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"Si hay algo que está en decadencia es el imperio norteamericano", indica Alberto Fernández
"Si hay algo que está en decadencia es el imperio norteamericano", indica Alberto Fernández
Sputnik Mundo
En vísperas de la aprobación de la reforma laboral de Milei en la Cámara de Diputados de Argentina, el 19 de febrero, el expresidente argentino Alberto... 20.02.2026, Sputnik Mundo
2026-02-20T14:07+0000
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Sputnik te ofrece el texto completo de la emisión en directo del programa Cara o ceca en radio Sputnik con el exdirigente del país.— Estamos en una jornada muy importante, el día de hoy, por la huelga convocada por la CGT (la Confederación General de Trabajo), en instantes sesiona la Cámara de Diputados y todo indica que va a tener luz verde la reforma laboral, ya sea con cambios como los que competen a las licencias. Quiero preguntarle, para comenzar, su mirada sobre esta huelga general y sobre el mapa del trabajo en la Argentina.— Empiezo por lo segundo. El mapa del trabajo en la Argentina está en una crisis formidable, porque está en crisis la producción nacional y la industria, eso es lo que está en crisis. Yo siempre recuerdo una charla que tuve con Roberto Lavagna, que me ilustró mucho, cuando él era ministro de Néstor [Kirchner, expresidente argentino] y yo era su jefe de Gabinete. Lavagna me dijo, "mira, Alberto, la economía argentina funciona así: el 75% de lo que se produce lo consumen los argentinos, o sea, que solo exportamos el 25%".Entonces, si vos afectás el consumo, indefectiblemente afectás la producción, porque ese 25% que se exporta no es que se exportan vasos, no es que se exportan micrófonos, se exportan cereales, carne, petróleo y a veces combustibles, básicamente eso. Entonces, ese 25% está reservado a eso. Entonces, cuando vos afectás el consumo del modo brutal que lo ha hecho este Gobierno, indefectiblemente afectás la producción, porque el que produce vasos no tiene a quién vendérselos, porque el que compraba no tiene con qué comprarlo.Y me parece que ahí está la génesis, la no comprensión de esta realidad de la economía argentina, la no comprensión de esto es lo que determina todo lo que estamos viendo. ¿Qué generó eso? Generó pérdida de empleos, cierre de empresas, pérdida de empleos, pobreza, más allá de que los números que maneja el Gobierno, bueno, los manipula como quiere, y esta ley solo es echar nafta sobre el incendio, porque todos lo estamos viendo. Ayer cerró FATE, que era una empresa símbolo de la Argentina, y quedan 900 personas despedidas. Y escucho a algunos periodistas cercanos al Gobierno decir: "bueno, pero esas 900 personas en dos días pueden trabajar manejando un auto o repartiendo pizzas", pero ¿cómo vamos a comprar una cosa así? La gente que trabaja en FATE es gente que está en blanco, que hacen todos sus aportes, la empresa y ellos, que van camino a garantizarse una jubilación el día que no estén, que tienen una obra social, que tienen un sindicato que lo respalde. Y de repente dicen, bueno, van a ser todos cuentapropistas y no pasa nada. ¿Cómo van a decir una cosa así? Entonces, en esos términos, yo creo que se demoró mucho este paro general, debió haber sido mucho antes, pero fue ahora. Bueno, fue ahora.Lo que veo es que el nivel de acatamiento es muy grande. Estuve dando vueltas por la ciudad en la mañana y veo que hay un disgusto creciente de la gente. Y siento que, además, la reforma laboral no está atendiendo el verdadero problema. No es verdad que con la reforma laboral se puedan generar puestos de trabajo. Eso es falso. Con la reforma laboral, lo que se produce es una formidable redistribución del ingreso en favor de los que más tienen, porque además, ya lo hemos visto tantas veces en Argentina.En Argentina, cuando un Gobierno le saca el impuesto a las comidas, a los alimentos... Supongamos que mañana dijéramos: "bueno, no se paga mas IVA sobre los alimentos", no va a bajar el 21% el precio de los alimentos. No va a bajar, eso se convierte en utilidad para los empresarios, eso es lo que ocurre. Si vos les decís a los empresarios: "no vas a pagar tantas indemnizaciones", bueno, eso se convertirá en ganancia para los empresarios y en pérdida para los que trabajan. Justo conversábamos hoy con un trabajador de FATE de más de 30 años. Ayer, con otro de más de 17 años de trabajo. Viene un poco a cuenta de lo que estaba diciendo.— Argentina ya vivió procesos como este, que pulverizaron, que afectaron la industria. ¿Usted caracteriza que este momento político es diferente por algún evento en especial, o se parece a otras experiencias de la historia argentina?— Admitamos que tiene los mismos escribas que tuvo [el expresidente Mauricio] Macri, [el ministro de Desregulación, Federico] Sturzenegger y [el secretario de Finanzas, Luis] Caputo. O sea, los mismos que endeudaron a la Argentina y escribieron el libreto de la libertad económica, son los que hoy en día manejan la economía argentina.Con lo cual, tiene bastante en común. Yo me acuerdo de un paro general que tuvo una gran movilización en la avenida 9 de julio, y yo fui. Lo había convocado [el exsecretario general de la Confederación General del Trabajo, Hugo] Moyano en la época de Macri, 2017. Habían intentado una reforma laboral y Moyano había llamado a una gran movilización y un paro. Y el que vi en el paro, el que me comentaba el paro, fue Milei.Y él estaba absolutamente en contra y repetía lo mismo que yo decía. O sea, hay que ver datos. Yo trato de escapar a las apreciaciones personales, porque, bueno, pueden estar teñidas de cierto subjetivismo y pueden estar puestas en duda.Pero, a ver, nosotros con Kirchner creamos más de 3 millones de empleos. Los creamos con estas leyes laborales y con doble indemnización por despido. Doble indemnización por despido. Porque veníamos del fin de la convertibilidad de una situación muy crítica. Cristina Kirchner gobernó 8 años y creó también muchos empleos. ¿Con qué leyes? Con las mismas. No sé si mantuvo, no me acuerdo si mantuvo o no la doble indemnización, pero con las mismas.Y ya tuvo un paro general por un problema que fue creciente, que fue el problema de que los trabajadores pagaban impuestos a las ganancias. Yo goberné y, según el dato que mires, creé 400.000 empleos. Dejé 400.000 empleos más de los que recibí, después de haber perdido 120.000 en la pandemia, 400.000 empleos, más de los que yo recibí, empleos registrados.Si uno acumulara los monotributistas, que en este Gobierno lo hacen, habría creado 1.600.000 puestos de trabajo. Y lo hice con pandemia, pagándole el sueldo a los trabajadores formales de las empresas privadas en la pandemia, con el [programa de Asistencia al Trabajo y la Producción] ATP. Manteniendo la doble indemnización durante todo el tiempo.Entonces, ¿qué es lo que hace que en una sociedad se generen empleos? La economía. La economía, porque si vos podés producir y podés vender, bueno, el trabajo es un, entre comillas, "costo". Digo entre comillas porque el trabajo tiene cierto sentido asociativo para el capitalista. Si no tiene gente que trabaja, su capital no produce del mismo modo. Pero tomémoslo así, como un costo del empresario. Bueno, tiene un costo, pero si la ganancia existe, ese costo no preocupa.— En términos de pobreza, se pasó del 35,5% heredado de Macri, al 41,7%, y en inflación de aquel 36,1% que deja Macri, al 142,7% que deja antes de la devaluación de Javier Milei. Son números bastante contundentes en ese sentido, por eso me interesa conocer su mirada en torno al balance de cuestiones exógenas y hasta qué punto responsabilidades propias.