Irán soberana
"En la reunión extraordinaria, el Ayatolá Mojtabá Hosseini Jameneí fue elegido por unanimidad por los distinguidos representantes de la Asamblea de Expertos como el tercer líder del sistema sagrado de la República Islámica de Irán", reza el comunicado de la Asamblea de Expertos de Irán.
Jameneí, de 56 años, hijo del asesinado ayatolá Alí Jameneí, tendrá la última palabra en todos los asuntos de Estado y también desempeñará las funciones del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraníes y de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria, a la que su padre otorgó más poder durante su mandato de casi 37 años.
Previamente, Trump había advertido sobre la elección del nuevo líder supremo de Irán: "Tendrá que conseguir nuestra aprobación. Si no la consigue, no durará mucho". También se refirió a la Presidencia del país persa: "No queremos volver cada cinco o diez años y hacer esto. Queremos elegir un presidente [de Irán] que no lleve a su país a una guerra".
Una vez anunciada la elección del nuevo líder supremo de Irán, Trump rechazó hacer comentarios al respecto y apostilló: "Veremos qué pasa".
Al respecto, el analista internacional Eduardo Luque sostiene que el mandatario norteamericano tiene la necesidad de hacer este tipo de declaraciones, "porque decir otra cosa significaría casi como que reconocer que militarmente, la cosa no va bien". "Tiene que presumir de lo que no tiene. (…) Evidentemente, se ha elegido un nuevo líder en Irán sin la participación de EEUU", constata el experto.
En este escenario, Luque apunta que "la Guardia Revolucionaria de Irán ha comunicado que aumentarán el ritmo de lanzamientos de misiles y de drones". "Así que podemos decir que hay guerra para rato", concluye el analista.