"Colegas humanitarios nos dicen que están profundamente preocupados por los reportes de combates y operaciones militares en marcha en el distrito de Afrín, en el noroeste de Siria", señaló Dujarric, y señaló que 126.000 de los 324.000 habitantes de la zona fueron desplazados por la violencia.
La operación va dirigida contra grupos yihadistas y las Unidades de Protección Popular (YPG), brazo armado del kurdo-sirio Partido de Unión Democrática (PYD).
Para Turquía, las YPG son una extensión del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), prohibido en el país por considerarse una organización terrorista.
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Damasco condenó la operación turca en Afrin y subrayó que es parte inalienable del territorio sirio.