— Bueno, responsabilidades propias debe haber siempre, y siempre uno tiene que tener la humildad de decir: "miren, si me equivoqué pido disculpas, de corazón me equivoqué creyendo hacerlo mejor", pero seguramente debe haber muchos errores propios. Y para hablar de mis errores están los adversarios, no me hagan que yo también me ocupe de ellos. Pero sí puedo decir algunas cosas. Yo lamento enormemente lo que nos pasó el último año, porque el último año se nos volvió una carrera contra la inflación imparable y tiene una explicación. La explicación central fue que en ese año tuvimos la sequía más grande del interior argentino y ustedes, si rebobinan 10 minutos antes, cuando empezamos esta charla, yo les dije, miren, los sectores que exportan son el agro y la energía.Bueno, si el agro deja de exportar, genera un daño a la economía incalculable. Solamente de retenciones, ese año, dejamos de percibir más de 5.000, 6.000 millones de dólares. Y claro, ahí hay un problema fiscal serio. Claro que hay un problema fiscal serio, muy serio.El problema fiscal, más una predica constante de los medios que intranquilizaban y del círculo rojo [se refiere al grupo de empresarios más importantes de la Argentina] que intranquilizaba, y de la especulación que favorecía toda esa intranquilidad, tuvimos ahí un problema muy serio con la inflación, que no la pudimos contener absolutamente. Tiene una explicación, tiene una explicación. Yo creo que si acá estuviera Milei, me hubiera dicho: "bueno, pero vos lo que tenías que haber hecho es parado la economía, si te faltaban 6.000 millones de dólares. Parar la economía para que no tengas que emitir moneda y no generar más inflación".Me diría eso, pero me lo estaría diciendo el señor que multiplicó por 5, no sé por cuánto, la emisión mía. Y, además, en un momento donde el crédito en Argentina estaba muy lastimado porque nosotros veníamos... Todo el mundo se olvida, pero el país que nos dejó Macri era un país en default. Macri no podía pagar ni la deuda en pesos que tenía. Había defaulteado la deuda en pesos. Eso fue lo que nos pasó. Los mismos señores que manejaban la economía hicieron eso.Entonces, claro, nuestro acceso al crédito estaba muy frenado y, además, yo no quería endeudarme, porque Macri nos había dejado suficiente deuda y no quería. De hecho, hubo 11.000 millones de dólares que el Fondo [Monetario Internacional] me ofreció y yo le dije que no los quería, porque si no te puedo pagar 46, ¿cómo querés que te pague 57? Y no lo acepté. Ahora, ¿cuál fue la primera solución que encontró este Gobierno? Bueno, ir y pedir crédito. Y es un crédito absolutamente impagable. Y también absolutamente político.— Trayendo lo que está refiriendo sobre el Fondo Monetario Internacional, no sé si usted evalúa que ese momento fue un momento quiebre cuando se discutió la renegociación con el Fondo Monetario Internacional.— Lo fue, definitivamente lo fue. Lo que pasa es que a mí nunca nadie me ofreció una alternativa. A ver, yo sé que hicimos un gran acuerdo con el Fondo Monetario. Teniendo en cuenta, primero, que estar en deuda con el Fondo Monetario es malo. Y que, por lo tanto, el mejor acuerdo no es bueno, es el menos malo de los acuerdos que uno puede tener con el fondo.Ahora, ese fue un acuerdo que nos permitió seguir invirtiendo en salud, seguir invirtiendo en cultura, seguir invirtiendo en educación, seguir invirtiendo en obra pública, seguir invirtiendo en ciencia y tecnología, porque fueron cláusulas que nosotros pusimos. Y pusimos también cláusulas que no aprovechó el Gobierno de Milei. La cláusula que está en el artículo 11 del acuerdo, que decía, por ejemplo, que nunca lo había hecho el fondo, que si el programa económico se alteraba por circunstancias ajenas a la política del Gobierno, había que recalcular, diría el GPS.Y el caso lo usamos con la guerra de Ucrania, porque aumentó el precio de la energía y el precio de los alimentos de un modo considerable. Por lo tanto, revisemos, no me achaquen los resultados que tengo, porque tienen que ver con eso.Y Milei pudo hacer exactamente lo mismo con la sequía. Porque la sequía fue un golpe atroz para la economía argentina. Atroz. Vuelvo a repetir, fiscalmente significaron 5.000 o 6.000 millones de dólares. Pero eso significa que en la economía argentina dejaron de entrar 18.000 millones de dólares, que se hubieran convertido en consumo, en actividad económica. Entonces, Milei pudo hacer valer esa cláusula, no lo hizo.Eligió devaluar el 120% y eligió un nuevo acuerdo donde todas esas condiciones desaparecieron. Entonces, después me marcás, Úrsula, que también había dentro del espacio nuestro gente crítica. Bueno, es cierto, la verdad es que nunca me trajeron una oferta alternativa a la que yo tenía con el fondo.Y definitivamente ellos estaban absolutamente enterados de cómo era la negociación, porque [el ministro de Economía Martín] Guzmán tardaba más tiempo en explicarles a ellos que a mí cómo era la negociación. Pero me ocurre una cosa, que la verdad no me dan ganas de hablar de eso, porque es que ponen un elemento de discordia entre nosotros, y la única discordia que tenemos entre nosotros hoy se llama Milei. No hay nadie más, no hay nadie más.Eso seguramente se contará, algún día lo contaré, explicaré los pormenores de todo esto, pero será cuando analicemos la historia, no ahora. Ahora el problema es nuestro, que las calles están vacías, los negocios están cerrados, no hay un colectivo, no hay un subte, no hay un tren, ese es el problema que tenemos. Y que la causa se llama Javier Milei, su Gobierno.Hoy en el Congreso están tratando de tejer un acuerdo para sacar una ley que es un esperpento, que no favorece en nada al que trabaja, solo lo perjudica. Bueno, entre otras cosas, ustedes pierden el estatuto del periodista. Y una sociedad que quita derechos es una peor sociedad.— Uno podría pararse en el lugar de aquel 43% de trabajadores en la informalidad, que ha venido creciendo, es cierto, no solo durante su gestión, sino también más o menos desde el 2011, 2012, que se estancó el empleo registrado. Pero es cierto que viene creciendo sostenidamente y hasta ahora no ha habido una respuesta. Y uno ve que la propuesta de reforma laboral que lleva a cabo el peronismo llega recién en un momento en el cual propone Javier Milei. ¿Por qué no hubo una propuesta concreta para atender esa situación?— Por ejemplo, la pandemia nos obligó a regular lo que se llama hoy en día el home office, que es trabajar desde la casa. Eso no existía y nos obligó a regularlo. Y nosotros le prestamos atención tanto a eso como al trabajo de los que trabajan en aplicaciones, ¿no? El que maneja un Uber o el que reparte pizzas. Esa gente tiene que tener algún tipo de protección legal, que no la tiene. Y lo que sí a mí me llama la atención, es que hay mucha de esa gente que trabaja en esas cosas, que cree que es una buena opción, porque siente que no tiene que reportarle a un jefe, no está obligado a cumplir horarios, trabaja en el momento que quiere, pero a lo que no prestan atención es que, ojo, porque mirá que hoy en día nadie te va a pagar un aguinaldo, no tenés obra social, nadie está pagando tu jubilación para el día que seas viejo.Ojo con todo esto. O sea, todo esto tenelo en cuenta. Si sos madre, no tenés licencia por maternidad, nadie te va a pagar la licencia por maternidad. Si sos padre, no te van a pagar la licencia por paternidad. En un mundo que ve al trabajo como un conflicto, porque el trabajo es un conflicto de todo el mundo, no por la necedad de los Gobiernos como ocurre en la Argentina, sino porque han aparecido formas automatizadas de producción que tienen que ver con la robótica y la inteligencia artificial, que deja a mucha gente al margen.Pero la solución que encuentran los gobiernos es reducir las horas de trabajo, para tratar de emplear más gente, y reducir las horas de trabajos también por bienestar de la gente. La realidad es que nosotros estamos yendo a contramano del mundo. Nadie en el mundo piensa que la solución sea trabajar 12 horas, perder el derecho a tomarte las vacaciones cuando te viene bien, que en verdad nadie se las toma cuando te viene bien, sino que acuerdan siempre con el empleador, pero desde una posición de fuerza.Dividir los sindicatos, pensar en sindicatos de empresas, cuando los sindicatos de empresas no tienen ninguna fuerza. Una de las grandes cosas del peronismo fue el sindicato único. Después podemos discutir cuánto de ese sindicato único se malversó por dirigentes que se eternizaron en su cargo. Todo eso, la verdad, es tema de discusión, yo lo acepto. Pero terminar con el sindicato único es una locura.Lo he escuchado una vez a Pedro Saborido, que decía: "agarrá un fósforo y rompélo. ¿Ves qué fácil se rompe? Ahora agarrá 10 fósforos y trata de romperlo. No se rompe". Bueno, esa es la lógica del sindicato único. En una empresa, es solo un fosforito. Te pueden quebrar con mucha facilidad.— ¿Cuál es su mirada de este momento del peronismo? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Hay una crisis de representatividad?