Con el apoyo obtenido, decidió conformar una comisión destinada a modificar la Constitución, vigente desde 2009. Asimismo, presentó una decena de leyes que espera validar en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Al llamado presidencial acudieron seis de los nueve gobernadores, la mayoría de los 335 alcaldes elegidos en los comicios subnacionales de marzo, así como referentes políticos, asambleístas, sectores sociales y empresariales. En ellos, encontró el apoyo que la última semana le faltó en las calles, principalmente en la ciudad de La Paz.
Este departamento está cercado por más de una decena de bloqueos, fundamentalmente de campesinos inconformes con la ley 1720, que modifica el régimen de propiedad de la tierra para las familias de áreas rurales.
Esta ley estuvo en el eje de la cumbre, realizada en la ciudad de Cochabamba (centro). Cámaras empresariales del departamento de Santa Cruz (este) no estuvieron presentes por su rechazo al tratamiento que le dio el Gobierno a este conflicto. En un intento de conciliar posiciones con las organizaciones campesinas e indígenas, Paz determinó que la Asamblea decidiera sobre su posible abrogación. Hasta ahora, la 1720 fue desactivada por la Cámara de Diputados (cámara baja), pero en el Senado (cámara alta) puede encontrar más apoyo y extender el debate.
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, dijo a Sputnik que actualmente las autoridades e instituciones del este boliviano apuntan a lograr la vigencia de la ley optativa para cada departamento, de manera optativa. De igual modo, expresó su apoyo a las iniciativas de la Administración actual.
Pasado y futuro
Reunidos en el hotel Cochabamba, de la capital valluna, el presidente de Bolivia habló con crudeza a su auditorio. Dejó en claro que la nación sudamericana vive en estos días una puja entre el pasado, marcado por las dos décadas de gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS) y el futuro.
"A Bolivia hay que sacarla juntos porque la patria es el futuro, no el pasado. Y, por eso, este encuentro tiene un valor extraordinario", dijo Paz en su intervención. El cronograma de la cumbre fue modificado sobre la marcha y, finalmente, duró dos horas menos de lo previsto. El mandatario tuvo que retirarse del evento, sin conocerse la causa exacta de su salida.
Durante su alocución, el jefe de Estado no escatimó en críticas para las organizaciones sociales y la Central Obrera Boliviana (COB), encargadas de llevar adelante el plan de lucha, que incluye bloqueos en todo el país.
En los últimos días, sectores campesinos y vecinales comenzaron a pedir la renuncia de su Gobierno, lo cual fue calificado de "inadmisible" por el oficialismo, que el 8 de mayo cumplió seis meses con la tutela de Paz.
"Hay dirigentes que manejan más de 110 millones de pesos bolivianos al año (15,3 millones de dólares) representando a sus sectores, porque las retenciones en el Estado así se han dado por norma. Y resulta que se dan el lujo de decir: 'Yo no voy a ir a hablar, yo no voy a ir a dialogar'. ¿Quién eres vos para no dialogar, si tu mandato es resolver y consensuar los problemas entre los bolivianos?", preguntó.
"Hoy Bolivia nos dio un mandato, un mandato que se tiene que construir entre todos. No solo enfrentamos una crisis económica que golpea el bolsillo de las familias, la producción y el empleo. También arrastramos algo más profundo: una fractura social, política, y moral, que ha debilitado nuestras instituciones y ha erosionado la confianza entre los bolivianos", agregó.
En otro tramo de su discurso, Paz refirió que "nos entregaron un país quebrado en todos los niveles de institucionalidad. A eso nos enfrentamos en estos momentos tan complejos y, por eso, con una puntualidad histórica tenemos que identificar que el sistema no funciona".
También se refirió al MAS, casi desaparecido en las elecciones generales de 2025, en las cuales apenas obtuvo el 3% de votos.
"Se acabó la hegemonía de un solo partido. Se acabaron los acuerdos entre pocos, los pactos a espaldas del país, la política del reparto. Hoy iniciamos una nueva etapa donde la pluralidad no es un problema, sino una fortaleza, donde las necesidades de cada región, de cada sector, de cada actor nos encuentran aquí en un mismo espacio para construir algo mayor", aseveró el presidente boliviano.
Paz anunció que, en los próximos días, presentará una decena de propuestas de normativa a la Asamblea, que incluyen nuevas leyes de Electricidad, de Inversiones, de Hidrocarburos, de Minería, de Minería Verde, del Emprendedor Boliviano, de Reforma de la Justicia, de Seguridad Nacional, de Reducción de la Burocracia y de Autonomías.
En el encuentro estuvo presente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002), líder de la Alianza Libre, la segunda mayor fuerza en la Asamblea. Se mostró dispuesto a dar su apoyo en votos a las propuestas de Paz, sobre todo en lo referido a la modificación de la Constitución, que requiere la voluntad de dos tercios de las y los asambleístas.
"Considero que ya, inmediatamente, vamos a largar la reforma parcial de la Constitución. Esto será por medio de una comisión abierta para que todos puedan participar desde sus sectores", dijo el mandatario sudamericano.
Evaluación positiva
"Fue muy positivo este encuentro. Hacía muchos años que no se veía un encuentro tan importante por la unidad de Bolivia y para cambiar leyes. Estamos esperanzados en que se van a cambiar muchas cosas, en que se va a implementar el 50-50 en el Presupuesto General del Estado de 2027", refirió el gobernador de Santa Cruz en una charla para este medio.
El gobernador cruceño es uno de los más férreos defensores de la ley 1720, cuya abrogación rechaza. Aunque ya fue dada de baja por los diputados, se mostró esperanzado en que sobreviva a su paso por el Senado.
"Estamos seguros de que los senadores podrán modificar lo que sea necesario. Y esperamos que la abrogación no se haga. Al final, se puede regionalizar de acuerdo a los departamentos que la quieran aplicar. Y los que no, están en todo su derecho", precisó.
El único atisbo de oposición a la Cumbre por el País se registró en la entrada del hotel Cochabamba, donde decenas de personas se reunieron con carteles, algunos disfrazados de animales de la Amazonía, para exigir la abrogación de la ley 1720.
Carolina, con una máscara de jaguar, dijo a Sputnik: "Estamos autoconvocados de distintos colectivos, de distintos lugares, para manifestar nuestro apoyo a la marcha indígena campesina", que caminó durante un mes desde los departamentos amazónicos de Beni y Pando hasta la ciudad de La Paz (oeste), en rechazo a la mencionada normativa.
Esta ley da la posibilidad a las familias propietarias de pequeñas parcelas (hasta 500 hectáreas) de pasar a denominarse como medianas propiedades, con lo cual podrían acceder a financiamiento bancario para impulsar su producción.
Actualmente, según la Constitución, estas propiedades son un bien familiar inembargable e intransferible. Pero si se convierten en medianas, son plausibles de embargo por parte de las entidades bancarias, en caso de que las familias no puedan pagar los créditos. Por el rechazo de las organizaciones campesinas e indígenas.
"Es una ley que amenaza la protección de la tierra garantizada por la Constitución. La pequeña propiedad es inembargable e indivisible. Pero el agronegocio quiere mercantilizar la tierra, que se convierta en activo financiero para despojar a los pueblos indígenas de sus territorios", dijo la activista.
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