán independiente, neutral y libre de terrorismo y narcotráfico.
Los documentos clave que se firmaron tras la cumbre de la OCS
La cumbre en Biskek concluyó con la aprobación de la declaración del 25.º aniversario y un paquete de acuerdos. Los participantes también respaldaron la reforma de la Carta fundacional de 2002.
Lucha frontal contra el narcotráfico y las amenazas híbridas
La creación del Centro Universal contra Desafíos y Amenazas a la Seguridad marca un hito en la cooperación defensiva. Este mecanismo, que operará junto al renovado Comité Antinarcóticos, permitirá una reacción ágil ante riesgos emergentes. Los países miembros aprobaron dos programas decenales enfocados en drogas sintéticas y adicciones, y suscribieron un plan de acción para la ciberseguridad (2026–2028).
Infraestructura verde y nuevos corredores logísticos
La agenda económica giró en torno al Corredor tecnológico verde —una hoja de ruta hacia la industrialización sostenible— y al plan para potenciar puertos y centros logísticos, con el objetivo de dinamizar el tránsito euroasiático. Las declaraciones presidenciales sobre eficiencia energética reflejan la apuesta por reducir la huella de carbono.
El salto digital: datos e inteligencia artificial
En un movimiento inédito, la OCS dio luz verde al Concepto para la instalación de centros regionales de datos y potencia de cómputo, además de firmar un memorando de entendimiento sobre IA, sentando las bases para el futuro tecnológico del bloque.
Medioambiente y cooperación nuclear
Los líderes respaldaron un plan de biodiversidad hasta 2031 y, en el plano humanitario, nombraron a Lahore capital turística y cultural del bienio 2026-2027. La cumbre concluyó con una declaración sobre seguridad nuclear y otra sobre ahorro energético.
Fundada en 2001, la OCS tiene actualmente 10 miembros de pleno derecho: Bielorrusia, China, la India, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.
Fundada en 2001, la OCS tiene actualmente 10 miembros de pleno derecho: Bielorrusia, China, la India, Irán, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán.
Afganistán y Mongolia participan en calidad de observadores; Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Birmania, Camboya, Catar, Egipto, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Laos, Maldivas, Nepal, Sri Lanka y Turquía poseen el rango de socios de diálogo.