— El peronismo está viviendo un momento complejo, yo creo que silenciosamente de cambio. Hay un tiempo que se termina y un tiempo que está naciendo. Y lo que pasa es un parto lento.Claro que yo, la verdad, lo dije en el 2021. Cuando yo, en el 2021, plantee que la dirigencia peronista la tienen que elegir los peronistas y no una mesa de tres o cuatro dirigentes, la plantee el 17 de noviembre del año 2021.Recibí muchas críticas de esos que ustedes llaman aliados míos, pero la verdad es que era lo mismo que está diciendo Axel [Kiciloff, gobernador de la provincia de Buenos Aires]. Hace falta no cambiar el género, porque hay valores del peronismo que a mí, cuando me vienen con que tenemos que ser un poquito neoliberales, no, no, nosotros no somos neoliberales, somos peronistas, punto. Somos industrialistas, creemos en la producción y el trabajo, creemos en los derechos y en la igualdad, creemos que la mejor sociedad es la que más otorga derechos, creemos que hay una diferencia entre las clases sociales, donde hay una clase que domina y una clase que padece, y por esto no somos marxistas, simplemente somos peronistas, justicialistas, que creemos en la justicia social.La justicia social no es que todos seamos iguales, es que todos tengamos posibilidad de progreso, eso quiere decir la justicia social. Bueno, respetando estos principios básicos, yo creo que hace falta una dirigencia nueva que emerja. Y eso cuesta. Le costó a Kirchner. Kirchner fue presidente porque todos los astros se alinearon para que él fuera presidente, o sea, hizo falta un 2001, hizo falta una crisis de representatividad como la que tuvo que capitanear [el expresidente Eduardo] Duhalde, que creo que lo hizo muy bien y, cuando llegó el momento de votar, la gente votó al más desconocido, o sea, tenía que elegir entre un expresidente que se llamaba [Carlos] Menem, un exministro que se llamaba [Ricardo] López Murphy, una señora que recorría todos los programas de televisión que se llamaba Elisa Carrió, uno que había sido presidente que se llamaba Rodríguez Saá, y Kirchner. La única novedad era Kirchner, y optaron por Kirchner, eligieron a Kirchner.Bueno, pero Kirchner emergió y quedó así. Yo le digo porque yo hacía la campaña con Kirchner y a nosotros nos costaba muchísimo, porque nos costaba mucho lograr entidad para que nos reconozcan. Esa crisis, irónicamente, ayudó mucho a que la gente vuelva la mirada sobre Kirchner. Bueno, esta crisis va a generar algo igual, y va a aparecer un nuevo Kirchner, que no sé cómo llevará adelante el peronismo.Yo lo que quisiera es democratizar al peronismo todo lo que se deba democratizar. Hace muchos años que no votamos autoridades en nuestros partidos, ni nacionalmente, ni en las provincias, y es necesario que lo hagamos, sin miedo. No sé desde cuándo los peronistas le tenemos miedo al voto.— Hay algo que tiene que ver con el plano internacional, que fue el ingreso de Argentina al grupo BRICS. ¿Qué valora de lo que después sucedió, ya durante el inicio del Gobierno de Javier Milei? ¿Fue una oportunidad perdida para usted?— ¿Valorar? No valoro nada. Si hay una época negra en las relaciones internacionales de Argentina, es esta. Porque nosotros creemos que, cuando a alguien se le ocurrió decir que íbamos a tener relaciones carnales con Estados Unidos, habíamos escuchado todo. Pero esto es mucho más que eso. Esto es un acto de sometimiento.Además, a un país que está en decadencia. O sea, si hay algo que está en decadencia es el imperio norteamericano. Está en decadencia. Está en una crisis impresionante. Ya ni siquiera es visto como el gendarme de la libertad. Ni siquiera es el custodio de las democracias. Nada. Es un país enloquecido en manos de un loco. Es esto de Estados Unidos.Bueno, que la Argentina se alinee a eso, que la Argentina se sume al Consejo de la Paz que hace Trump, es una cosa demencial, delirante.Ahora, claro, eso si uno tiene semejante nivel de sumisión a Estados Unidos, no puede estar en los BRICS. ¿Saben por qué? Porque los BRICS son un espacio muy cordial para un país como la Argentina, porque no impone condiciones, porque solo propone complementariedad, porque a uno no le dicen "entras a los BRICS pero te tenés que ir del Mercosur" o te dicen "entras a los BRICS pero no te tratás más con los Estados Unidos". No le dicen nada y eso es semejante cosa.Y los BRICS hoy representan el 44% de la humanidad y el 40% del producto bruto global. Y allí está realmente un poder naciente en términos comerciales y globales, que es el poder de China. Un segundo poder que empieza a asomar, que es el poder de la India. Entre China y la India teníamos la posibilidad de acceder a un mercado de 2.000, 3.000 millones de personas y lo hemos perdido.Y además, otra cosa más, los BRICS básicamente nuclean a los grandes productores de energía del mundo y hemos perdido la oportunidad de estar sentados en esa mesa. Es incomprensible. Podíamos estar sentados con los grandes productores de energía del mundo y elegimos estar sentados con un señor que invade Venezuela para robarle el petróleo. Es incalificable por donde se lo mira.En términos geopolíticos, la Argentina está en un muy mal lugar. Claramente está en un muy mal lugar. Las relaciones internacionales han desaparecido, es un acto de sumisión a los Estados Unidos. Fíjense que hay veces que queda mal parado el Gobierno argentino, porque es tan obsecuente de los Estados Unidos que, por ahí, toma decisiones porque lee los diarios y, después, el mismo gobierno de los Estados Unidos los desmiente. Por ejemplo, cuando declaró terrorista a un supuesto grupo terrorista que manejaba Maduro y después Trump salió diciendo que ese grupo terrorista no existe. Y acá lo declaramos ilegal. Estas cosas pasan cotidianamente. Salen corriendo y dicen que es la hora de que llegue Corina Machado y después aparece Trump y dice que Corina Machado que no puede manejar nada.La verdad es que la cantidad de locuras que he visto en materia internacional es sorprendente y preocupante.Yo siempre digo que nosotros, con toda dignidad, entramos al Salón Oval, entramos al Kremlin, entramos al Palacio de Gobierno Chino y en todos lados dijimos lo mismo, y en todos lados fuimos respetados. Y nosotros respetamos a todos, por supuesto.En todos lados fuimos respetados. Y no hubo que hacer ningún acto de sobreactuación como la que se hace cotidianamente acá de sumisión a un país o a un Gobierno. Siempre nos respetaron.— Vayamos al tema judicial. Quiero preguntarle, por un lado, por la denuncia de violencia de género de la ex primera dama Fabiola Yáñez, que pesa sobre usted, y por la otra causa que es el presunto beneficio adjudicado a Héctor Martínez Sosa, entonces secretario y un broker muy importante de seguros, a través de [la empresa estatal] Nación Seguros. Son dos causas donde se lo investiga a usted. ¿Qué tiene para decir al respecto?— Que son dos disparates. La primera tiene un condimento político muy fuerte. Y ahí lamento mucho que se haya prestado a eso la mamá de mi hijo.Yo realmente creo en la necesidad de igualar los derechos del hombre y la mujer, y yo sé que hay hechos de violencia de género que deben ser perseguidos y castigados. Lamentablemente, sé también que a veces se usan esas cosas con otros fines, con otros propósitos. Y es lo que me está pasando a mí.Yo en esa causa lo único que quiero es que se sepa la verdad. Y yo lo sé mucho, lo peor es que los medios no lo publican. Por ejemplo, la justicia de la ciudad enjuició a una esteticista por ejercicio ilegal de la medicina y en esa causa quedó demostrado que el 19 de junio del año 2021 ella entró a la casa de Olivos y le hizo un tratamiento de algo que se llama plasma enriquecido en plaquetas en el ojo de Fabiola y fue lo que causó su ojo morado.No fue ningún golpe mío, ni involuntario ni voluntario. El golpe que tiene en el brazo, la gente de Olivos dice que tiene otro origen. Pero hay algo más significativo, que según la versión de la denunciante, yo se lo causé un día que ella quiso abandonar Olivos con Francisco, con mi hijo, con nuestro hijo.Pero es muy raro eso, porque el chat donde ella muestra esa foto data del día 12 de agosto del 2021 y mi hijo nació el 11 de abril del 2022. Todas estas cosas están en el expediente, lo que pasa que el expediente lo llevó un señor que se llama Julián Ercolini, con quien tengo una enemistad manifiesta, que todos los tribunales