"Es la administración Trump la que está metiendo presión para que él siga aislado, lo que empeora severamente su salud. Estamos convencidos de esto. Es muy grave. Es un capricho del Gobierno norteamericano", dijo Poveda a esta agencia.
Ahora el fundador de WikiLeaks espera el juicio de extradición a EEUU, previsto para febrero de 2020.
El mes pasado, Jennifer Robinson, también abogada de Assange, denunció que el estado de salud del ciberactivista australiano, agravado durante su estancia en prisión, obstaculiza su defensa en el proceso de extradición.
Por su parte, Poveda aseveró que la salud de Assange ha empeorado en los últimos meses, debido a que está 23 horas aislado, sin acceso a libros y a Internet.
"Actualmente está 23 horas aislado y tiene una hora solo con posibilidad de compartir relaciones interpersonales. Es una situación muy compleja, bajó de peso y está aislado totalmente del mundo exterior, eso va afectando su salud", dijo.
Poveda alertó que "esta situación merma sus condiciones físicas y su estado de ánimo".
"Saber que varios estados lo persiguen, que no puede defenderse, es muy duro para él", agregó.
"Él ya cumplió la pena impuesta por personales británicos y sin embargo no le dieron la libertad. Es un capricho del Gobierno norteamericano tenerlo hasta que pase a la extradición. Es una fijación de libertad ilegítima. Todo este tipo de arbitrariedades de los estados atacan a su salud psicológica", agregó.
El ciberactivista rechazaba su extradición alegando que Suecia lo entregaría a EEUU, donde podía enfrentar la pena capital por haber publicado miles de documentos secretos sobre las operaciones del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán.
La investigación preliminar contra Assange en Suecia, por la presunta violación, fue descontinuada en 2017, ante la escasa posibilidad de conseguir que compareciera ante el tribunal, entre otros factores.
La extradición del australiano a EEUU debe examinarse a fondo en febrero próximo, según la última sentencia del Tribunal de Magistrados de Westminster.
Ecuador cambió a Assange por acuerdos con FMI y Reino Unido
El presidente de Ecuador, "Lenín Moreno acordó con Gran Bretaña un acuerdo de cooperación militar y con EEUU un acuerdo con el FMI y a cambio de eso le sacó el asilo a Assange; nosotros estamos convencidos", dijo a esta agencia Poveda.
Ecuador anuló el asilo al ciberactivista australiano el pasado 11 de abril e inmediatamente fue arrestado por las autoridades británicas.
El fundador de WikiLeaks se enfrentará a una audiencia de extradición el 25 de febrero del próximo año.
El ciberactivista rechaza su extradición a EEUU porque en ese país por haber publicado miles de documentos secretos sobre operaciones del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán.
"Desde que termina el asilo con Assange hay una serie de visitas inmediatas de Reino UNido y EEUU, además de aperturas de acuerdos comerciales", dijo Poveda.
El abogado sostuvo que "hubo también una relación diplomática y de cooperación militar con EEUU (…) inmediatamente cuando se entregó a Assange a la justicia británica".
El 12 de abril el expresidente ecuatoriano Rafael Correa (2007-2017) acusó en entrevista con Sputnik a Moreno de haber cedido a las presiones de EEUU para levantar el asilo del ciberactivista a cambio de un préstamo del FMI.
El 12 de marzo, el FMI aprobó un préstamo de 4.200 millones de dólares para apoyar las políticas económicas impulsadas por el Gobierno de Ecuador en los próximos tres años.
Este acuerdo es parte de un esfuerzo más amplio, que incluye un apoyo financiero de más de 6.000 millones de dólares en los próximos tres años de parte de un conjunto de organismos financieros internacionales, entre los que se destacan el Banco de Desarrollo de América Latina, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco Mundial.
Asimismo, el 15 de mayo Ecuador firmó un acuerdo comercial con Gran Bretaña, informó Ecuador TV.
Gobierno de Ecuador cometió delitos de lesa humanidad contra Assange
"Assange sigue siendo un ciudadano ecuatoriano; fue perseguido a nivel internacional, eso es un delito de lesa humanidad cometido por el Estado ecuatoriano (así que) vamos a presentar una denuncia internacional", dijo a esta agencia Poveda.

Ecuador anuló el asilo al ciberactivista australiano el pasado 11 de abril y fue detenido por la policía británica.
Su detención se produjo el mismo día que EEUU presentó una solicitud de extradición para poder juzgar al ciberactivista australiano.
Por su parte, Poveda dijo que desde que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, llegó al Gobierno, en la embajada ecuatoriana se pusieron más micrófonos y cámaras para espiar a Assange.
"En el Gobierno de Moreno se implementaron más de dos decenas de cámaras con audio y vídeo; hubo una actitud muy hostil en la embajada en contra de Assange y ahora no hemos tenido una respuesta de la justicia ecuatoriana a varios planteos que hemos hecho. Es evidente que lo están persiguiendo", agregó.
Ante esta situación, que se desprende de documentos y testimonios a los que tuvo acceso El País, el dueño de la empresa, David Morales, está siendo investigado por orden del magistrado José de la Mata.
La vigilancia a Assange se producía durante "las 24 horas del día" a través de varias cámaras y micrófonos que monitorearon su actividad, al menos, entre diciembre de 2017 y marzo de 2018.
Morales es un exmilitar que estuvo destinado en la Unidad de Operaciones Especiales de Infantería de Marina e informó a sus trabajadores que, a pesar de estar contratado por el Gobierno de Ecuador para proteger la embajada, trabajaba "también para los americanos", según Assange.
Este espionaje, según El País, "se incrementó desde la llegada al poder en Ecuador de Lenín Moreno", cuando Morales viajó con frecuencia a Nueva York y a Washington.
"Todos los reportes confirman lo que siempre dijimos, que lamentablemente Ecuador no ejerció su soberanía; ahora las investigaciones que se están haciendo al interior de la embajada tienen un apoyo indudable del FBI y de agentes norteamericanos", dijo Poveda.
Assange rechaza su extradición a EEUU alegando que allí puede enfrentar la pena capital por haber publicado miles de documentos secretos sobre operaciones del Ejército estadounidense en Irak y Afganistán.
El ciberactivista tiene muchos partidarios en el mundo, los cuales lo consideran un héroe, incluso un mártir, por defender la libertad de expresión, pero otros, entre ellos el Gobierno de Estados Unidos, cree solo que es un paria o un lacayo del Kremlin, como dijo alguna vez el influyente diario The New York Times.