Las derivaciones del caso Epstein "podrían hundir" a demócratas y republicanos en los próximos comicios
Las derivaciones del caso Epstein "podrían hundir" a demócratas y republicanos en los próximos comicios
Sputnik Mundo
Políticos de alto perfil e importantes donantes de ambos partidos se han visto involucrados en el escándalo del financista pedófilo. "La exhibición de un grupo... 12.02.2026, Sputnik Mundo
La reciente difusión de más de tres millones de documentos por parte del Departamento de Justicia, compuestos principalmente por mails recibidos y enviados por Jeffrey Epstein, ha sacudido los cimientos de la política estadounidense.Los archivos revelan en gran detalle los profundos vínculos entre el fallecido financista estadounidense —sentenciado por tráfico de menores para fines sexuales en 2008 y arrestado nuevamente por delitos similares en el 2019— con una extensa red de amigos, confidentes y socios conformada por algunos de los políticos, empresarios, académicos y hasta miembros de casas reales más influyentes del mundo.Entre la clase política estadounidense, los nombres que aparecen una y otra vez son figuras como el expresidente Bill Clinton (quien viajaba regularmente en el avión privado de Epstein y cuya mano derecha, la aristócrata británica Ghislaine Maxwell, sentenciada por tráfico de menores, fue clave en la puesta en marcha de su fundación The Clinton Initiative); el fundador de Microsoft, Bill Gates; y el actual secretario de Comercio de EEUU, Howard Lutnick, que coordina en los correos cenas con el propio Epstein, contradiciendo sus desmentidas previas sobre cualquier vínculo posterior a su primer arresto.Estos documentos han revelado que la red de influencias no era solo social, sino un mecanismo de engranaje financiero y político que operó impunemente durante décadas bajo la mirada de las autoridades en EEUU y el Reino Unido, donde operaba principalmente Epstein, y que involucraba también a figuras de la política, economía y cultura de otros países como Francia, Noruega e Israel.Si bien las nuevas revelaciones ya han provocado renuncias en varios Gobiernos —incluyendo del principal colaborador del primer ministro británico Keir Starmer, por su rol en nombrar a un hombre cercano a Epstein como embajador en EEUU—, el impacto en Washington por el momento solo se ha reducido al ámbito empresarial o a las declaraciones públicas, como la del propio Bill Gates diciendo que pedía disculpas "por cada minuto" que pasó con el fallecido pedófilo.Sin embargo, varios sondeos ya exhiben que el tema será central para los votantes estadounidenses en los comicios de medio término de este año, como también en las elecciones para elegir al próximo presidente en 2028.Dando cuenta de una crisis de confianza en sus instituciones y en la clase política toda, una mayoría de republicanos como demócratas, según la más reciente encuesta de Quinnipiac y YouGov, no aprueban cómo la Justicia de su país ha investigado el caso Epstein, y afirman que estarán más inclinados a votar por el partido o el político que se comprometa a llegar al fondo en la investigación.Efecto electoralUn impacto en los comicios de medio término, a realizarse en noviembre de este año, podría ser la abstención del votante demócrata, le dijo a Sputnik Adrián Palomino, internacionalista egresado de la Universidad de Lima. Según estudios, sectores progresistas y mujeres jóvenes han expresado su desilusión sobre el hecho de que ni Barack Obama ni Joe Biden investigaron esta red de crímenes sexuales cuando estuvieron en el poder.Si a eso se le suma que Clinton, expresidente y "líder emérito" del partido, era amigo de Epstein, lo mismo que uno de sus principales donantes demócratas, Bill Gates, y que la exasesora jurídica de la Casa Blanca en el Gobierno de Obama, Kathryn Ruemmler, intercambió más de 100 correos electrónicos con él (a quien se refería como "tío" o "dulzura" en los mails), las oportunidades de que los demócratas puedan hacer campaña sobre el tema de forma creíble son pocas."Esta desconfianza podría costarles el voto de su electorado más informado y comprometido, y también con los independientes, debilitando las posibilidades demócratas de recuperar la Cámara de Representantes, que es el mayor objetivo del partido", dijo Palomino.Por el lado republicano, la aparición en los documentos de figuras como Lutnick, así como el hecho de que el Departamento de Justicia, si bien difunde los documentos, no ha abierto ninguna investigación criminal contra los implicados, podría perjudicar al partido que en la última década ha moldeado su identidad en pelear a "las élites corruptas" para "drenar el pantano".Algunos legisladores en busca de la reelección ya se han dado cuenta de la importancia del caso Epstein entre el electorado y actúan en consecuencia. Uno de los casos más notorios es el del senador demócrata Jon Ossoff, quien menciona el tema frecuentemente en sus discursos de campaña y lo enmarca como un ejemplo de la "corrupción sistémica" en Washington."La estrategia de Ossoff consiste en vincular la opacidad