conocen, y tardó más de un año la justicia en reconocer esa enemistad y en separarlo de la causa. Entre él y su cómplice, que es el fiscal Ramiro González, llevaron la causa hasta aquí.Yo lo que quiero en esa causa, ¿saben qué es? Que se sepa la verdad. Estoy seguro que van a aparecer responsables vinculados al Gobierno. ¿Y sabe por qué pido esto? Porque esa causa le sirvió al Gobierno de Milei para terminar con el ministerio de la Mujer, para minimizar los problemas de violencia de género, para tener las conductas machistas que tiene, diciendo, bueno, pero él que defendía a la mujer y le pegaba a la mujer.No, yo nunca le pegué a ninguna mujer. He tenido un matrimonio de 18 años con la mamá de mi hijo mayor, un vínculo con Vilma Ibarra de más de una década. Vayan y pregúntenle si alguna vez tuve un gesto parecido al que me denuncian. Vayan y pregúntenle. Yo en esa causa lo único que quiero es que se investigue, se sepa la verdad y que cada uno se haga cargo de lo que ha hecho. Yo sé lo que hice.Y la verdad es que guardé silencio mucho tiempo porque es un tema muy ingrato. A mí en lo personal me afecta muchísimo. Me afecta mucho más que el tema de seguros, que es una imbecilidad nada más que judicial. Pero esto me afecta mucho. Entonces, lo que yo espero que esa causa evolucione y que se sepa la verdad. Es lo único que espero.Yo quiero recordar también que están denunciadas por falta de testimonio Fabiola, la mamá de Fabiola y la esteticista. Todo eso también existe.Y luego, la causa de los seguros, que es un caso insólito. Es un caso insólito donde el fiscal le dice a los jueces: "señores, yo no tengo nada que imputar a este señor, la verdad es que no sé qué le vamos a imputar, pido que declaren la falta de mérito y, si quieren, hagan la prueba que él ha pedido, pero yo no tengo condiciones de imputarlo para que lo procesen" y la justicia dice: "bueno, más allá de lo que dice el fiscal, yo creo que hay que procesarlo". Va en contra del sistema acusatorio, del sistema procesal. Nunca en mi vida viví una cosa así.Nunca, en mi vida de abogado, vi una cosa semejante. Bueno, y esto lo único que demuestra es que es una clara persecución. Porque ¿qué fue lo que hice yo en la causa de seguros? Y resulta que yo, ¿qué he decidido? Que los seguros, los bienes del Estado, se aseguren con una empresa del Estado en directo. En directo, sin intermediarios.Es lo que dice mi decreto. ¿Con qué propósito lo hice? Con que todo el dinero de las primas de seguros que pagaba el Estado vayan a Nación Seguros, para que vayan al Banco Nación. Quiero que se entienda, cuando ese dinero entra al Banco Nación, se convierte en el plazo fijo que tiene el Banco Nación.Y el Banco Nación, cuando, por ejemplo, en el año 2023 hicimos mucho apoyo al agro con créditos blandos, lo financia con eso. Es eso. Si eso no es una decisión de política económica, no entiendo nada.— Usted ya ha hablado sobre el encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner, de la prisión domiciliaria. Ya lo ha condenado reiteradamente. Hoy [19 de febrero] es el cumpleaños de Cristina Kirchner. ¿La va a saludar?— Aprovecho para mandarle mi solidaridad de siempre y que espero que lo lleve lo mejor posible, porque está viviendo un momento muy injusto. Muy injusto. Más allá de su cumpleaños, es muy injusto lo que está viviendo. Muy injusto. Absolutamente injusto. Y esto no lo digo ahora.Lo empecé a decir cuando nadie le prestó atención a la causa de Vialidad. Y a ella le involucraron con un procesamiento disparatado del mismo señor que llevaba adelante la causa de, inicialmente, la causa de seguros y la causa por supuesta violencia de género, que se llama Julián Ercolini, donde dijo un sinfín de disparates. Entre los disparates que dijo, es que, claro, la obra pública no la resuelve un presidente, la resuelve el Congreso de la Nación.Por lo tanto, un presidente lo que hace cuando dispone que una obra pública se haga es simplemente decir que se cumpla la ley. Es lo único que hace. Cuando vi que el juez escribió que había inducido al error a todo el Congreso y a todo el Senado, bueno, yo ya ahí me rendí.Digo, bueno, esto es un disparate. Eso ocurrió en el año 2016, 2017, y en ese momento que yo no hablaba con Cristina. Empecé a marcar lo que estaba pasando. Bueno, no quieran pensar lo que creo ahora, que la veo condenada.Es, en términos jurídicos, un oprobio. Un oprobio. Yo espero que, de verdad, ella conoce de mi solidaridad y mi respeto por ella, más allá de cualquier diferencia que tengamos, que la tenemos, claro que sí, pero ella no está mereciendo lo que está viviendo. Claramente no.— Usted dijo que hubo un proceso de cancelación. ¿A qué se refiere? ¿De freno interno o cancelación?— No, de cancelación social. Está clarísimo. De repente, aparecí teniendo 32 amantes, gente que me venía a ver a mí, mujeres que venían a verme a Olivos y se convirtieron en amantes mías. Todo un delirio. Todo un disparate.— ¿Usted se siente un cancelado?— ¿Pero vos pensás que no? Yo, durante un año, no pude hablar. No pude hablar. Y puedo entender, porque la operación fue tan magnífica. Si yo la veo a tu mujer con el ojo morado en las fotos diciendo que vos la golpeaste, la verdad es que yo me quedo. Es mi primera reacción. Ayer publicaban Clarín e Infobae, dos de los mediadores auspiciantes de mi cancelación, los paros que se habían hecho en democracia.El único Gobierno que no tuvo un paro general nunca fue el mío. Ahora, ¿qué es? ¿Que yo soy socio de los sindicatos, soy abogado de los sindicatos? No. Lo que pasó es que en mis años las paritarias funcionaron a pleno.Nunca el Gobierno se metió para fijar un límite a las paritarias. En mi Gobierno, los que trabajaban y ganaban hasta un 1.400.000 pesos en aquel momento, dejaron de pagar impuestos a las ganancias. En mi Gobierno, creamos empleo durante 33 meses consecutivos.Empleo registrado, estoy hablando. ¿Por qué iban a hacer un paro? Cuando vos revisás los cuatro años —el dato que te voy a dar es un dato débil, pero es un dato—, al final de los cuatro años, el salario real creció un punto y medio. En el medio de toda la tragedia, porque cada año que pasaba era una tragedia nueva.— ¿Cuál es su objetivo político hacia adelante? ¿Volvería a presentarse a un cargo electivo?— No, no. Yo creo que es tiempo de que vengan nuevas generaciones y se hagan cargo. Y así como lo digo conmigo, exhorto a muchos compañeros que abran paso a nuevas generaciones.— Muchísimas gracias por haber venido.— ¿Me dejás decirte algo? No hicimos mucho balance del Gobierno. Quiero darte datos para que tengas en cuenta.Nosotros fuimos un Gobierno en el que, al salir a la calle, como se sale ahora, no tuvimos una sola denuncia de violencia institucional. Y no es que no marchaban. Marchaban los piqueteros, me cortaban la 9 de julio. No es que no marchaban. Pero la Policía no estaba para castigar a la gente que protesta. No tuve una sola denuncia de censura en la prensa. Y dijeron lo que quisieron.Nosotros tuvimos la pandemia, la guerra y finalmente la sequía. Una tras otra. Aún así fuimos el Gobierno que más obra pública hizo. La mayor obra pública que hizo en la Argentina es el gasoducto Néstor Kirchner. Ese gasoducto nos permite ahorrarnos alrededor de 5.000 millones de dólares por año, que antes gastábamos en importar gas.Hicimos 7.300 obras públicas en todo el país. Invertimos en 167 universidades en todo el país. El presupuesto en salud, en educación, en obras públicas y en ciencia y tecnología nunca se redujo. Hicimos 144.000 viviendas que entregamos a la gente.Fuimos parte de los BRICS. Presidimos la CELAC y allí hablamos en la Cumbre de las Américas y reclamamos por el fin, por ejemplo, del bloqueo a Cuba, que le está haciendo un daño incalculable. Si vos mirás el plano internacional, Argentina estuvo siempre bien parada. Durante años reclamamos el fin de las sobretasas del Fondo Monetario Internacional. En todos los G-20 lo planteé, al año de irme, eso salió. Y eso a la Argentina le significó una reducción de su deuda cercana a los 10.000 millones de dólares.La negociación con el sector privado significó un ahorro de 30.000 millones de dólares. Ninguno de estos datos, el dato que te acabo de dar de empleo, ninguno de estos datos son ponderados. ¿Por qué no son ponderados? Porque se ocultan.Esa es la cancelación de la que hablo. Gracias por este minuto adicional.
