El más reciente operativo bélico de la Casa Blanca, tras décadas de acciones hostiles de Washington hacia Teherán, que han abarcado desde un golpe de Estado hasta sanciones económicas, han sumergido nuevamente a la región en una espiral de violencia que amenaza con desestabilizar no solo el mercado energético global, sino el precario escenario de paz en la región.
Un rechazo "transversal"
Hasta hace poco, el control estricto que Washington ejercía de los principales diarios y cadenas de televisión —que era donde la gran mayoría acudía para informarse— era suficiente para manipular a la población. En la actualidad, gracias a Internet y las redes, el cerco informativo es mucho más difícil de imponer, señala Veiroj, quien añade que los propios ciudadanos del país norteamericano "ya no creen" en las supuestas buenas intenciones de sus políticos o su prensa.
"Durante décadas, la estrategia intervencionista en EEUU recibió un cheque en blanco de la sociedad, porque sus líderes esgrimían presuntos motivos como derechos humanos. Eso, a través del tiempo, ha quedado claro que es mentira y que los conflictos bélicos suelen ser por razones económicas o de dominación", dijo la experta a Sputnik.
El desprestigio de Israel
"Esto hace que venderle la guerra a los ciudadanos estadounidenses sea muy difícil, porque estos, en su gran mayoría, creen que Israel no es un actor confiable, además del hecho de que EEUU tiene que pagar la cuenta y poner los muertos de un conflicto ajeno", añade.
Republicanos decepcionados
"Para muchos republicanos, el sentido común y moderación que Trump mostró con respecto a Ucrania y, hasta cierto punto, Gaza, presionando a Netanyahu a firmar la paz, se ha esfumado en los últimos meses, no solo con Irán sino también con Venezuela y Cuba", dijo Palomino.
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
También tenemos una cuenta en la red social rusa VK.