"Cuando se trata de los italianos, no estamos dispuestos a renunciar a nada", dijo este 22 de noviembre el jefe del Gobierno italiano en el ámbito del Foro Europeo para la Reducción del Riesgo de Desastres en Roma.
Asimismo, comentó la decisión de la CE: "Tenemos un objetivo común con Europa: estamos trabajando para reducir la deuda [pública]".
Conte, rechazó la "presunta rebelión [de Italia] contra la UE", al indicar que Roma aplica una política responsable.
El 13 de noviembre, el Consejo de Ministros italiano decidió no cambiar los parámetros principales del presupuesto estatal para 2019, a pesar de que el 23 de octubre la CE declinó este documento, dándole a Roma tres semanas para finalizarlo.
El Gobierno decidió mantener todas las posiciones principales del presupuesto estatal, incluida la tasa de crecimiento del PIB y el déficit presupuestario.
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La CE volvió a declinar este documento, en particular por desviarse de las reformas iniciadas anteriormente, en particular en el ámbito de las pensiones.
El Procedimiento de Déficit Excesivo, basado en las recomendaciones de la Comisión, exige a un país que presente un plan con las medidas y las políticas correctoras que aplicará, además de los plazos para su implantación.
Si ese país no cumple estas recomendaciones, corre el riesgo de ser sancionado.
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El presupuesto italiano para 2019 prevé un objetivo de déficit de 2,4%, seis décimas por debajo del límite máximo establecido por la Unión Europea (UE).
La deuda italiana asciende al 131,8% del PIB, la más abultada después de Grecia.