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Sputnik te ofrece el texto completo de la emisión en directo del programa Cara o ceca en radio Sputnik con el exdirigente del país.
— Estamos en una jornada muy importante, el día de hoy, por la huelga convocada por la CGT (la Confederación General de Trabajo), en instantes sesiona la Cámara de Diputados y todo indica que va a tener luz verde la reforma laboral, ya sea con cambios como los que competen a las licencias. Quiero preguntarle, para comenzar, su mirada sobre esta huelga general y sobre el mapa del trabajo en la Argentina. — Empiezo por lo segundo. El mapa del trabajo en la Argentina está en una crisis formidable, porque está en crisis la producción nacional y la industria, eso es lo que está en crisis. Yo siempre recuerdo una charla que tuve con Roberto Lavagna, que me ilustró mucho, cuando él era ministro de Néstor [Kirchner, expresidente argentino] y yo era su jefe de Gabinete. Lavagna me dijo, "mira, Alberto, la economía argentina funciona así: el 75% de lo que se produce lo consumen los argentinos, o sea, que solo exportamos el 25%".
Entonces, si vos afectás el consumo, indefectiblemente afectás la producción, porque ese 25% que se exporta no es que se exportan vasos, no es que se exportan micrófonos, se exportan cereales, carne, petróleo y a veces combustibles, básicamente eso. Entonces, ese 25% está reservado a eso. Entonces, cuando vos afectás el consumo del modo brutal que lo ha hecho este Gobierno, indefectiblemente afectás la producción, porque el que produce vasos no tiene a quién vendérselos, porque el que compraba no tiene con qué comprarlo.
Y me parece que ahí está la génesis, la no comprensión de esta realidad de la economía argentina, la no comprensión de esto es lo que determina todo lo que estamos viendo.
¿Qué generó eso? Generó pérdida de empleos, cierre de empresas, pérdida de empleos, pobreza, más allá de que los números que maneja el Gobierno, bueno, los manipula como quiere, y esta ley solo es echar nafta sobre el incendio, porque todos lo estamos viendo. Ayer
cerró FATE, que era una empresa símbolo de la Argentina, y quedan 900 personas despedidas. Y escucho a algunos periodistas cercanos al Gobierno decir: "bueno, pero esas 900 personas en dos días pueden trabajar manejando un auto o repartiendo pizzas", pero ¿cómo vamos a comprar una cosa así? La gente que trabaja en FATE es gente que está en blanco, que hacen todos sus aportes, la empresa y ellos, que van camino a garantizarse una jubilación el día que no estén, que tienen una obra social, que tienen un sindicato que lo respalde. Y de repente dicen, bueno, van a ser todos cuentapropistas y no pasa nada. ¿Cómo van a decir una cosa así? Entonces, en esos términos, yo creo que se demoró mucho este paro general, debió haber sido mucho antes, pero fue ahora. Bueno, fue ahora.
Lo que veo es que el nivel de acatamiento es muy grande. Estuve dando vueltas por la ciudad en la mañana y veo que hay un disgusto creciente de la gente. Y siento que, además, la reforma laboral no está atendiendo el verdadero problema. No es verdad que con la reforma laboral se puedan generar puestos de trabajo. Eso es falso. Con la reforma laboral, lo que se produce es una formidable redistribución del ingreso en favor de los que más tienen, porque además, ya lo hemos visto tantas veces en Argentina.
En Argentina, cuando un Gobierno le saca el impuesto a las comidas, a los alimentos... Supongamos que mañana dijéramos: "bueno, no se paga mas IVA sobre los alimentos", no va a bajar el 21% el precio de los alimentos. No va a bajar, eso se convierte en utilidad para los empresarios, eso es lo que ocurre. Si vos les decís a los empresarios: "no vas a pagar tantas indemnizaciones", bueno, eso se convertirá en ganancia para los empresarios y en pérdida para los que trabajan. Justo conversábamos hoy con un trabajador de FATE de más de 30 años. Ayer, con otro de más de 17 años de trabajo. Viene un poco a cuenta de lo que estaba diciendo.
— Argentina ya vivió procesos como este, que pulverizaron, que afectaron la industria. ¿Usted caracteriza que este momento político es diferente por algún evento en especial, o se parece a otras experiencias de la historia argentina?
— Admitamos que tiene los mismos escribas que tuvo [el expresidente Mauricio] Macri, [el ministro de Desregulación, Federico] Sturzenegger y [el secretario de Finanzas, Luis] Caputo. O sea, los mismos que endeudaron a la Argentina y escribieron el libreto de la libertad económica, son los que hoy en día manejan la economía argentina.
Con lo cual, tiene bastante en común. Yo me acuerdo de un paro general que tuvo una gran movilización en la avenida 9 de julio, y yo fui. Lo había convocado [el exsecretario general de la Confederación General del Trabajo, Hugo] Moyano en la época de Macri, 2017. Habían intentado una reforma laboral y Moyano había llamado a una gran movilización y un paro. Y el que vi en el paro, el que me comentaba el paro, fue Milei.
Y él estaba absolutamente en contra y repetía lo mismo que yo decía. O sea, hay que ver datos. Yo trato de escapar a las apreciaciones personales, porque, bueno, pueden estar teñidas de cierto subjetivismo y pueden estar puestas en duda.
Pero, a ver, nosotros con Kirchner creamos más de 3 millones de empleos. Los creamos con estas leyes laborales y con doble indemnización por despido. Doble indemnización por despido. Porque veníamos del fin de la convertibilidad de una situación muy crítica. Cristina Kirchner gobernó 8 años y creó también muchos empleos. ¿Con qué leyes? Con las mismas. No sé si mantuvo, no me acuerdo si mantuvo o no la doble indemnización, pero con las mismas.
Y ya tuvo un paro general por un problema que fue creciente, que fue el problema de que los trabajadores pagaban impuestos a las ganancias. Yo goberné y, según el dato que mires, creé 400.000 empleos. Dejé 400.000 empleos más de los que recibí, después de haber perdido 120.000 en la pandemia, 400.000 empleos, más de los que yo recibí, empleos registrados.
Si uno acumulara los monotributistas, que en este Gobierno lo hacen, habría creado 1.600.000 puestos de trabajo. Y lo hice con pandemia, pagándole el sueldo a los trabajadores formales de las empresas privadas en la pandemia, con el [programa de Asistencia al Trabajo y la Producción] ATP. Manteniendo la doble indemnización durante todo el tiempo.
Entonces, ¿qué es lo que hace que en una sociedad se generen empleos? La economía. La economía, porque si vos podés producir y podés vender, bueno, el trabajo es un, entre comillas, "costo". Digo entre comillas porque el trabajo tiene cierto sentido asociativo para el capitalista. Si no tiene gente que trabaja, su capital no produce del mismo modo. Pero tomémoslo así, como un costo del empresario. Bueno, tiene un costo, pero si la ganancia existe, ese costo no preocupa.
— En términos de pobreza, se pasó del 35,5% heredado de Macri, al 41,7%, y en inflación de aquel 36,1% que deja Macri, al 142,7% que deja antes de la devaluación de Javier Milei. Son números bastante contundentes en ese sentido, por eso me interesa conocer su mirada en torno al balance de cuestiones exógenas y hasta qué punto responsabilidades propias.
— Bueno, responsabilidades propias debe haber siempre, y siempre uno tiene que tener la humildad de decir: "miren, si me equivoqué pido disculpas, de corazón me equivoqué creyendo hacerlo mejor", pero seguramente debe haber muchos errores propios. Y para hablar de mis errores están los adversarios, no me hagan que yo también me ocupe de ellos. Pero sí puedo decir algunas cosas. Yo lamento enormemente lo que nos pasó el último año, porque el último año se nos volvió una carrera contra la inflación imparable y tiene una explicación. La explicación central fue que en ese año tuvimos la sequía más grande del interior argentino y ustedes, si rebobinan 10 minutos antes, cuando empezamos esta charla, yo les dije, miren, los sectores que exportan son el agro y la energía.
Bueno, si el agro deja de exportar, genera un daño a la economía incalculable. Solamente de retenciones, ese año, dejamos de percibir más de 5.000, 6.000 millones de dólares. Y claro, ahí hay un problema fiscal serio. Claro que hay un problema fiscal serio, muy serio.
