El país "afronta para 2016 un déficit de caja de 27.000 millones de dólares en su balanza de pagos para mínimamente cumplir con los compromisos de deuda, importaciones esenciales y gastos externos indispensables", dijo este lunes a corresponsales extranjeros el economista Asdrúbal Oliveros, de la firma de consultoría Ecoanalítica.
El otro problema es el déficit fiscal, que Oliveros estimó en 20 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), la mitad monetizado, es decir "financiado con la emisión de dinero inorgánico".
Una fuente de problemas es la caída del ingreso petrolero respecto de 2014, cuando los precios rondaban los 100 dólares por barril (de 159 litros), mientras ahora se encuentran por debajo de 25 dólares.
Otro asunto crítico es el desabastecimiento de alimentos, medicinas y otros bienes esenciales, asociado, según el experto, a los controles y a la brecha entre el valor del dólar, de 6,30 bolívares, y otras tasas oficiales de cambio, sin contar el mercado negro, donde la divisa llegó cotizarse a más de 900 bolívares este mes.
Por otra parte, la inflación anualizada llegó en septiembre a 141 por ciento, según el Banco Central, mientras Ecoanalítica sostiene que en 2015 fue de 223 por ciento.
Maduro dijo durante una reunión con grupos partidarios el fin de semana que la Asamblea "en vez de dar un paso al frente, noble y sensato, le metió una puñalada al decreto y plantó las banderas de guerra política y económica".
El gabinete económico de Maduro multiplica reuniones con empresarios de nueve áreas de la economía para buscar reanimar el aparato productivo privado y de las empresas públicas, con énfasis en el pequeño sector exportador, para afrontar la pérdida de divisas.
"Afortunadamente, la Asamblea burguesa no hace falta; nosotros vamos a recuperar esta economía y nuestra patria con ustedes y sin ustedes", afirmó el mandatario izquierdista.
"Este Gobierno no va a resolver nada; mientras esté allí todos los problemas van a empeorar totalmente; hasta que no salgamos democráticamente de este Gobierno, Venezuela no se va a recuperar ni podrá resolver ninguno de sus problemas", dijo Ramos en un mitin con sus partidarios el fin de semana.
El también opositor Henrique Capriles, candidato presidencial en 2012 y 2013, sostuvo asimismo en una declaración que "si Maduro no quiere asumir su responsabilidad entonces que renuncie y permita que surja una solución constitucional, electoral, democrática y pacífica".
Según Oliveros, tras fracasar este mes un entendimiento entre Gobierno y oposición "lo que cabe esperar en lo inmediato es que el Ejecutivo apenas coloque unos paños calientes".
Las acciones a esperar para los próximos días o semanas serían "una devaluación, que lleve el tipo de cambio preferencial de su actual nivel de 6,30 bolívares por dólar a otro de 25 o 30 bolívares, y medidas para favorecer al pequeño sector exportador no petrolero", opinó.
En su opinión, Venezuela puede encarar un cese de pagos al verse confrontada a esa realidad en el último trimestre del año, "pero no resolverá sus problemas económicos sin solventar su crisis política", concluyó.
El Gobierno anunció que recibirá este martes propuestas de empresarios con los que dialoga en mesas de trabajo, mientras el presidente Maduro se dispone a acudir a la cumbre en Quito de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) el miércoles.