La comunidad educativa y las familias son un manojo de nervios. Apenas quedan un par de semanas para que las escuelas infantiles, colegios e institutos abran sus puertas, y siguen sin perfilarse los planes que garanticen la seguridad sanitaria en los centros.
Ante esta situación, en la Comunidad de Madrid, sindicatos sectoriales y de clase han convocado una huelga a partir del 4 de septiembre que cubrirá las distintas etapas, así como una jornada de movilizaciones el día 10.
📢#CCOO, UGT, CGT y STEM anuncian huelga del profesorado de Madrid🔽https://t.co/xDZr8jAprD
— Educación CCOO Madrid (@CCOOEducaMa) August 19, 2020
Un inicio con riesgos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la apertura de los colegios solo puede ser segura cuando la transmisión local del virus es baja. En España la situación empieza a ser la contraria.
Hoy jueves 20 de agosto un periódico lleva en portada que los docentes boicotean el inicio del curso. Además de un titular indigno que no olvidaremos, es una gran mentira: los docentes quieren una #VueltaSegura para toda la comunidad educativa. Nada más, y nada menos.
— Fernando Trujillo (@ftsaez) August 19, 2020
Bajo las recomendaciones ministeriales, los distintos gobiernos autonómicos prevén tres escenarios: presencialidad absoluta, semipresencialidad y teledocencia. Para garantizar la seguridad en las modalidades de enseñanza presencial o semipresencial, es imprescindible mantener una distancia de seguridad. "Y esto solo se puede hacer bajando las ratios de alumnos por clase", declara a Sputnik Maestra Enfurecida, pseudónimo de una docente murciana y activista en materia educativa muy popular en redes sociales.
"Cualquier solución que se planteé necesita de profesorado contratado y ninguna comunidad lo está haciendo salvo Valencia, la única comunidad que parece que va a poder bajar las ratios con el número de profesores contratados", señala.
Los planes de las comunidades
No hay un plan unitario y común para todo el país. Los territorios autonómicos tienen transferidas tanto las competencias de Educación como las de Sanidad, por lo que cada una aplica un plan distinto. En general, se está planteando un escenario de semipresencialidad.
"No sabemos cómo lo van a organizar", afirma Maestra Enfurecida." ¿Qué pasa con las asignaturas que sólo tienen dos horas semanales? Es una idea absurda. Bajar el ratio a 20 no soluciona nada, no podemos separarlos a menos que sean 12 o 15", afirma esta profesora, subrayando el hecho de que la idea de contratar a profesores es "para dar clases de apoyo por las tardes".
"En la calle no puede haber grupos de más de 10 personas, pero en el colegio los habrá de 20 o más, es absurdo", razona Maestra Enfurecida.
Francisco García lamenta que los planes que se apuntan en las comunidades autónomas no hayan sido consensuados ni con la comunidad educativa, ni con las asociaciones de padres de alumnos ni con los sindicatos. "A excepción de Valencia, donde se habla de 18 a 20 alumnos en Primaria y semipresencialidad en Secundaria", puntualiza. "Pero el resto de las CCAA han teorizado una vuelta como si no pasara nada, solo con hidrogeles y señalizaciones, pero sin poner recursos ".
Garantizar una educación segura durante próximo curso es una gran prioridad. Gracias a la comunidad educativa y a los sindicatos será posible una vuelta a las aulas planificada y consensuada.
— Ximo Puig (@ximopuig) August 10, 2020
Nos jugamos el futuro de una generación.https://t.co/ZlhnpKVF5x
El caso de Madrid
El Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso ha pedido al Ejecutivo central un plan común. Mientras, prevé cuatro escenarios que combinan presencialidad, semipresencialidad, confinamiento y normalidad.
Pero los sindicatos convocantes de la huelga (CCOO, UGT, CGT, STEM) exigen una reducción del ratio de alumnos por aula, el desdoblamiento de los grupos, el respeto de la distancia de seguridad, la contratación de más profesores y personal de limpieza, y la dotación a los centros con profesionales de enfermería. También, piden recursos para paliar la brecha digital que se puede abrir entre los alumnos.
Si como sociedad nos tomásemos la vuelta al cole con el mismo interés que nos hemos tomado la vuelta a las terrazas, a las discotecas o a ver fútbol por la tele, ya tendríamos un buen puñado de buenas soluciones encima de la mesa. Los niños, como siempre, los grandes olvidados.
— Moisés Llorente (@MoisLlorente) August 18, 2020
"La Comunidad de Madrid habla de grupos burbuja de 25 alumnos, cuando los expertos dicen que deben ser en torno a 6-8 personas", se queja Francisco García, resaltando el hecho de que estos grupos acabarán mezclándose en el sistema de acogida matinal (donde muchos desayunan juntos) y en los comedores. La conclusión de este sindicalista es que "la vuelta al cole va a ser como el año pasado".
"Tal vez la Comunidad de Madrid ha teorizado que le sale más barato cerrar los colegios y volver a confinar a niños y profesores que poner medios y profesores para asegurar una presencialidad segura", afirma.
"La presencialidad sin seguridad equivale a que a la vuelta de dos o tres semanas los colegios tengan que cerrar", explica. "El Gobierno de Ayuso es de los que han pensado que la vuelta al cole tiene que ser a coste cero. Y en su caso menor que cero, pues en junio ya cerró 450 aulas. Es decir, recortaron y ahora hay menos aulas que el curso pasado. Nos sale más barato confinar, no quieren garantizar la presencialidad. Suponemos que luego echarán la culpa al Gobierno de España. Nos parece profundamente irresponsable", concluye.
Estamos ante la situación más difícil en décadas.
