Obama agacha la cabeza ante Cuba
Esta ley, un agregado de la Ley de Ajuste Cubano de 1966 realizado en 1995 por el expresidente Bill Clinton, implicaba que todo cubano interceptado en el mar (pies mojados) era devuelto a la isla, pero que aquellos que lograran tocar tierra (pies secos) podían permanecer en EEUU, obtener un permiso de trabajo, ayudas iniciales. Y transcurrido el año, podían pedir la residencia permanente.
El Dr. Armando Fernández Steinko, profesor de la Universidad Complutense de Madrid explica que "se trataba de una política muy importante y practicada masivamente que se aplicaba con Cuba, pero no con México ni ningún otro país que se encontrara en situación muchísimo más degradada social y políticamente que Cuba. El hecho de que Obama haya intentado a última hora suprimir esta ley no es más que un intento de convertir a Cuba en 'un país más', ni tratado ni mejor ni peor, sino como el resto de los países". Visto de otra forma, "no someter a Cuba a ese tipo de presión ideológica".
Así, a pocos días de abandonar el Despacho Oval, Obama decidió darle un caramelo al Gobierno de Cuba… y a los cubano-americanos del exilio político, quienes entienden que esta ley fue creada para proteger a los refugiados políticos pero que había sido aprovechada abusivamente por cubanos que migran sólo por motivos económicos.
"Ese es el truco", indica Fernández Steinko. "Es una política que se aplica a todo el mundo, pero por ese agujero se cuelan emigrantes que no son políticos, sino económicos, que son la inmensa mayoría. El problema de la inmigración política cubana es que es profundamente antipopular y reaccionaria. Ellos hablan de Cuba, pero realmente están hablando del estamento privilegiado al que ellos representan".
El analista prosigue que "cuando ese estamento se mezcla con la población reclusa de la prisión del Mariel que salió en pateras a principios de los años 80 hacia Miami, y que inundaron los ambientes de la oposición de Miami, modificaron completamente el clima político y social. La gente que no tenía ni oficio ni beneficio, que salía de la cárcel y que se dedicó, entre otras cosas, al menudeo con drogas y a actividades no regulares. Y eso no le gustó nada a los inmigrantes políticos de la época de Batista. Entonces, se vio muy bien la catadura moral de los presuntos patriotas cubanos en el exilio. De patriotas nada. Lo que les interesa es solamente la parte de Cuba que ellos representan. Y por eso siempre han tenido un comportamiento ambiguo y contradictorio, y por eso políticamente esa gente no tiene ninguna posibilidad", afirma el experto.
La segunda decisión migratoria de Obama es la eliminación del programa conocido como Parole de Médicos Cubanos y que desde que fue implementada en 2006 por el expresidente norteamericano George W. Bush, fue denunciado por Cuba como un "robo de cerebros". El programa estimulaba a la deserción de médicos destinados en misiones fuera de Cuba al facilitar que solicitaran un permiso para ingresar en EEUU en cualquiera de sus embajadas un tercer país.
Para Armando Fernández Steinko, "la atracción concreta de migrantes de alta cualificación, en el caso de Cuba a profesionales vinculados a la sanidad, es un subcapítulo de esa política selectiva. Una forma más precisa de dañar, en este caso a Cuba, o a otros países, 'drenando' sus cerebros ofreciéndoles facilidades. Algo que también han hecho con Rusia", concluye el analista.