"Respuesta urgente": bancos argentinos lanzan rescates ante el salto de la morosidad crediticia
"Respuesta urgente": bancos argentinos lanzan rescates ante el salto de la morosidad crediticia
Sputnik Mundo
El principal banco estatal del país sudamericano anunció líneas de refinanciación para deudores, en medio de la disparada de la morosidad de las familias, lo... 30.05.2026, Sputnik Mundo
El sistema financiero argentino comenzó a desplegar planes de rescate y refinanciación para familias endeudadas, después de que la morosidad de las familias superara el 11%, su nivel más alto en 20 años, y el Fondo advirtiera sobre el deterioro del crédito al consumo y el avance de los atrasos en las billeteras virtuales.El movimiento fue acelerado por el Banco Nación, la principal entidad estatal del país, que lanzó dos líneas de asistencia para personas con deudas impagas en bancos, billeteras virtuales o financieras no bancarias. La propuesta permite refinanciar compromisos a un plazo de hasta 72 meses, con el foco de disminuir la carga mensual de los deudores.La iniciativa del Nación funciona también como una señal competitiva para el resto del sistema, porque no se limita a sus propios clientes y apunta a captar deudores de otras entidades. Esa decisión obligó a bancos públicos y privados a revisar sus estrategias de recupero, refinanciación y consolidación de deuda, en un mercado golpeado por tasas elevadas y menor capacidad de pago. Uno de ellos, el Banco Provincia de Buenos Aires, dispuso un esquema propio, con líneas diferenciadas según el nivel de mora y los ingresosEl salto de la morosidad se produjo tras una fuerte expansión del crédito real al sector privado durante 2025, impulsada por la menor exposición bancaria al financiamiento del Estado. Sin embargo, desde el tercer trimestre del año pasado, el crédito se estancó en términos reales y comenzaron a crecer los préstamos con problemas de repago, especialmente en consumo.El deterioro es más pronunciado en las entidades no bancarias y billeteras virtuales, donde la mora supera el 25% y, según algunas mediciones del sector, llega incluso a niveles cercanos o superiores al 30%. En total, casi cinco millones de hogares atraviesan situaciones de deuda.El propio FMI incorporó el problema en su evaluación de la economía argentina y atribuyó el deterioro a las condiciones monetarias restrictivas y a la moderación del crecimiento de los ingresos reales de los hogares. El organismo aclaró que los bancos se mantienen líquidos, capitalizados y con provisiones adecuadas, pero pidió reforzar la supervisión sobre el crédito no bancario.De igual modo, recomendó fortalecer la coordinación entre el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores para ampliar la cobertura regulatoria sobre fintech, billeteras virtuales y otras entidades financieras no bancarias. También pidió mantener controles prudenciales sobre préstamos en dólares a deudores sin ingresos en esa moneda, una discusión abierta con el equipo económico argentino.El endeudamiento familiar también llegó al Congreso, donde distintos bloques opositores impulsan proyectos para reprogramar deudas, establecer planes de hasta 36 cuotas, limitar intereses, suspender ejecuciones o crear fondos financiados con aportes de bancos y plataformas financieras. El oficialismo, en cambio, sostiene que la baja de tasas permitirá normalizar el mercado.El problema de fondo"La morosidad crediticia de personas y familias tiene que ver con el contexto económico general, que se monta sobre la caída del empleo y, sobre todo, del poder adquisitivo", dijo a Sputnik el economista Ismael Bermúdez. Según el experto, el escenario se complejiza por un nivel de inflación "que sigue teniendo un fuerte componente de aumento de tarifas, que golpea sobre todo a los hogares".Para el especialista, el deterioro no se limita al sistema financiero. "También hay una morosidad en el pago de los servicios públicos", señaló, al advertir que "estamos viendo crecientes deudas en [lo que respecta] a la luz y el gas, porque la gente se ve forzada a elegir entre gastar en ese rubro o en elementos básicos como los alimentos, que son un rubro que viene caído".El diagnóstico del especialista fue compartido por Isaac Rudnik, economista y director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana. Consultado por Sputnik, el analista sostuvo que "a los ya morosos de ahora le vamos a tener que agregar nuevas familias que van a entrar en la morosidad hasta que se recuperen los ingresos", afirmó.Para Rudnik, el problema lleva a una "encerrona muy importante, porque una línea crediticia, incluso una de salvataje, es un salvavidas de última instancia sin ningún complemento por el lado de los ingresos. Es una respuesta urgente ante un problema urgente". Según explicó, crece la cantidad de hogares que "ya arrastran deudas importantes y, al mismo tiempo, necesitan nuevos préstamos, crédito o fiado para llegar a fin de mes".