"Yo veo un bloque en el Senado que es de fuerzas minoritarias pero que ahora puede actuar cohesionadamente, lo que podría convertirse en un factor de decisión para respaldar la continuación del proceso de paz con el ELN (Ejército de Liberación Nacional)", dijo a Sputnik el senador Iván Cepeda, del izquierdista Polo Democrático.
El 12 de marzo, el presidente Juan Manuel Santos anunció el reinicio de los diálogos de paz con el ELN, última guerrilla activa en el país, que estaban congelados desde enero.
En las elecciones para el Congreso celebradas el 11 de marzo, obtuvieron mayorías partidos de derecha opuestos a los diálogos, en particular el Centro Democrático (CD), que lidera el expresidente Álvaro Uribe (2002-2006 y 2006-2010).
Lea también: Quién es quién en el tablero de los comicios legislativos en Colombia
"Hay un Congreso variopinto, pero a mi juicio mejor de lo que se esperaba, porque había mucho pesimismo de los analistas sobre los movimientos alternativos, y no fue así, el resultado fue satisfactorio y esa fuerza sumada puede formar una coalición de respaldo a la negociación con el ELN", consideró, por su parte, Imelda Daza, excandidata a la Vicepresidencia por el partido de izquierda FARC.

Estos también contarán con el apoyo de "un núcleo grande de nuevos senadores y diputados elegidos que son defensores de la paz" y que le harán contrapeso a la derecha, señaló.
El partido FARC está conformada por exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, desmovilizadas tras el Acuerdo de Paz alcanzado con el Gobierno.
Nuevo congreso
Mientras, muy por debajo se ubicó el partido de izquierda Polo Democrático, con cinco escaños, y la también izquierdista coalición Lista de la Decencia, que logró cuatro curules y que lidera el exguerrillero, exalcalde de Bogotá y ahora candidato presidencial Gustavo Petro.
Le puede interesar: Duque oficializa a exministra de Defensa de Colombia como vicepresidenta
Otros partidos en contienda, varios de ellos de centro, lograron también varios escaños, lo cual, según la izquierda y el propio Gobierno, servirían para hacer un bloque de contrapeso a la derecha y sacar adelante tanto los diálogos de paz con el ELN como los acuerdos que faltan por implementar con la FARC.
Sin embargo, y aunque esa es también la misma posición que expresaron a Sputnik el senador Cepeda e Imelda Daza, el constitucionalista Juan Manuel Charry hizo otra lectura.
"Colombia es un país presidencialista y digamos que la sola conformación del Congreso no es suficiente para prever qué ocurriría en el siguiente periodo (2018-2022), porque el Gobierno tendría mucha influencia sobre el Congreso, que es lo que históricamente ha ocurrido", dijo Charry a Sputnik.
Sin embargo, Charry dijo que, en aras de la prudencia, "conviene no hacer ese tipo de pronósticos aún, hasta tanto no se sepa quién será el nuevo presidente", ya que por tradición "todos los mandatarios de este país han establecido las mayorías después de las elecciones y generan alianzas y coaliciones incluso con partes que aparentemente eran de oposición".
Escenario cambiante
"Es muy probable que el presidente Santos deje una hoja de ruta con el ELN para el próximo Congreso, ya que él actúa bajo presiones violentas de las guerrillas, como ya lo hizo con la FARC", pero sin duda, "debido al poco tiempo que le queda y al modo en que quedaron establecidas las mayorías, es lógico pensar que todo cambiará para ese grupo", dijo.
Escuche: El ELN promete no sabotear las elecciones
Sin embargo, destacó que al igual que como ocurrió con la desmovilización de los paramilitares (en 2006), la derecha encabezada por el CD "está dispuesta al diálogo con el ELN siempre que cumpla una serie de requisitos, como el cese unilateral de toda actividad criminal, no sólo cese del fuego, sino del narcotráfico, los secuestros y las extorsiones, de manera que sus crímenes no queden en la impunidad".
Esa acción fue parte de una seguidilla de atentados del ELN contra la infraestructura del país y contra la Fuerza Pública desde la madrugada del pasado 10 de enero, luego de que venció el cese del fuego de 101 días que ambas partes implementaron.
Sin embargo, el 12 de marzo, un día después de las elecciones del Congreso, Santos anunció el reinicio de las conversaciones con esa guerrilla, ante lo cual el ELN informó que acudirá al llamado.