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) August 19, 2020
Todas las CCAA pensamos cómo hacer lo mejor para nuestros alumnos y profesores.
Presentaremos próximamente nuestra estrategia, sin embargo ya tenemos la huelga pertinente.
Pedimos responsabilidad. https://t.co/so4RYkgM5D
Plan vuelta al cole de Ayuso:
— ALF Astur 🌹🌹❤🌹🌹 (@ALF_Astur) August 20, 2020
1. No hay PLAN, empezamos el 10 de septiembre...
- Profesores: "¿y la seguridad?"
- Ayuso: "Preguntad al Gobierno Central"
- Profesores: "Sin plan, haremos HUELGA"
- Ayuso: "Sois unos irresponsables"
El virus desvela los puntos flacos
Si la epidemia de COVID-19 ha supuesto para la economía española la profundización problemas que ya arrastraba, otro tanto sucede con su impacto en el sistema educativo. El virus SARS-CoV-2 explicita las dificultades sistémicas que venían lastrando a la educación pública en España desde hace años.
"Nuestro sistema educativo lleva años y años mermado. Antes de la aparición del virus, ya llevábamos mucho tiempo dando clases en bibliotecas y pasillos", asegura.
Desde el sindicato CCOO también se quejan de la falta de financiación del sistema. "Hay que tener en cuenta que el Gobierno de España pone 2.000 millones de euros para Educación, y aunque no deja de ser una cantidad importante, es insuficiente", manifiesta Francisco García, quien señala que una cantidad "en torno a los 7.000 millones" sería más adecuada.
Después de escuchar a @RmEsperanza no sabemos si reír o llorar. ¿Semipresencialidad? Y el día de la semana que no va el niño lo meto en otro sitio con otros niños para que vaya renovando virus y nos los traiga a clase.
— 💪🏻🍏Maestra Enfurecida #VueltaSegura🍏💪🏻 (@Maestra_enfu) August 20, 2020
¡Suelta la mandanga ya y baja la ratio! pic.twitter.com/mHoGjdYqPd
"No es que el gasto en Educación sea ahora inasumible, es que han pasado muchos años sin invertir en ella. Y ahora tampoco parece una prioridad. No sé qué sectores quieren salvar antes. ¿El turístico? ¿El automovilístico?", se pregunta Maestra Enfurecida.
Sindicatos y comunidad educativa suelen afirmar que este dinero en realidad hace más falta en los centros públicos, que de resultas van perdiendo calidad educativa por falta de inversión. "La Comunidad de Madrid tiene la desvergüenza de no invertir en Educación en la enseñanza pública, pero sí financiar el cheque bachillerato", resalta Francisco García.
La Comunidad de Madrid ha tenido meses para planificar el nuevo curso, aplicar protocolos y garantizar una vuelta segura. Pero prefiere dejarlo todo al azar. En 3 semanas las aulas se llenarán de niños. Nada se sabe de reducción de ratios o de más personal. ¿Qué podría salir mal?
— Emma Vallespinós (@emmavallespinos) August 17, 2020
Brecha digital e insumisión
Una de las consecuencias del confinamiento en materia educativa fueron las diferencias que se crearon a raíz del modo telemático de docencia. No todas las familias contaban con equipos informáticos o conexión a Internet.

Por otro lado, en muchos puntos del país empiezan a aflorar los ánimos de insumisión entre las familias; no llevarán a sus hijos a clase si perciben que los centros educativos entrañan una amenaza de contagio. "En Primaria somos los docentes quienes decidimos si la falta está justificada o no, es nuestro criterio, no hace falta justificante", explica Maestra Enfurecida al respecto. Esta docente estima que el absentismo conviene a las autoridades "porque así se baja la ratio gratis y esos padres no protestan".
Pero hay un problema: "Como docentes, no podemos colaborar a esa falta de escolarización", asume esta profesora murciana, recordando que "los protocolos de absentismo son los mismos" y que aún no disponen de las instrucciones de comienzo de curso.
Fernando Simón da unas de las claves para la vuelta al cole:
— Diego FS (@DiegoFSRB) August 20, 2020
"No es lo mismo un niño con recursos, un cuarto para él y wifi, que el que no los tiene. Todos los niños tienen que tener la misma educación" pic.twitter.com/yHTcDUtUwn
El miedo de las familias
Las familias experimentan una mezcla de miedo, estupor y desinformación. "Claro que me da miedo el inicio de curso", afirma Ignacio Valdés, padre de dos niños escolarizados en un centro público bilingüe en Rivas-Vaciamadrid, al sureste de la capital.
"Un director no puede tomar decisiones que más bien corresponden a un virólogo o epidemiólogo", conviene con él Ignacio Valdés.
"Si mi niño tose en clase y me llaman para que lo recoja, pues iré, pero lo habitual es que los niños tosan a partir de otoño, al menos los míos", concluye C.S.S. "En Murcia han eximido de responsabilidad a los directores de los centros", explica Maestra Enfurecida. "Pero somos los profesores quienes tenemos que determinar si los niños pueden presentar síntomas de COVID-19 y mandarlos para casa. Y si un niño tose, yo tengo que apartarlo del grupo y llamar a los padres, que pueden venir y preguntarme que si les he hecho venir solamente porque el niño tose. Es una locura", concluye.
Nuestra unión ya es una victoria! Estamos trabajando codo a codo docentes para intentar minimizar los riesgos que supondría volver a las aulas en septiembre. Seguro que conseguimos algo!!! https://t.co/3nGe8HGOun
— LUISA MARIA JIMENEZ GARCIA (@LUISAMA26981252) August 19, 2020