¿Solución o 'parche'?Para Bermúdez, las medidas anunciadas por distintos bancos exhiben límites concretos. "No es ni siquiera un parche, porque ello permitiría seguir andando hasta resolver el problema, pero una familia endeudada, sin empleo o con ingresos insuficientes, no cambia su situación de fondo solo por estirar plazos o reordenar cuotas mensuales".El economista remarcó que la expansión de las billeteras virtuales agravó el cuadro. "La gente tiene mayor facilidad con las billeteras digitales que con los bancos", comentó y precisó que esas plataformas tienen menos restricciones que las entidades tradicionales. "Mucha gente se vio tentada a tomar un crédito y ahora está con la soga al cuello, porque encima las tasas de interés son mucho más elevadas en virtud del riesgo que acarrean este tipo de créditos", apuntó.Consultado sobre la recomendación del FMI, el investigador precisó que "está claro que hay que atender la situación de las billeteras virtuales ante un crecimiento tan fuerte de los créditos. Hay muchas irregularidades que van desde las pocas exigencias para contraer préstamos hasta las tasas tan elevadas que cobran".
El principal banco estatal del país sudamericano anunció líneas de refinanciación para deudores, en medio de la disparada de la morosidad de las familias, lo que encendió alertas del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el crédito de billeteras virtuales.
El sistema financiero argentino comenzó a desplegar planes de rescate y refinanciación para familias endeudadas, después de que la morosidad de las familias superara el 11%, su nivel más alto en 20 años, y el Fondo advirtiera sobre el deterioro del crédito al consumo y el avance de los atrasos en las billeteras virtuales.
El movimiento fue acelerado por el Banco Nación, la principal entidad estatal del país, que lanzó dos líneas de asistencia para personas con deudas impagas en bancos, billeteras virtuales o financieras no bancarias. La propuesta permite refinanciar compromisos a un plazo de hasta 72 meses, con el foco de disminuir la carga mensual de los deudores.
La iniciativa del Nación funciona también como una señal competitiva para el resto del sistema, porque no se limita a sus propios clientes y apunta a captar deudores de otras entidades. Esa decisión obligó a bancos públicos y privados a revisar sus estrategias de recupero, refinanciación y consolidación de deuda, en un mercado golpeado por tasas elevadas y menor capacidad de pago.
Uno de ellos, el Banco Provincia de Buenos Aires, dispuso un esquema propio, con líneas diferenciadas según el nivel de mora y los ingresos
El salto de la morosidad se produjo tras una fuerte expansión del crédito real al sector privado durante 2025, impulsada por la menor exposición bancaria al financiamiento del Estado. Sin embargo, desde el tercer trimestre del año pasado, el crédito se estancó en términos reales y comenzaron a crecer los préstamos con problemas de repago, especialmente en consumo.
Las cifras son alarmantes. Los datos oficiales disponibles muestran que la proporción de préstamos irregulares de personas físicas se disparó del 3% al 11% en un año. En el segmento de los préstamos personales, el incumplimiento llegó al 14,2%.
El deterioro es más pronunciado en las entidades no bancarias y billeteras virtuales, donde la mora supera el 25% y, según algunas mediciones del sector, llega incluso a niveles cercanos o superiores al 30%. En total, casi cinco millones de hogares atraviesan situaciones de deuda.
El propio FMI incorporó el problema en su evaluación de la economía argentina y atribuyó el deterioro a las condiciones monetarias restrictivas y a la moderación del crecimiento de los ingresos reales de los hogares. El organismo aclaró que los bancos se mantienen líquidos, capitalizados y con provisiones adecuadas, pero pidió reforzar la supervisión sobre el crédito no bancario.
