Los gobiernos de
Rodrigo Paz y de Luiz Inácio Lula da Silva dejaron a un lado diferencias ideológicas y se reunieron durante dos días en Brasil para
tratar una amplia agenda bilateral, que incluye explotación de hidrocarburos, interconexión eléctrica, tendido de puentes, impulso al comercio, hasta vigilancia conjunta de la vasta frontera que comparten.
Por su ubicación y por su potencia económica,
Brasil es el principal socio comercial de Bolivia, sobre todo por la compra del gas boliviano, también por los alimentos procedentes de la región oriental. En este sentido, el presidente Paz propuso a Bolivia como un nodo en el transporte de productos brasileños hacia el océano Pacífico, también para diversificar el intercambio comercial.
Da Silva ponderó el diálogo entre empresarios de ambos países: "Estas son iniciativas valiosas para impulsar nuestro intercambio comercial. Existen numerosas oportunidades en los sectores de alimentos, lácteos, material genético, semillas, frutas, algodón, caña de azúcar y soya, además de la profundización de la cooperación en biotecnología con el apoyo de Embrapa", la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria.
Ambas naciones consensuaron vigilar con mayor énfasis la frontera de 3.400 kilómetros que comparten, permeable a delitos transnacionales como el narcotráfico (con Bolivia como productora y Brasil como puerta de salida hacia Europa y otras partes del mundo), en un contexto de creciente injerencia en la región por parte de Estados Unidos, cuyo Gobierno pretende declarar "narcoterroristas" a organizaciones criminales brasileñas como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho.
El analista boliviano Gabriel Campero dijo a Sputnik: "Es verdad que hubo una disminución en el comercio, como señaló Lula. Pero hay varios factores a tener presentes, como la postpandemia, la crisis política (de Bolivia) y una serie de dinámicas que hicieron que el intercambio disminuyera. Aparte de la producción de gas. Es de conocimiento público que desde 2015 la producción fue disminuyendo".
En este sentido, durante la visita, Paz explicó a Da Silva, a directivos de
Petrobras y a empresarios que Bolivia se prepara para cambiar su marco normativo, de modo que sea más accesible para la llegada de inversiones.
Sostuvo que su propuesta de normativa sobre hidrocarburos "ha sido muy bien recibida por parte de la representante de Petrobras y del Gobierno del Brasil". Actualmente, la ley establece que el 82% de ganancias queda para el Estado boliviano, mientras el 18% corresponde a la empresa a cargo de la extracción. Con las nuevas reglas a tratarse en la Asamblea Legislativa Plurinacional, se prevé equilibrar la balanza en 50% para Bolivia y 50% para los privados.
También dialogaron sobre interconexión eléctrica. Según Campero,
Bolivia venderá sus excedentes en producción energética a Brasil, en cuyas fronteras aún se genera electricidad con diésel. Pero resaltó que, según los acuerdos, los países se venderán energía eléctrica mutuamente, de acuerdo a la necesidad de las poblaciones fronterizas.
"La venta de gas y el intercambio energético son saludables, siempre y cuando cumplan con lo que establece una buena relación entre vecinos a nivel comercial, de modo que Bolivia y Brasil salgan ganando", comentó el analista.
El presidente brasileño fue un artífice del ingreso de Bolivia al Mercosur (Mercado Común del Sur) como miembro pleno, en 2024. También apoyó su aceptación como socio de los BRICS, el bloque de economías emergentes liderado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
En este sentido, Da Silva declaró: "La adhesión de Bolivia al Mercosur representa un paso histórico.
El Mercosur se fortalece y nos brinda mayor autonomía estratégica ante la inestabilidad del mercado global. Con Bolivia, el Mercosur deja de ser un proyecto restringido al Cono Sur y se consolida como un verdadero eje de integración continental".
Campero destacó como positiva la participación de Paz en la última cumbre del Mercosur, en enero pasado. Pero "no se abordó ni se mencionó nada de la participación de Bolivia en los BRICS. En este bloque está el banco de los BRICS, que puede ayudar al país a integrarse a un tercio de la economía que mueve al mundo".
En diálogo con Sputnik, Paulo Abrão, profesor en Derecho y director de la Brazil Office Alliance, evaluó que "la visita de Paz a Brasil marca un paso relevante en la reactivación de una relación estratégica. Los acuerdos en energía, comercio y gestión de fronteras abordan áreas estructurales tradicionales entre los dos países, lo que refleja un enfoque pragmático".
Destacó que el encuentro "refuerza la integración regional en un contexto de presiones externas y disputas geopolíticas" La cooperación en materia de seguridad, en particular, se desarrolla paralelamente a las tensiones con EEUU en torno a la clasificación de grupos criminales locales como 'narcoterroristas'".
Alcanzados los primeros acuerdos entre Paz y Da Silva, para Abrão resta "el principal desafío, que será pasar de la señal política a la implementación efectiva. La experiencia reciente muestra que no siempre existe correspondencia entre acuerdos firmados y resultados concretos, especialmente en sectores sensibles como la integración energética y la gobernanza fronteriza. A ver los próximos pasos".