La persistente lluvia bajo la cual estuvo sumida la Ciudad de Buenos Aires no frenó a los cientos de personas se acercaron a la Plaza San Martín para conmemorar el Día de la Victoria, la emblemática fecha en la que el pueblo ruso recuerda a sus héroes que lucharon y vencieron a la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, conocida como la Gran Guerra Patria, en la que dejaron la vida 27 millones de soviéticos.
Familias enteras, diplomáticos y autoconvocados argentinos y rusos rindieron honor a los caídos portando la cinta de San Jorge como insignia, con célebres marchas soviéticas sonando de fondo durante toda la conmemoración. El ambiente conjugó aires de memoria y respeto hacia los héroes que lucharon contra el fascismo, al igual que el orgullo por la victoria.
"Me parece muy importante formar parte del Regimiento Inmortal porque es nuestra historia que tenemos que defender mostrando la hazaña de nuestros abuelos. Esto se celebra en cada familia, porque en cada una hay un soldado vencedor. Tenemos que defender la historia en momentos en los que hay muchos esfuerzos por reescribir lo que pasó", dijo a Sputnik Dina Oyun, directora de la Casa Rusa en Buenos Aires. "Mi abuelo fue al frente el 24 de junio de 1941 y falleció en la batalla de Stalingrado. Recién hace tres años logramos encontrar su tumba", agregó.
Silvana Jarmoluk es la presidenta del Consejo Coordinador de Organizaciones de Compatriotas de Rusia en Argentina y responsable de la organización del evento. Consultada por Sputnik, afirmó que "para los que somos descendientes de los soldados soviéticos que dejaron la vida para salvar al mundo del fascismo esto tiene muchísima relevancia, para no borrar la memoria del rol de la Unión Soviética en la victoria ante el fascismo".
La ceremonia también contó con presencia diplomática. El embajador extraordinario y plenipotenciario de la Federación de Rusia en Argentina, Dmitry Feoktistov, se acercó junto a su familia. A su lado marchó Pavel Zavarzin, ministro consejero de la Embajada, quien sostuvo ante Sputnik que "es la fecha más importante para nuestro país porque conmemoramos a nuestros héroes. Perdimos a 27 millones de compatriotas que salvaron al mundo contra el fascismo".
El diplomático puso en palabras su historia familiar: "Mi abuelo y mi bisabuelo participaron del primer al último día en la guerra. Mientras tengamos memoria vamos a poder garantizar que no se repita el fascismo".
Además del recorrido por la Plaza San Martín —nombrada para homenajear al Libertador de Sudamérica—, la congregación se acercó al monumento a las Islas Malvinas, en solidaridad con el reclamo que Argentina mantiene frente al Reino Unido por la soberanía.
La marcha también contó con la solidaridad de argentinos autoconvocados. "No soy descendiente, pero vengo por gratitud hacia los soviéticos por haber liberado al mundo. Aquella pelea aún no se terminó y se sigue peleando contra el fascismo 81 años después. Si no recordamos el pasado, estamos condenados a repetirlo", dijo César, quien se acercó con un puñado de allegados.