El problema fiscal, más una predica constante de los medios que intranquilizaban y del círculo rojo [se refiere al grupo de empresarios más importantes de la Argentina] que intranquilizaba, y de la especulación que favorecía toda esa intranquilidad, tuvimos ahí un problema muy serio con la inflación, que no la pudimos contener absolutamente. Tiene una explicación, tiene una explicación. Yo creo que si acá estuviera Milei, me hubiera dicho: "bueno, pero vos lo que tenías que haber hecho es parado la economía, si te faltaban 6.000 millones de dólares. Parar la economía para que no tengas que emitir moneda y no generar más inflación".
Me diría eso, pero me lo estaría diciendo el señor que multiplicó por 5, no sé por cuánto, la emisión mía. Y, además, en un momento donde el crédito en Argentina estaba muy lastimado porque nosotros veníamos... Todo el mundo se olvida, pero el país que nos dejó Macri era un país en default. Macri no podía pagar ni la deuda en pesos que tenía. Había defaulteado la deuda en pesos. Eso fue lo que nos pasó. Los mismos señores que manejaban la economía hicieron eso.
Entonces, claro, nuestro acceso al crédito estaba muy frenado y, además, yo no quería endeudarme, porque Macri nos había dejado suficiente deuda y no quería. De hecho, hubo 11.000 millones de dólares que el Fondo [Monetario Internacional] me ofreció y yo le dije que no los quería, porque si no te puedo pagar 46, ¿cómo querés que te pague 57? Y no lo acepté. Ahora, ¿cuál fue la primera solución que encontró este Gobierno? Bueno, ir y pedir crédito. Y es un crédito absolutamente impagable. Y también absolutamente político.
— Trayendo lo que está refiriendo sobre el Fondo Monetario Internacional, no sé si usted evalúa que ese momento fue un momento quiebre cuando se discutió la renegociación con el Fondo Monetario Internacional.
— Lo fue, definitivamente lo fue. Lo que pasa es que a mí nunca nadie me ofreció una alternativa. A ver, yo sé que hicimos un gran acuerdo con el Fondo Monetario. Teniendo en cuenta, primero, que estar en deuda con el Fondo Monetario es malo. Y que, por lo tanto, el mejor acuerdo no es bueno, es el menos malo de los acuerdos que uno puede tener con el fondo.
Ahora, ese fue un acuerdo que nos permitió seguir invirtiendo en salud, seguir invirtiendo en cultura, seguir invirtiendo en educación, seguir invirtiendo en obra pública, seguir invirtiendo en ciencia y tecnología, porque fueron cláusulas que nosotros pusimos. Y pusimos también cláusulas que no aprovechó el Gobierno de Milei. La cláusula que está en el artículo 11 del acuerdo, que decía, por ejemplo, que nunca lo había hecho el fondo, que si el programa económico se alteraba por circunstancias ajenas a la política del Gobierno, había que recalcular, diría el GPS.
Y el caso lo usamos con
la guerra de Ucrania, porque aumentó el precio de la energía y el precio de los alimentos de un modo considerable. Por lo tanto, revisemos, no me achaquen los resultados que tengo, porque tienen que ver con eso.
Y Milei pudo hacer exactamente lo mismo con la sequía. Porque la sequía fue un golpe atroz para la economía argentina. Atroz. Vuelvo a repetir, fiscalmente significaron 5.000 o 6.000 millones de dólares. Pero eso significa que en la economía argentina dejaron de entrar 18.000 millones de dólares, que se hubieran convertido en consumo, en actividad económica. Entonces, Milei pudo hacer valer esa cláusula, no lo hizo.
Eligió devaluar el 120% y eligió un nuevo acuerdo donde todas esas condiciones desaparecieron. Entonces, después me marcás, Úrsula, que también había dentro del espacio nuestro gente crítica. Bueno, es cierto, la verdad es que nunca me trajeron una oferta alternativa a la que yo tenía con el fondo.
Y definitivamente ellos estaban absolutamente enterados de cómo era la negociación, porque [el ministro de Economía Martín] Guzmán tardaba más tiempo en explicarles a ellos que a mí cómo era la negociación. Pero me ocurre una cosa, que la verdad no me dan ganas de hablar de eso, porque es que ponen un elemento de discordia entre nosotros, y la única discordia que tenemos entre nosotros hoy se llama Milei. No hay nadie más, no hay nadie más.
Eso seguramente se contará, algún día lo contaré, explicaré los pormenores de todo esto, pero será cuando analicemos la historia, no ahora. Ahora el problema es nuestro, que las calles están vacías, los negocios están cerrados, no hay un colectivo, no hay un subte, no hay un tren, ese es el problema que tenemos. Y que la causa se llama Javier Milei, su Gobierno.
Hoy en el Congreso están tratando de tejer un acuerdo para sacar una ley que es un esperpento, que no favorece en nada al que trabaja, solo lo perjudica. Bueno, entre otras cosas, ustedes pierden el estatuto del periodista. Y una sociedad que quita derechos es una peor sociedad.
— Uno podría pararse en el lugar de aquel 43% de trabajadores en la informalidad, que ha venido creciendo, es cierto, no solo durante su gestión, sino también más o menos desde el 2011, 2012, que se estancó el empleo registrado. Pero es cierto que viene creciendo sostenidamente y hasta ahora no ha habido una respuesta. Y uno ve que la propuesta de reforma laboral que lleva a cabo el peronismo llega recién en un momento en el cual propone Javier Milei. ¿Por qué no hubo una propuesta concreta para atender esa situación?
— Por ejemplo, la pandemia nos obligó a regular lo que se llama hoy en día el home office, que es trabajar desde la casa. Eso no existía y nos obligó a regularlo. Y nosotros le prestamos atención tanto a eso como al trabajo de los que trabajan en aplicaciones, ¿no? El que maneja un Uber o el que reparte pizzas. Esa gente tiene que tener algún tipo de protección legal, que no la tiene. Y lo que sí a mí me llama la atención, es que hay mucha de esa gente que trabaja en esas cosas, que cree que es una buena opción, porque siente que no tiene que reportarle a un jefe, no está obligado a cumplir horarios, trabaja en el momento que quiere, pero a lo que no prestan atención es que, ojo, porque mirá que hoy en día nadie te va a pagar un aguinaldo, no tenés obra social, nadie está pagando tu jubilación para el día que seas viejo.
Ojo con todo esto. O sea, todo esto tenelo en cuenta. Si sos madre, no tenés licencia por maternidad, nadie te va a pagar la licencia por maternidad. Si sos padre, no te van a pagar la licencia por paternidad. En un mundo que ve al trabajo como un conflicto, porque el trabajo es un conflicto de todo el mundo, no por la necedad de los Gobiernos como ocurre en la Argentina, sino porque han aparecido formas automatizadas de producción que tienen que ver con la robótica y la inteligencia artificial, que deja a mucha gente al margen.
Pero la solución que encuentran los gobiernos es reducir las horas de trabajo, para tratar de emplear más gente, y reducir las horas de trabajos también por bienestar de la gente. La realidad es que nosotros estamos yendo a contramano del mundo. Nadie en el mundo piensa que la solución sea trabajar 12 horas, perder el derecho a tomarte las vacaciones cuando te viene bien, que en verdad nadie se las toma cuando te viene bien, sino que acuerdan siempre con el empleador, pero desde una posición de fuerza.
Dividir los sindicatos, pensar en sindicatos de empresas, cuando los sindicatos de empresas no tienen ninguna fuerza. Una de las grandes cosas del peronismo fue el sindicato único. Después podemos discutir cuánto de ese sindicato único se malversó por dirigentes que se eternizaron en su cargo. Todo eso, la verdad, es tema de discusión, yo lo acepto. Pero terminar con el sindicato único es una locura.
Lo he escuchado una vez a Pedro Saborido, que decía: "agarrá un fósforo y rompélo. ¿Ves qué fácil se rompe? Ahora agarrá 10 fósforos y trata de romperlo. No se rompe". Bueno, esa es la lógica del sindicato único. En una empresa, es solo un fosforito. Te pueden quebrar con mucha facilidad.
— ¿Cuál es su mirada de este momento del peronismo? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Hay una crisis de representatividad?
— El peronismo está viviendo un momento complejo, yo creo que silenciosamente de cambio. Hay un tiempo que se termina y un tiempo que está naciendo. Y lo que pasa es un parto lento.
Claro que yo, la verdad, lo dije en el 2021. Cuando yo, en el 2021, plantee que la dirigencia peronista la tienen que elegir los peronistas y no una mesa de tres o cuatro dirigentes, la plantee el 17 de noviembre del año 2021.