de los archivos de Epstein con problemas económicos cotidianos, al argumentar que el mismo sistema que protege a los poderosos es el que permite que los fondos de inversión compren viviendas o que los bancos cobren tasas usureras", dijo a Sputnik José Luis Romano, internacionalista egresado de la Universidad de la República de Uruguay (UDELAR) y experto en política de EEUU.Un discurso similar ha adoptado la legisladora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, y la excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, en sus intentos de posicionarse como eventuales candidatas de sus partidos de cara a los comicios presidenciales del 2028.La posibilidad de una tercera víaOtro resultado que Palomino ve probable es la aparición de una opción alternativa para las elecciones presidenciales comandada por los dos principales impulsores de la difusión de los documentos del caso Epstein, los congresistas Thomas Massie (republicano) y Ro Khanna (demócrata).La dupla, de alto perfil mediático en los últimos meses, ha emergido como una efectiva alianza transversal en una era de fuerte polarización, en la que republicanos y demócratas no pueden coincidir en casi nada. "Se trata de un raro ejemplo de consenso en un Washington fracturado, con ambos legisladores enviando el mensaje de que la rendición de cuentas sobre el tráfico sexual no debe tener color político", apunta el experto.Considerando que las derivaciones del caso Epstein "podrían hundir" tanto a demócratas como republicanos, dado que sus revelaciones han exhibido cómo las élites actúan por encima de la ley, no sería descabellado pensar que una de sus consecuencias podría ser el colapso del tradicional sistema bipartidista de EEUU, opina.
jeffrey epstein, eeuu, partido republicano (eeuu), partido demócrata (eeuu), barack obama, donald trump, joe biden, bill clinton, washington, bill gates, casa blanca
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Las derivaciones del caso Epstein "podrían hundir" a demócratas y republicanos en los próximos comicios
Políticos de alto perfil e importantes donantes de ambos partidos se han visto involucrados en el escándalo del financista pedófilo. "La exhibición de un grupo de ricos y poderosos que cometen atrocidades y son impunes amenaza con ser un punto de inflexión para la sociedad estadounidense", dijo un experto a Sputnik.
La reciente difusión de más de tres millones de documentos por parte del Departamento de Justicia, compuestos principalmente por mails recibidos y enviados por Jeffrey Epstein, ha sacudido los cimientos de la política estadounidense.
Los archivos revelan en gran detalle los profundos vínculos entre el fallecido financista estadounidense —sentenciado por tráfico de menores para fines sexuales en 2008 y arrestado nuevamente por delitos similares en el 2019— con una extensa red de amigos, confidentes y socios conformada por algunos de los políticos, empresarios, académicos y hasta miembros de casas reales más influyentes del mundo.
Entre la clase política estadounidense, los nombres que aparecen una y otra vez son figuras como el expresidente Bill Clinton (quien viajaba regularmente en el avión privado de Epstein y cuya mano derecha, la aristócrata británica Ghislaine Maxwell, sentenciada por tráfico de menores, fue clave en la puesta en marcha de su fundación The Clinton Initiative); el fundador de Microsoft, Bill Gates; y el actual secretario de Comercio de EEUU, Howard Lutnick, que coordina en los correos cenas con el propio Epstein, contradiciendo sus desmentidas previas sobre cualquier vínculo posterior a su primer arresto.
Estos documentos han revelado que la red de influencias no era solo social, sino un mecanismo de engranaje financiero y político que operó impunemente durante décadas bajo la mirada de las autoridades en EEUU y el Reino Unido, donde operaba principalmente Epstein, y que involucraba también a figuras de la política, economía y cultura de otros países como Francia, Noruega e Israel.
Si bien las nuevas revelaciones ya han provocado renuncias en varios Gobiernos —incluyendo del principal colaborador del primer ministro británico Keir Starmer, por su rol en nombrar a un hombre cercano a Epstein como embajador en EEUU—, el impacto en Washington por el momento solo se ha reducido al ámbito empresarial o a las declaraciones públicas, como la del propio Bill Gates diciendo que pedía disculpas "por cada minuto" que pasó con el fallecido pedófilo.
Sin embargo, varios sondeos ya exhiben que el tema será central para los votantes estadounidenses en los comicios de medio término de este año, como también en las elecciones para elegir al próximo presidente en 2028.
Dando cuenta de una crisis de confianza en sus instituciones y en la clase política toda, una mayoría de republicanos como demócratas, según la más reciente encuesta de Quinnipiac y YouGov, no aprueban cómo la Justicia de su país ha investigado el caso Epstein, y afirman que estarán más inclinados a votar por el partido o el político que se comprometa a llegar al fondo en la investigación.
