
ojivas nucleares
sus portadores (misiles balísticos, de crucero y bombas aéreas)
sistemas de lanzamiento (sistemas móviles, fijos y bombarderos pesados), destinados a atacar objetivos clave en la retaguardia del enemigo a distancia intercontinental (más de 5.500 km). Entre ellos se incluyen:
🔶 Los misiles balísticos intercontinentales (los estadounidenses Minuteman II–III y Peacekeeper, así como los sistemas rusos de la familia Topol y los misiles balísticos intercontinentales de combustible líquido, el R-36M y el RS-24 Yars), junto con sus lanzadores y ojivas.
🔶 Los misiles balísticos lanzados desde submarinos y sus portadores (los estadounidenses Trident II y los rusos R-29R, R-39, R-39RM y R-30).
🔶 Los bombarderos pesados capaces de portar armas nucleares (los rusos Tu-95MS y Tu-160, y los estadounidenses B-52G, B-52H, B-1B y B-2A).





El acuerdo estableció límites claros:
no más de 700 portadores desplegados,
no más de 1.550 ojivas listas para su lanzamiento por esos portadores,
no más de 800 portadores y bombarderos, desplegados o no.
De este modo, el tratado permitía a cada parte determinar de manera independiente la composición de su tríada nuclear. El START-III no abarcaba las armas nucleares tácticas, los sistemas de defensa antimisiles ni las armas estratégicas no nucleares (como, por ejemplo, los misiles hipersónicos).
El control se llevaba a cabo a través de la Comisión Consultiva Bilateral y de un régimen de inspecciones.

2010
El Tratado fue firmado el 8 de abril de 2010 por los entonces presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev (2008–2012), y de Estados Unidos, Barack Obama (2009–2017), en Praga. Sustituyó a los acuerdos anteriores (START-I y START-II) y se convirtió en la piedra angular de la estabilidad estratégica.
2018
Las partes cumplieron sus compromisos en 2018.
2021
El START-III se concibió con una vigencia de 10 años, con la posibilidad de una única prórroga de cinco años, que fue materializada en 2021.
2023
En febrero de 2023, Rusia anunció la suspensión de su participación en el Tratado, debido a incumplimientos por parte de EEUU.
2025
En septiembre de 2025, Putin declaró la disposición de Rusia a seguir respetando durante un año, después del 5 de febrero de 2026, las limitaciones previstas en el Tratado.
2026
El Tratado dejará de estar en vigor definitivamente el 5 de febrero de 2026.
🔶 527 unidades de misiles balísticos intercontinentales desplegados, misiles balísticos lanzados desde submarinos y bombarderos pesados desplegados,
🔶 1.444 ojivas nucleares,
🔶 779 unidades de portadores desplegados y no desplegados de misiles balísticos intercontinentales y de misiles balísticos de submarinos, así como bombarderos pesados desplegados y no desplegados.

Los datos que la parte estadounidense dio a conocer el 1 de septiembre de 2022 (659 portadores desplegados, 1.420 ojivas registradas en el marco del START-III y 800 unidades desplegadas y no desplegadas de portadores de misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos lanzados desde submarino y bombarderos pesados) tampoco reflejaban la situación real.

China se negó a adherirse al Tratado, alegando el número incomparablemente menor de su arsenal nuclear. Pekín estaba dispuesto a considerar su participación, solo después de que los potenciales nucleares de Rusia y Estados Unidos se redujeran al nivel chino. Es decir, unas 20 veces menos.

Tras un período de incertidumbre durante la Administración Trump, en febrero de 2021, el Tratado fue prorrogado hasta el 5 de febrero de 2026 por la Administración Biden, sin modificaciones. Sin embargo, el diálogo se interrumpió tras el inicio de la operación militar especial rusa en Ucrania.

Las actividades de inspección, suspendidas previamente por la pandemia, no se reanudaron, entre otros motivos, debido a obstáculos derivados de las sanciones, como el cierre del espacio aéreo y la negativa de la parte estadounidense a conceder visados a los inspectores rusos.
El 31 de enero de 2023
Estados Unidos acusó a Rusia de violar el Tratado por negarse a permitir inspecciones en sus instalaciones y por posponer las consultas.
El 21 de febrero de 2023
Putin anunció la suspensión de la participación de Rusia en el START-III (pero no su retirada). Al mismo tiempo, subrayó que en Estados Unidos se estaba considerando la posibilidad de realizar pruebas nucleares reales, así como el desarrollo de nuevos tipos de ojivas nucleares.
Motivos de la suspensión:
El suministro de armamento occidental, incluido el estadounidense, a Ucrania, al igual que el apoyo occidental que contribuyó a los ataques contra bases rusas de la aviación estratégica.
Estados Unidos y la OTAN declaran abiertamente su objetivo de infligir una derrota estratégica a Rusia.
Al retomar el debate sobre el START-III, deben tenerse en cuenta los arsenales de Francia y el Reino Unido, es decir, el potencial de ataque combinado de la OTAN, planteó el presidente Putin.
Los obstáculos creados por EEUU para la realización de inspecciones previstas en el Tratado.
Junio de 2023
Estados Unidos dejó de intercambiar datos sobre sus armas nucleares con Rusia. La Casa Blanca propuso al Kremlin un diálogo en formato de "compartimentalización", o sea, sin vincularlo a otros asuntos internacionales en los que Moscú y Washington mantienen desacuerdos. Rusia rechazó este formato.
Septiembre de 2023
EEUU declaró su disposición a debatir el START "sin condiciones previas".
Enero de 2025
El presidente de EEUU se pronunció a favor de reducir los arsenales nucleares de Rusia, Estados Unidos y China, y habló de una conversación con China, la cual, según él, podría sumarse a las negociaciones.
Julio de 2025
Donald Trump anunció el inicio de los trabajos para limitar el potencial nuclear de Moscú y Washington.
Agosto de 2025
Vladímir Putin también admitió la posibilidad de reanudar las negociaciones con EEUU sobre el START.
En septiembre de 2025, Vladímir Putin declaró que Rusia está dispuesta, tras la expiración del Tratado (5 de febrero de 2026), a respetar durante un año sus limitaciones, pero únicamente bajo la condición de reciprocidad por la parte estadounidense.
La iniciativa fue valorada positivamente por Estados Unidos. Sin embargo, a comienzos de febrero de 2026, no se ha recibido una respuesta oficial de Washington.
El tiempo para tomar una decisión sobre el START se está agotando. "En unos pocos días, el mundo podría encontrarse en una situación más peligrosa que antes", subrayó el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.