Recibí muchas críticas de esos que ustedes llaman aliados míos, pero la verdad es que era lo mismo que está diciendo Axel [Kiciloff, gobernador de la provincia de Buenos Aires]. Hace falta no cambiar el género, porque hay valores del peronismo que a mí, cuando me vienen con que tenemos que ser un poquito neoliberales, no, no, nosotros no somos neoliberales, somos peronistas, punto. Somos industrialistas, creemos en la producción y el trabajo, creemos en los derechos y en la igualdad, creemos que la mejor sociedad es la que más otorga derechos, creemos que hay una diferencia entre las clases sociales, donde hay una clase que domina y una clase que padece, y por esto no somos marxistas, simplemente somos peronistas, justicialistas, que creemos en la justicia social.
La justicia social no es que todos seamos iguales, es que todos tengamos posibilidad de progreso, eso quiere decir la justicia social. Bueno, respetando estos principios básicos, yo creo que hace falta una dirigencia nueva que emerja. Y eso cuesta. Le costó a Kirchner. Kirchner fue presidente porque todos los astros se alinearon para que él fuera presidente, o sea, hizo falta un 2001, hizo falta una crisis de representatividad como la que tuvo que capitanear [el expresidente Eduardo] Duhalde, que creo que lo hizo muy bien y, cuando llegó el momento de votar, la gente votó al más desconocido, o sea, tenía que elegir entre un expresidente que se llamaba [Carlos] Menem, un exministro que se llamaba [Ricardo] López Murphy, una señora que recorría todos los programas de televisión que se llamaba Elisa Carrió, uno que había sido presidente que se llamaba Rodríguez Saá, y Kirchner. La única novedad era Kirchner, y optaron por Kirchner, eligieron a Kirchner.
Bueno, pero Kirchner emergió y quedó así. Yo le digo porque yo hacía la campaña con Kirchner y a nosotros nos costaba muchísimo, porque nos costaba mucho lograr entidad para que nos reconozcan. Esa crisis, irónicamente, ayudó mucho a que la gente vuelva la mirada sobre Kirchner. Bueno, esta crisis va a generar algo igual, y va a aparecer un nuevo Kirchner, que no sé cómo llevará adelante el peronismo.
Yo lo que quisiera es democratizar al peronismo todo lo que se deba democratizar. Hace muchos años que no votamos autoridades en nuestros partidos, ni nacionalmente, ni en las provincias, y es necesario que lo hagamos, sin miedo. No sé desde cuándo los peronistas le tenemos miedo al voto.
— Hay algo que tiene que ver con el plano internacional, que fue el ingreso de Argentina al grupo BRICS. ¿Qué valora de lo que después sucedió, ya durante el inicio del Gobierno de Javier Milei? ¿Fue una oportunidad perdida para usted?
— ¿Valorar? No valoro nada. Si hay una época negra en las relaciones internacionales de Argentina, es esta. Porque nosotros creemos que, cuando a alguien se le ocurrió decir que íbamos a tener relaciones carnales con Estados Unidos, habíamos escuchado todo. Pero esto es mucho más que eso. Esto es un acto de sometimiento.
Además, a un país que está en decadencia. O sea, si hay algo que está en decadencia es el imperio norteamericano. Está en decadencia. Está en una crisis impresionante. Ya ni siquiera es visto como el gendarme de la libertad. Ni siquiera es el custodio de las democracias. Nada. Es un país enloquecido en manos de un loco. Es esto de Estados Unidos.
Bueno, que la Argentina se alinee a eso, que la Argentina se sume al Consejo de la Paz que hace Trump, es una cosa demencial, delirante.
Ahora, claro, eso si uno tiene semejante nivel de sumisión a Estados Unidos, no puede estar en los BRICS. ¿Saben por qué? Porque los BRICS son un espacio muy cordial para un país como la Argentina, porque no impone condiciones, porque solo propone complementariedad, porque a uno no le dicen "entras a los BRICS pero te tenés que ir del Mercosur" o te dicen "entras a los BRICS pero no te tratás más con los Estados Unidos". No le dicen nada y eso es semejante cosa.
Y los BRICS hoy representan el 44% de la humanidad y el 40% del producto bruto global. Y allí está realmente un poder naciente en términos comerciales y globales, que es el poder de China. Un segundo poder que empieza a asomar, que es el poder de la India. Entre China y la India teníamos la posibilidad de acceder a un mercado de 2.000, 3.000 millones de personas y lo hemos perdido.
Y además, otra cosa más, los BRICS básicamente nuclean a los grandes productores de energía del mundo y hemos perdido la oportunidad de estar sentados en esa mesa. Es incomprensible. Podíamos estar sentados con los grandes productores de energía del mundo y elegimos estar sentados con un señor que invade Venezuela para robarle el petróleo. Es incalificable por donde se lo mira.
En términos geopolíticos, la Argentina está en un muy mal lugar. Claramente está en un muy mal lugar. Las relaciones internacionales han desaparecido, es un acto de sumisión a los Estados Unidos. Fíjense que hay veces que queda mal parado el Gobierno argentino, porque es tan obsecuente de los Estados Unidos que, por ahí, toma decisiones porque lee los diarios y, después, el mismo gobierno de los Estados Unidos los desmiente. Por ejemplo, cuando declaró terrorista a un supuesto grupo terrorista que manejaba Maduro y después Trump salió diciendo que ese grupo terrorista no existe. Y acá lo declaramos ilegal. Estas cosas pasan cotidianamente. Salen corriendo y dicen que es la hora de que llegue Corina Machado y después aparece Trump y dice que Corina Machado que no puede manejar nada.
La verdad es que la cantidad de locuras que he visto en materia internacional es sorprendente y preocupante.
Yo siempre digo que nosotros, con toda dignidad, entramos al Salón Oval, entramos al Kremlin, entramos al Palacio de Gobierno Chino y en todos lados dijimos lo mismo, y en todos lados fuimos respetados. Y nosotros respetamos a todos, por supuesto.
En todos lados fuimos respetados. Y no hubo que hacer ningún acto de sobreactuación como la que se hace cotidianamente acá de sumisión a un país o a un Gobierno. Siempre nos respetaron.
— Vayamos al tema judicial. Quiero preguntarle, por un lado, por la denuncia de violencia de género de la ex primera dama Fabiola Yáñez, que pesa sobre usted, y por la otra causa que es el presunto beneficio adjudicado a Héctor Martínez Sosa, entonces secretario y un broker muy importante de seguros, a través de [la empresa estatal] Nación Seguros. Son dos causas donde se lo investiga a usted. ¿Qué tiene para decir al respecto?
— Que son dos disparates. La primera tiene un condimento político muy fuerte. Y ahí lamento mucho que se haya prestado a eso la mamá de mi hijo.
Yo realmente creo en la necesidad de igualar los derechos del hombre y la mujer, y yo sé que hay hechos de violencia de género que deben ser perseguidos y castigados. Lamentablemente, sé también que a veces se usan esas cosas con otros fines, con otros propósitos. Y es lo que me está pasando a mí.
Yo en esa causa lo único que quiero es que se sepa la verdad. Y yo lo sé mucho, lo peor es que los medios no lo publican. Por ejemplo, la justicia de la ciudad enjuició a una esteticista por ejercicio ilegal de la medicina y en esa causa quedó demostrado que el 19 de junio del año 2021 ella entró a la casa de Olivos y le hizo un tratamiento de algo que se llama plasma enriquecido en plaquetas en el ojo de Fabiola y fue lo que causó su ojo morado.
No fue ningún golpe mío, ni involuntario ni voluntario. El golpe que tiene en el brazo, la gente de Olivos dice que tiene otro origen. Pero hay algo más significativo, que según la versión de la denunciante, yo se lo causé un día que ella quiso abandonar Olivos con Francisco, con mi hijo, con nuestro hijo.
Pero es muy raro eso, porque el chat donde ella muestra esa foto data del día 12 de agosto del 2021 y mi hijo nació el 11 de abril del 2022. Todas estas cosas están en el expediente, lo que pasa que el expediente lo llevó un señor que se llama Julián Ercolini, con quien tengo una enemistad manifiesta, que todos los tribunales conocen, y tardó más de un año la justicia en reconocer esa enemistad y en separarlo de la causa. Entre él y su cómplice, que es el fiscal Ramiro González, llevaron la causa hasta aquí.
