Secuestro de Maduro encuentra a una región peligrosamente dividida, advierten expertos
Secuestro de Maduro encuentra a una región peligrosamente dividida, advierten expertos
Sputnik Mundo
El secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte del Gobierno de EEUU deja a una Sudamérica incluso más dividida que antes y sin organismos... 06.01.2026, Sputnik Mundo
Los países de esa zona de América estuvieron lejos de posiciones unificadas tras el ataque estadounidense contra Caracas y el secuestro de Maduro: mientras algunos presidentes como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa o el peruano José Jerí celebraron la intervención ordenada por Donald Trump, los gobiernos de Brasil, Colombia, Chile y Uruguay se centraron en condenar la violación al derecho internacional en la que incurrió Washington.En diálogo con Sputnik, el analista internacional argentino Jorge Elbaum apuntó que la región aparece en la actualidad dividida en "dos bloques diferentes" en relación al ataque a Venezuela y que uno de ellos, el que ha celebrado el secuestro de Maduro, aparece "indudablemente asociado al trumpismo".También consultado por Sputnik, el experto ecuatoriano en relaciones internacionales Santiago Carranco Paredes, la falta de acuerdo en la región para condenar el ataque estadounidense a Caracas es parte de un escenario en el que también ha habido "violaciones graves al derecho internacional" en otros países de la región, como el asalto a la Embajada de México en Quito por parte del Gobierno de Ecuador en abril de 2024.En ese sentido, Carranco Paredes consideró "altamente preocupante" que a las agresiones al derecho internacional ahora se sumen "extremismos y presupuestos ideológicos" que llevan a los países a posicionarse en contra de la normativa internacional, a la que definió como "una serie de principios que sostienen la civilización".La ausencia de la UnasurAsí las cosas, el experto lamentó que no se haya podido convocar instancias regionales para debatir y consensuar posiciones sobre lo ocurrido.Para el analista ecuatoriano, una respuesta regional es necesaria en un escenario en el que "el mensaje de EEUU es clarísimo: 'Yo puedo hacer lo que quiera de una u otra manera'". En ese sentido, advirtió que, desde ahora en más, Washington podría utilizar los supuestos vínculos con el narcotráfico para detener a cualquier mandatario de la región, en caso de que no se alinee a sus intereses.Elbaum coincidió en la importancia de que Sudamérica y América Latina en general tengan mecanismos de integración regional en los que se pudieran abordar estas cuestiones. Sin embargo, aventuró que el secuestro de Maduro "va a ser un motivo muy fuerte de división" en los próximos encuentros regionales de plataformas como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).Para el argentino, el secuestro de Maduro "transparenta una lógica imperial sin límites, una situación que era un eufemismo y se escondía detrás de un velo de soft power". Al respecto, Elbaum remarcó que, incluso antes del ataque a Caracas, el Gobierno de Trump ya había "puesto una cuña dentro de la región" con su involucramiento en campañas electorales de países como Argentina, Chile o Bolivia. "Y lo hará próximamente sin dudas en Colombia y Brasil", en ocasión de las elecciones nacionales previstas para 2026."El día de mañana puede afectar a otros"El analista internacional uruguayo Nicolás Pose comentó a Sputnik que la ausencia de espacios regionales de coordinación se relaciona con el interés de varios gobiernos sudamericanos de utilizar la cuestión venezolana "en clave de política doméstica", muchas veces para acumular votos en sus respectivos países, dejando de lado cuestiones de derecho internacional.Sin embargo, esas posturas pueden jugarle una mala pasada a las autoridades y dirigentes políticos que hoy celebran el secuestro del mandatario venezolano.En ese sentido, el analista defendió la importancia de que, independientemente del tipo de régimen político, los presidentes de los países tengan "ciertos niveles de inmunidad diplomática" que asegure la soberanía de sus Estados. Esto, remarcó, funciona para darle "una protección mínima a los países más débiles, aquellos que no tienen capacidades materiales para imponer sus diferencias por su propia cuenta".
El secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por parte del Gobierno de EEUU deja a una Sudamérica incluso más dividida que antes y sin organismos regionales en los que los países puedan acordar posiciones conjuntas en defensa de la soberanía, advirtieron expertos consultados por Sputnik.
Los países de esa zona de América estuvieron lejos de posiciones unificadas tras el ataque estadounidense contra Caracas y el secuestro de Maduro: mientras algunos presidentes como el argentino Javier Milei, el ecuatoriano Daniel Noboa o el peruano José Jerí celebraron la intervención ordenada por Donald Trump, los gobiernos de Brasil, Colombia, Chile y Uruguay se centraron en condenar la violación al derecho internacional en la que incurrió Washington.
