Según sindicatos de choferes, algunos tuvieron que gastar hasta 6.500 dólares para poner de nuevo en marcha sus fuentes laborales.
El Gobierno encabezado por el presidente, Rodrigo Paz, reconoció fallas en los controles de calidad de la gasolina vendida en los surtidores. Ante las protestas de los conductores sindicalizados, el mandatario se comprometió a devolver el costo de las reparaciones y sostuvo que se trató de un "boicot" contra su gestión.
Desde el Gobierno apuntan a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) como la responsable del alboroto vehicular. Esta entidad estatal debía realizar los controles correspondientes, pero falló en su misión. Por ello, el 11 de febrero, la directora de la agencia, Margot Ayala, presentó su renuncia y sostuvo que no se cuentan con los elementos necesarios para analizar la calidad de la gasolina.
En lo que va de febrero se realizaron varias protestas de conductores, sobre todo en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Muchos de ellos exhibieron botellas con la gasolina dispensada en estaciones de servicio: tenía un color amarillento-anaranjado, con una espesa borra oscura en el fondo de los recipientes.
Este 13 de febrero, los choferes llevaron adelante un bloqueo en el trópico cochabambino, imposibilitando la circulación vehicular en el eje central. Pero, al atardecer, levantaron la medida de presión ante un ofrecimiento del Gobierno para sentarse a dialogar, consensuar montos y procedimientos para reembolsar los costos de las reparaciones.
Ayala explicó que la ley vigente limita las atribuciones de la ANH a análisis básicos de calidad, realizados con los únicos tres laboratorios móviles que tiene la agencia. Reveló que para estos exámenes se dispone de un presupuesto de apenas 4.000 pesos bolivianos, unos 570 dólares.
Según Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), se distribuyó "gasolina desestabilizada", que se contaminó al juntarse en los tanques de almacenamiento con "gasolina residual", que habría sido adquirida durante el Gobierno de Luis Arce (2020-2025). En análisis posteriores, se supo que el combustible en mal estado tenía concentraciones elevadas de goma y manganeso.
En conferencia de prensa, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, hizo una analogía con un aceite de freír que no se renovó por años.
"Aunque luego se compre aceite nuevo y de buena calidad, al mezclarlo en el mismo recipiente, quedan restos del aceite viejo que terminan afectando el resultado final", destacó.
Dos legisladores y el vicepresidente, Edmand Lara, denunciaron ante la justicia al presidente de la empresa estatal YPFB, Yussef Akly, porque no garantizó la limpieza de los tanques donde se ensució la gasolina.
El combustible en contexto
Sputnik consultó al economista y especialista en energías Omar Velasco, quien puso el problema en contexto. Recordó que, cuando asumió Paz, en noviembre de 2025, Bolivia pasaba por una pronunciada crisis por la escasez de combustibles.
"Una de las apuestas fundamentales del Gobierno de Paz era garantizar el abastecimiento de combustibles. En estos tres meses de gestión ha logrado relativamente [conseguirlo]. Y entremedio ha eliminado la subvención a los combustibles" que, durante el año pasado, generó pérdidas al Estado por 3.500 millones de dólares, comentó.
"Ese sería uno de los logros de su gestión económica. Sin embargo, en las últimas semanas han comenzado a aparecer denuncias sobre la manipulación en la composición de la gasolina blanca y los aditivos para la venta de gasolina especial. Se calcula que hoy más de 2.000 autos se encuentran en talleres de reparación por causas parecidas", añadió Velasco.
Carbonilla en los pistones, doblamiento y ruptura de válvulas, así como mala compresión de la combustión interna son algunos de los daños ocasionados por la gasolina en mal estado.
"Los mecánicos le han llamado 'la enfermedad caramelo'", describió Velasco, en alusión a la textura densa y resbalosa adherida a las partes arruinadas del motor.
El economista se mostró desconfiado sobre la versión de YPFB: "En tres meses de gestión de Paz, resulta poco creíble que haya residuos de la acumulación de combustible proveniente de la gestión de Arce. Ante tanta insistencia de los sindicatos de choferes, el Gobierno ha tenido que reconocer que ha habido una mala manipulación de la gasolina. Esta negligencia técnica ha implicado el despido de 360 funcionarios de la ANH", a quienes Paz culpó por el "boicot".
Aún no se precisó el monto que dispondrá el Gobierno para compensar a los conductores afectados.
"La suma será realmente alta por el encarecimiento de las autopartes, debido a los vaivenes en el precio del dólar", evaluó Velasco.
En la denuncia del vicepresidente Lara a Akly se observa también la supuesta compra de combustibles con un sobreprecio de cuatro millones de dólares. La Asamblea Legislativa Plurinacional conformó una comisión especial de 11 legisladores, quienes deberán investigar este tema y también la mala calidad del combustible ya vendido.
Los aspectos técnicos
Ricardo Cardona, especialista en energías, contó a Sputnik que años atrás trabajó en YPFB.
"Conozco la limpieza de los tanques cuando llega el combustible. Siempre se tiene cuidado de que el combustible que se almacena en bombonas gigantes (con capacidad para cinco millones de litros) no tenga impurezas. Las materias inorgánicas se decantan al fondo de los tanques. Eso debe limpiarse regularmente cada mes. Siempre el combustible trae algún material inorgánico, sucede a nivel mundial. Y esta función depende de YPFB", dijo el ingeniero.
Según algunos especialistas, la formación de goma se genera por la mezcla del combustible con etanol, un tipo de alcohol utilizado para "estirar" la gasolina.
"Acorde con la normativa boliviana, se usa hasta un 9% de etanol para mezclar con la gasolina, pero el alcohol no introduce materiales inorgánicos. No tiene nada que ver. Al contrario, la normativa permite que la nafta se mezcle hasta con un 25% de etanol", reflexionó Cardona.
Además, consideró viable la posibilidad de un "boicot", pero no en el sentido mencionado por el presidente Paz. Evaluó que puede provenir de sectores interesados en desprestigiar la gestión estatal de los carburantes, con el propósito de preparar el terreno para una potencial privatización de YPFB.
"Puede haber en marcha un boicot a los combustibles importados para tratar de desprestigiar a YPFB y a la ANH, con el objetivo de que sean privatizadas. El Gobierno actualmente es atacado públicamente por sectores ultraliberales, que reclaman la privatización de las empresas estatales", aseguró Cardona, integrante del Comité de Defensa del Patrimonio Nacional (CODEPANAL).
Señaló que estos sectores políticos "quieren privatizar todo lo privatizable, acusando a la gestión estatal de ineficiente. Pero también en el Gobierno hay gente que está a favor de mejorar la gestión de las empresas estatales".
La tesis del complot
Paz sostuvo que hubo "un boicot que se ha dado con el tema de la gasolina, de los hidrocarburos sucios. Estoy más que convencido" y defendió el despido de 360 funcionarios de la ANH.
"La transparencia y los procesos son la prioridad número uno. Hay que sacar a las mafias, a los pandilleros que están en las instituciones. Son más de 20 años que estuvieron para delinquir, hacerse favores", dijo en referencia a los gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), entre 2006 y 2025.
"Tenemos que tomar decisiones con prontitud, porque siguen habiendo estas mafias dentro de las instituciones que nos están haciendo daño a todos los bolivianos", sostuvo el mandatario de la nación sudamericana.
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