Yo lo que quiero en esa causa, ¿saben qué es? Que se sepa la verdad. Estoy seguro que van a aparecer responsables vinculados al Gobierno. ¿Y sabe por qué pido esto? Porque esa causa le sirvió al Gobierno de Milei para terminar con el ministerio de la Mujer, para minimizar los problemas de violencia de género, para tener las conductas machistas que tiene, diciendo, bueno, pero él que defendía a la mujer y le pegaba a la mujer.
No, yo nunca le pegué a ninguna mujer. He tenido un matrimonio de 18 años con la mamá de mi hijo mayor, un vínculo con Vilma Ibarra de más de una década. Vayan y pregúntenle si alguna vez tuve un gesto parecido al que me denuncian. Vayan y pregúntenle. Yo en esa causa lo único que quiero es que se investigue, se sepa la verdad y que cada uno se haga cargo de lo que ha hecho. Yo sé lo que hice.
Y la verdad es que guardé silencio mucho tiempo porque es un tema muy ingrato. A mí en lo personal me afecta muchísimo. Me afecta mucho más que el tema de seguros, que es una imbecilidad nada más que judicial. Pero esto me afecta mucho. Entonces, lo que yo espero que esa causa evolucione y que se sepa la verdad. Es lo único que espero.
Yo quiero recordar también que están denunciadas por falta de testimonio Fabiola, la mamá de Fabiola y la esteticista. Todo eso también existe.
Y luego, la causa de los seguros, que es un caso insólito. Es un caso insólito donde el fiscal le dice a los jueces: "señores, yo no tengo nada que imputar a este señor, la verdad es que no sé qué le vamos a imputar, pido que declaren la falta de mérito y, si quieren, hagan la prueba que él ha pedido, pero yo no tengo condiciones de imputarlo para que lo procesen" y la justicia dice: "bueno, más allá de lo que dice el fiscal, yo creo que hay que procesarlo". Va en contra del sistema acusatorio, del sistema procesal. Nunca en mi vida viví una cosa así.
Nunca, en mi vida de abogado, vi una cosa semejante. Bueno, y esto lo único que demuestra es que es una clara persecución. Porque ¿qué fue lo que hice yo en la causa de seguros? Y resulta que yo, ¿qué he decidido? Que los seguros, los bienes del Estado, se aseguren con una empresa del Estado en directo. En directo, sin intermediarios.
Es lo que dice mi decreto. ¿Con qué propósito lo hice? Con que todo el dinero de las primas de seguros que pagaba el Estado vayan a Nación Seguros, para que vayan al Banco Nación. Quiero que se entienda, cuando ese dinero entra al Banco Nación, se convierte en el plazo fijo que tiene el Banco Nación.
Y el Banco Nación, cuando, por ejemplo, en el año 2023 hicimos mucho apoyo al agro con créditos blandos, lo financia con eso. Es eso. Si eso no es una decisión de política económica, no entiendo nada.
— Usted ya ha hablado sobre el encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner, de la prisión domiciliaria. Ya lo ha condenado reiteradamente. Hoy [19 de febrero] es el cumpleaños de Cristina Kirchner. ¿La va a saludar?
— Aprovecho para mandarle mi solidaridad de siempre y que espero que lo lleve lo mejor posible, porque está viviendo un momento muy injusto. Muy injusto. Más allá de su cumpleaños, es muy injusto lo que está viviendo. Muy injusto. Absolutamente injusto. Y esto no lo digo ahora.
Lo empecé a decir cuando nadie le prestó atención a la causa de Vialidad. Y a ella le involucraron con un procesamiento disparatado del mismo señor que llevaba adelante la causa de, inicialmente, la causa de seguros y la causa por supuesta violencia de género, que se llama Julián Ercolini, donde dijo un sinfín de disparates. Entre los disparates que dijo, es que, claro, la obra pública no la resuelve un presidente, la resuelve el Congreso de la Nación.
Por lo tanto, un presidente lo que hace cuando dispone que una obra pública se haga es simplemente decir que se cumpla la ley. Es lo único que hace. Cuando vi que el juez escribió que había inducido al error a todo el Congreso y a todo el Senado, bueno, yo ya ahí me rendí.
Digo, bueno, esto es un disparate. Eso ocurrió en el año 2016, 2017, y en ese momento que yo no hablaba con Cristina. Empecé a marcar lo que estaba pasando. Bueno, no quieran pensar lo que creo ahora, que la veo condenada.
Es, en términos jurídicos, un oprobio. Un oprobio. Yo espero que, de verdad, ella conoce de mi solidaridad y mi respeto por ella, más allá de cualquier diferencia que tengamos, que la tenemos, claro que sí, pero ella no está mereciendo lo que está viviendo. Claramente no.
— Usted dijo que hubo un proceso de cancelación. ¿A qué se refiere? ¿De freno interno o cancelación?
— No, de cancelación social. Está clarísimo. De repente, aparecí teniendo 32 amantes, gente que me venía a ver a mí, mujeres que venían a verme a Olivos y se convirtieron en amantes mías. Todo un delirio. Todo un disparate.
— ¿Usted se siente un cancelado?
— ¿Pero vos pensás que no? Yo, durante un año, no pude hablar. No pude hablar. Y puedo entender, porque la operación fue tan magnífica. Si yo la veo a tu mujer con el ojo morado en las fotos diciendo que vos la golpeaste, la verdad es que yo me quedo. Es mi primera reacción. Ayer publicaban Clarín e Infobae, dos de los mediadores auspiciantes de mi cancelación, los paros que se habían hecho en democracia.
El único Gobierno que no tuvo un paro general nunca fue el mío. Ahora, ¿qué es? ¿Que yo soy socio de los sindicatos, soy abogado de los sindicatos? No. Lo que pasó es que en mis años las paritarias funcionaron a pleno.
Nunca el Gobierno se metió para fijar un límite a las paritarias. En mi Gobierno, los que trabajaban y ganaban hasta un 1.400.000 pesos en aquel momento, dejaron de pagar impuestos a las ganancias. En mi Gobierno, creamos empleo durante 33 meses consecutivos.
Empleo registrado, estoy hablando. ¿Por qué iban a hacer un paro? Cuando vos revisás los cuatro años —el dato que te voy a dar es un dato débil, pero es un dato—, al final de los cuatro años, el salario real creció un punto y medio. En el medio de toda la tragedia, porque cada año que pasaba era una tragedia nueva.
— ¿Cuál es su objetivo político hacia adelante? ¿Volvería a presentarse a un cargo electivo?
— No, no. Yo creo que es tiempo de que vengan nuevas generaciones y se hagan cargo. Y así como lo digo conmigo, exhorto a muchos compañeros que abran paso a nuevas generaciones.
— Muchísimas gracias por haber venido.
— ¿Me dejás decirte algo? No hicimos mucho balance del Gobierno. Quiero darte datos para que tengas en cuenta.
Nosotros fuimos un Gobierno en el que, al salir a la calle, como se sale ahora, no tuvimos una sola denuncia de violencia institucional. Y no es que no marchaban. Marchaban los piqueteros, me cortaban la 9 de julio. No es que no marchaban. Pero la Policía no estaba para castigar a la gente que protesta. No tuve una sola denuncia de censura en la prensa. Y dijeron lo que quisieron.
Nosotros tuvimos la pandemia, la guerra y finalmente la sequía. Una tras otra. Aún así fuimos el Gobierno que más obra pública hizo. La mayor obra pública que hizo en la Argentina es el gasoducto Néstor Kirchner. Ese gasoducto nos permite ahorrarnos alrededor de 5.000 millones de dólares por año, que antes gastábamos en importar gas.
Hicimos 7.300 obras públicas en todo el país. Invertimos en 167 universidades en todo el país. El presupuesto en salud, en educación, en obras públicas y en ciencia y tecnología nunca se redujo. Hicimos 144.000 viviendas que entregamos a la gente.
Fuimos parte de los BRICS. Presidimos la CELAC y allí hablamos en la Cumbre de las Américas y reclamamos por el fin, por ejemplo,
del bloqueo a Cuba, que le está haciendo un daño incalculable. Si vos mirás el plano internacional, Argentina estuvo siempre bien parada. Durante años reclamamos el fin de las sobretasas del Fondo Monetario Internacional. En todos los G-20 lo planteé, al año de irme, eso salió. Y eso a la Argentina le significó una reducción de su deuda cercana a los 10.000 millones de dólares.
La negociación con el sector privado significó un ahorro de 30.000 millones de dólares. Ninguno de estos datos, el dato que te acabo de dar de empleo, ninguno de estos datos son ponderados. ¿Por qué no son ponderados? Porque se ocultan.
Esa es la cancelación de la que hablo. Gracias por este minuto adicional.
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