Turquía señaló que el plan nació muerto y que su objetivo es matar la solución de dos los estados, destacando que el pueblo y las tierras palestinas no pueden comprarse con dinero.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, calificó el 'acuerdo del siglo' de un intento de legitimar la ocupación por Israel de tierras palestinas.
"El plan de entregar Jerusalén a Israel no es de ninguna manera aceptable; este plan anula todos los derechos de los palestinos y legitima la ocupación israelí", dijo Erdogan citado por el canal de televisión NTV.
El mandatario turco señaló que el acuerdo "no traerá paz" a la región.
Irán manifestó que "el plan de la vergüenza impuesto por Estados Unidos es la traición de los tiempos y está destinado al fracaso", y pidió a los países de la región que se unan para enfrentarse para desbaratar el "complot" de Trump y lograr una paz integral y duradera en Oriente Medio.
El ministro de Exteriores jordano, Ayman Safadi, considera que la única forma de lograr una paz global es establecer un estado palestino independiente en las fronteras de 1967 con Jerusalén oriental como capital, lo que solo se logrará mediante una negociación directa entre israelíes y palestinos.
Arabia Saudí elogió la iniciativa de Trump y pidió a palestinos e israelíes que negocien una solución "justa y completa" bajo el patrocinio de Washington.
En términos muy similares se pronunció Egipto, que también elogió la iniciativa de Trump.
Los Emiratos Árabes Unidos, a través de su embajador en Washington, Yusef Otaiba, dijo que el plan constituye una iniciativa seria para abordar muchos temas pendientes.
El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit, indicó que la primera lectura del plan indica que se han depreciado los derechos legítimos de los palestinos.
La organización libanesa Hizbolá condenó el plan calificándolo de "acuerdo de la vergüenza" y de un intento de erradicar los derechos palestinos históricos y legales.
Por su parte, Hamás dijo que el plan será una causa de la explosión del conflicto y no una fuente de paz y seguridad en la región.
"Seguimos analizando la información, estudiando el plan preparado en la administración de la Casa Blanca", comentó Peskov.
El portavoz del Kremlin constató que de momento el plan fue apoyado por Israel y otros países, pero rechazado categóricamente por Palestina.
"Rusia sigue siendo la parte responsable del quinteto de Oriente Medio, si es necesario Rusia está dispuesta a continuar cualquier esfuerzo, hacer todo lo posible para lograr una paz sostenible en Oriente Medio", subrayó.