Efecto electoral
Un impacto en los comicios de medio término, a realizarse en noviembre de este año, podría ser la abstención del votante demócrata, le dijo a Sputnik Adrián Palomino, internacionalista egresado de la Universidad de Lima. Según estudios, sectores progresistas y mujeres jóvenes han expresado su desilusión sobre el hecho de que ni Barack Obama ni Joe Biden investigaron esta red de crímenes sexuales cuando estuvieron en el poder.
"Si tenemos en cuenta que Epstein fue apresado por primera vez al final de la presidencia de George W. Bush, y luego durante el primer mandato de Donald Trump, y que los documentos sobre sus crímenes fueron difundidos en su segunda gestión, eso deja muy mal parados a los demócratas en general", afirma el experto.
Si a eso se le suma que Clinton, expresidente y "líder emérito" del partido, era amigo de Epstein, lo mismo que uno de sus principales donantes demócratas, Bill Gates, y que la exasesora jurídica de la Casa Blanca en el Gobierno de Obama, Kathryn Ruemmler, intercambió más de 100 correos electrónicos con él (a quien se refería como "tío" o "dulzura" en los mails), las oportunidades de que los demócratas puedan hacer campaña sobre el tema de forma creíble son pocas.
"Esta desconfianza podría costarles el voto de su electorado más informado y comprometido, y también con los independientes, debilitando las posibilidades demócratas de recuperar la Cámara de Representantes, que es el mayor objetivo del partido", dijo Palomino.
Por el lado republicano, la aparición en los documentos de figuras como Lutnick, así como el hecho de que el Departamento de Justicia, si bien difunde los documentos, no ha abierto ninguna investigación criminal contra los implicados, podría perjudicar al partido que en la última década ha moldeado su identidad en pelear a "las élites corruptas" para "drenar el pantano".
"Hay que recordar que hay todo un ecosistema vinculado al movimiento MAGA que desde hace años denuncia redes de pedofilia vinculadas a poderosos, ya sea QAnon o Pizzagate. Así que no actuar contra los sospechados, o que exista la percepción de que se está protegiendo a ciertas personas, podría desmovilizar a esa base", sostiene.
Algunos legisladores en busca de la reelección ya se han dado cuenta de la importancia del caso Epstein entre el electorado y actúan en consecuencia. Uno de los casos más notorios es el del senador demócrata Jon Ossoff, quien menciona el tema frecuentemente en sus discursos de campaña y lo enmarca como un ejemplo de la "corrupción sistémica" en Washington.
"La estrategia de Ossoff consiste en vincular la opacidad de los archivos de Epstein con problemas económicos cotidianos, al argumentar que el mismo sistema que protege a los poderosos es el que permite que los fondos de inversión compren viviendas o que los bancos cobren tasas usureras", dijo a Sputnik José Luis Romano, internacionalista egresado de la Universidad de la República de Uruguay (UDELAR) y experto en política de EEUU.
Un discurso similar ha adoptado la legisladora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, y la excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, en sus intentos de posicionarse como eventuales candidatas de sus partidos de cara a los comicios presidenciales del 2028.
"Si bien Taylor Greene se ha distanciado recientemente de Trump, su reputación como una de las primeras políticas en denunciar la trama criminal de índole sexual entre políticos y empresarios —incluso cuando muchos medios tildaban estas acusaciones de teorías conspirativas— le podrían dan una ventaja entre la base republicana", explicó Romano.
La posibilidad de una tercera vía
Otro resultado que Palomino ve probable es la aparición de una opción alternativa para las elecciones presidenciales comandada por los dos principales impulsores de la difusión de los documentos del caso Epstein, los congresistas Thomas Massie (republicano) y Ro Khanna (demócrata).
La dupla, de alto perfil mediático en los últimos meses, ha emergido como una efectiva alianza transversal en una era de fuerte polarización, en la que republicanos y demócratas no pueden coincidir en casi nada. "Se trata de un raro ejemplo de consenso en un Washington fracturado, con ambos legisladores enviando el mensaje de que la rendición de cuentas sobre el tráfico sexual no debe tener color político", apunta el experto.
Khanna: This is bringing down the British government. It may bring down the monarchy. It’s bringing down elites. What are we doing here in the U.S. to stand up to the Epstein class? We’ve got a commerce secretary who is all over the files. pic.twitter.com/3rBMvzTREd
Considerando que las derivaciones del caso Epstein "podrían hundir" tanto a demócratas como republicanos, dado que sus revelaciones han exhibido cómo las élites actúan por encima de la ley, no sería descabellado pensar que una de sus consecuencias podría ser el colapso del tradicional sistema bipartidista de EEUU, opina.
"No sería una fórmula basada en ideología, sino en la idea de la igualdad ante la ley, con el objetivo de limpiar a Washington de las oligarquías intocables de siempre. Es una plataforma que ya ha funcionado en otros países y que podría ser atractiva para los votantes en EEUU", afirma.
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