En diálogo con Sputnik, el analista internacional argentino Jorge Elbaum apuntó que la región aparece en la actualidad dividida en "dos bloques diferentes" en relación al ataque a Venezuela y que uno de ellos, el que ha celebrado el secuestro de Maduro, aparece "indudablemente asociado al trumpismo".
"Esta división obviamente va a generar situaciones conflictivas en la región a corto, mediano y largo plazo, porque apoyar un secuestro internacional, rompiendo las reglas de la Carta de Naciones Unidas y la soberanía es una violación inédita, al menos en nuestro continente", enfatizó Elbaum.
También consultado por Sputnik, el experto ecuatoriano en relaciones internacionales Santiago Carranco Paredes, la falta de acuerdo en la región para condenar el ataque estadounidense a Caracas es parte de un escenario en el que también ha habido "violaciones graves al derecho internacional" en otros países de la región, como el asalto a la Embajada de México en Quito por parte del Gobierno de Ecuador en abril de 2024.
En ese sentido, Carranco Paredes consideró "altamente preocupante" que a las agresiones al derecho internacional ahora se sumen "extremismos y presupuestos ideológicos" que llevan a los países a posicionarse en contra de la normativa internacional, a la que definió como "una serie de principios que sostienen la civilización".
Así las cosas, el experto lamentó que no se haya podido convocar instancias regionales para debatir y consensuar posiciones sobre lo ocurrido.
"Claramente, América Latina se quedó sin un mecanismo regional de reacción frente a grandes potencias. En su momento tuvimos a la Unasur, que hubiera sido una gran plataforma, pero [actualmente] no tenemos la capacidad de convocar a ninguna institución regional que pueda tener algún tipo de efectividad frente a la intervención de EEUU", dijo Carranco Paredes.
Para el analista ecuatoriano, una respuesta regional es necesaria en un escenario en el que "el mensaje de EEUU es clarísimo: 'Yo puedo hacer lo que quiera de una u otra manera'". En ese sentido, advirtió que, desde ahora en más, Washington podría utilizar los supuestos vínculos con el narcotráfico para detener a cualquier mandatario de la región, en caso de que no se alinee a sus intereses.
Elbaum coincidió en la importancia de que Sudamérica y América Latina en general tengan mecanismos de integración regional en los que se pudieran abordar estas cuestiones. Sin embargo, aventuró que el secuestro de Maduro "va a ser un motivo muy fuerte de división" en los próximos encuentros regionales de plataformas como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).
"Esta situación parte al medio a la región y genera situaciones de tensión diplomáticas, pero que no me extrañaría que puedan convertirse en otro tipo de crisis, alentadas por los intereses corporativos de EEUU", aseveró Elbaum.
Para el argentino, el secuestro de Maduro "transparenta una lógica imperial sin límites, una situación que era un eufemismo y se escondía detrás de un velo de soft power".
Al respecto, Elbaum remarcó que, incluso antes del ataque a Caracas, el Gobierno de Trump ya había "puesto una cuña dentro de la región" con su involucramiento en campañas electorales de países como Argentina, Chile o Bolivia.
"Y lo hará próximamente sin dudas en Colombia y Brasil", en ocasión de las elecciones nacionales previstas para 2026.
El analista internacional uruguayo Nicolás Pose comentó a Sputnik que la ausencia de espacios regionales de coordinación se relaciona con el interés de varios gobiernos sudamericanos de utilizar la cuestión venezolana "en clave de política doméstica", muchas veces para acumular votos en sus respectivos países, dejando de lado cuestiones de derecho internacional.
Sin embargo, esas posturas pueden jugarle una mala pasada a las autoridades y dirigentes políticos que hoy celebran el secuestro del mandatario venezolano.
"A partir de este tipo de accionar, se abre un flanco de política internacional que hoy afecta a unos, pero el día de mañana puede [dañar] a otros. Creo que esa dimensión no ha estado presente a la hora de pensar en la necesidad de tener una posición mínima común de rechazo", sostuvo Pose.
En ese sentido, el analista defendió la importancia de que, independientemente del tipo de régimen político, los presidentes de los países tengan "ciertos niveles de inmunidad diplomática" que asegure la soberanía de sus Estados.
Esto, remarcó, funciona para darle "una protección mínima a los países más débiles, aquellos que no tienen capacidades materiales para imponer sus diferencias por su propia cuenta".
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