De igual modo, recomendó fortalecer la coordinación entre el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores para ampliar la cobertura regulatoria sobre fintech, billeteras virtuales y otras entidades financieras no bancarias. También pidió mantener controles prudenciales sobre préstamos en dólares a deudores sin ingresos en esa moneda, una discusión abierta con el equipo económico argentino.
El endeudamiento familiar también llegó al Congreso, donde distintos bloques opositores impulsan proyectos para reprogramar deudas, establecer planes de hasta 36 cuotas, limitar intereses, suspender ejecuciones o crear fondos financiados con aportes de bancos y plataformas financieras. El oficialismo, en cambio, sostiene que la baja de tasas permitirá normalizar el mercado.
"La morosidad crediticia de personas y familias tiene que ver con el contexto económico general, que se monta sobre la caída del empleo y, sobre todo, del poder adquisitivo", dijo a Sputnik el economista Ismael Bermúdez. Según el experto, el escenario se complejiza por un nivel de inflación "que sigue teniendo un fuerte componente de aumento de tarifas, que golpea sobre todo a los hogares".
Para el especialista, el deterioro no se limita al sistema financiero. "También hay una morosidad en el pago de los servicios públicos", señaló, al advertir que "estamos viendo crecientes deudas en [lo que respecta] a la luz y el gas, porque la gente se ve forzada a elegir entre gastar en ese rubro o en elementos básicos como los alimentos, que son un rubro que viene caído".
"Mientras esas familias no encuentren trabajo, mientras no se modifique el poder adquisitivo, esa morosidad va a persistir", sostuvo. Según Bermúdez, las refinanciaciones "pueden ordenar pagos, pero no alteran la causa del problema": hogares que ya no logran sostener sus obligaciones corrientes con "salarios o jubilaciones por debajo de sus necesidades".
El diagnóstico del especialista fue compartido por Isaac Rudnik, economista y director del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana. Consultado por Sputnik, el analista sostuvo que "a los ya morosos de ahora le vamos a tener que agregar nuevas familias que van a entrar en la morosidad hasta que se recuperen los ingresos", afirmó.
Para Rudnik, el problema lleva a una "encerrona muy importante, porque una línea crediticia, incluso una de salvataje, es un salvavidas de última instancia sin ningún complemento por el lado de los ingresos. Es una respuesta urgente ante un problema urgente". Según explicó, crece la cantidad de hogares que "ya arrastran deudas importantes y, al mismo tiempo, necesitan nuevos préstamos, crédito o fiado para llegar a fin de mes".
¿Solución o 'parche'?
Para Bermúdez, las medidas anunciadas por distintos bancos exhiben límites concretos. "No es ni siquiera un parche, porque ello permitiría seguir andando hasta resolver el problema, pero una familia endeudada, sin empleo o con ingresos insuficientes, no cambia su situación de fondo solo por estirar plazos o reordenar cuotas mensuales".
El economista remarcó que la expansión de las billeteras virtuales agravó el cuadro. "La gente tiene mayor facilidad con las billeteras digitales que con los bancos", comentó y precisó que esas plataformas tienen menos restricciones que las entidades tradicionales.
"Mucha gente se vio tentada a tomar un crédito y ahora está con la soga al cuello, porque encima las tasas de interés son mucho más elevadas en virtud del riesgo que acarrean este tipo de créditos", apuntó.
A su turno, Rudnik consideró que "hoy las tasas de interés terminan siendo confiscatorias, entonces incluso una línea de crédito de emergencia termina de ser una ayuda, pero no mucho más que eso". Según ahondó, una tasa puede ser soportable si los ingresos acompañan, pero "se vuelve asfixiante cuando queda muchísimos puntos por arriba de los aumentos nominales de la población".
Consultado sobre la recomendación del FMI, el investigador precisó que "está claro que hay que atender la situación de las billeteras virtuales ante un crecimiento tan fuerte de los créditos. Hay muchas irregularidades que van desde las pocas exigencias para contraer préstamos hasta las tasas tan elevadas que cobran".
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