A su vez, el vicepresidente del comité de Defensa y Seguridad del Senado ruso, Frants Klintévich, declaró que los sistemas antiaéreos protegerán los buques de guerra rusos en la base naval de Tartus, que Rusia prevé crear.
"Nuestros buques, que se emplazarán allí de forma permanente, estarán protegidos por modernos sistemas de defensa aérea S-300 y Triumf (S-400)", dijo Klintsévich a RIA Novosti.
El senador indicó que el acuerdo sobre la base de Tartus, además de contribuir a una lucha eficaz contra el terrorismo en la región, permite garantizar la seguridad de los militares que Rusia mantiene en Siria.
"No amenazamos a nadie al instalar en Siria una base con estas armas, pero sí ayudarán a enfriar ciertas mentes febriles que rehúsan mantener un diálogo constructivo con Rusia", señaló.
Anteriormente, la portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, afirmó que Rusia decidió desplegar sistemas S-300 en Siria tras filtraciones de que EEUU planea bombardear aeródromos sirios con misiles de crucero.
Así es como la eficiencia extrema del #S300 aumentará las posibilidades rusas en #Siria https://t.co/JUUsjHg4mj pic.twitter.com/JSaDcNat44
— Sputnik Mundo (@SputnikMundo) 5 октября 2016 г.
El viceministro de Defensa de Rusia, Nikolai Pankov, anunció este 10 de octubre que la Armada rusa tendrá una base permanente en el puerto de Tartus, donde mantiene desde 1977 un centro logístico operado por el personal civil.
El 4 de octubre, Rusia confirmó que una batería de sistemas antiaéreos S-300 llegó a Siria y explicó que los misiles servirán para garantizar la seguridad de la base rusa en Tartus.