Médicos de Bolivia desmienten el mito y realizan las primeras cirugías de corazón en el Altiplano
23:50 GMT, 31 de enero 2026
Sebastián Ochoa
Desde Bolivia
Antes se creía que no era viable realizar operaciones cardíacas a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, porque se ponía en riesgo la vida de los pacientes. El hospital HTS, de la ciudad de El Alto, realizó las dos primeras intervenciones exitosas y documentadas. Su director, Humberto Ticona, relató la hazaña a Sputnik.
Lea en SputnikEl equipo médico del hospital HTS de la ciudad de El Alto marcó un hito en la medicina boliviana e internacional al realizar cirugías cardíacas exitosas a 4.150 metros sobre el nivel del mar. Con dedicación y profesionalismo, los especialistas (todos con formación en el exterior) brindan atención a la población local en medicina de alta complejidad.
El director del centro hospitalario, Humberto Ticona, explicó a Sputnik que quienes son del Altiplano tienen "una fisiología completamente adaptada para vivir a esta extrema altitud". Comprender el funcionamiento del cuerpo humano a semejante altura fue determinante para lograr este avance en la medicina.
El Alto "es la primera ciudad en la altura donde se ha podido realizar este tipo de cirugía cardíaca. En el mundo hay muy pocas ciudades a esta altitud. Y estas son las primeras cirugías a nivel mundial realizadas a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar", relató el médico.
Con poco más de un millón de habitantes, la ciudad de El Alto (fundada el 6 de marzo de 1985) ya superó en población a La Paz. Es la segunda urbe en tamaño de Bolivia, solamente por debajo de Santa Cruz de la Sierra.
Ticona explicó en detalle el procedimiento de este tipo de cirugía y puso énfasis en uno de los pasos: detener el corazón para intervenirlo, mientras una máquina sustituye sus funciones por hasta tres horas. En esta instancia, cualquier error milimétrico o de cálculo puede tener un desenlace fatal.
Ticona contó que las cirugías cardíacas tienen la finalidad de corregir defectos congénitos en la formación del corazón, que generalmente se originan durante la formación del humano en el útero materno. También se implementan para cambiar válvulas vasculares, por ejemplo, que con el paso de los años –y según el estilo de vida del paciente– pueden estar dañadas.
"Para realizar estas cirugías tiene que dejar de latir el corazón. Es el primer requisito que tenemos. Para que se detenga, tenemos que sustituir esa función. Tenemos que mantener el gasto cardíaco, que es la cantidad de sangre que debe impulsar la máquina de circulación extracorpórea", dijo el director del hospital.
Adaptación al Altiplano
Una de las adaptaciones del cuerpo humano del Altiplano pasa por una elevada presión arterial pulmonar, condición que sería problemática en otras latitudes, pero que en El Alto resulta cotidiana.
"Se ha determinado que durante el postoperatorio puede haber elevación de la presión arterial pulmonar. Y ya, de por sí, quienes vivimos en la altura tenemos una presión arterial más alta. Este ha sido uno de los elementos por los cuales nos enseñaron que no se podía operar el corazón a esta altura, porque aparentemente había mayor riesgo para el paciente", relató el médico.
Sin embargo, esta hipótesis "no se había documentado de forma científica. Nada más era un mito, que en este caso se ha logrado romper. Hemos demostrado que, tomando en consideración los cuidados necesarios, usando todos los protocolos quirúrgicos, se puede realizar intervenciones cardíacas exitosas en la altura, con los tiempos óptimos de recuperación tanto a nivel internacional como local", mencionó.
Hasta el momento, el HTS realizó dos operaciones de este tipo: una en agosto a un joven de 18 años y la segunda en octubre de 2025 a un hombre adulto. Hasta ese momento, quienes requerían una intervención cardíaca tenían que recurrir a otras ciudades, como Cochabamba o Santa Cruz, o trasladarse a países vecinos como Brasil o Argentina:
"Hemos demostrado que más que un impedimento era un mito, que se ha roto", dijo el médico.
El peso de la atmósfera
El director detalló el rol fundamental que tiene en este procedimiento la presión barométrica, es decir, la que la atmósfera genera sobre el cuerpo humano. La misma aumenta a medida en proporción a la cercanía al centro de la Tierra.
A 4.150 metros sobre el nivel del mar, la presión barométrica es mucho menor, lo cual provoca que el oxígeno no pueda ingresar al cuerpo con la facilidad que se registra en áreas bajas y costeras.
"Si tomas una muestra de aire de la costa, verás que está compuesto en un 21% por oxígeno y un 79% de nitrógeno. El mismo resultado te dará si tomas la muestra en la ciudad de El Alto. Lo que sí cambia es la presión barométrica, que en El Alto es menor. Esto determina una menor capacidad de oxigenación", dijo el doctor.
Vivir en la altura "ocasiona adaptaciones a nivel hematocrítico, pulmonar, incluso cardíaco. Hay estudios que demuestran que por esa hipoxia fisiológica (disminución de oxígeno en los tejidos) los pulmones van a recibir menos aire. Por eso quienes son de la costa y vienen a la altura sufren una descompensación aguda por el cambio en la concentración barométrica", dijo.
Más glóbulos rojos
El médico contó que la sangre está compuesta en un 60% de plasma y un 40% de glóbulos rojos, encargados de transportar el 97% de oxígeno por el cuerpo. En las personas que viven en altitudes elevadas se detectó que tienen un nivel de hematocritos mucho mayor: "Tenemos más glóbulos rojos para transporte de oxígeno, compensando así su disminución por la presión barométrica".
Comentó que otra adaptación de quienes viven en el Altiplano "consiste en una capacidad pulmonar mucho mayor. Podemos ingresar un volumen corriente mucho mayor a los pulmones en cada respiración".
Además, "el corazón de un habitante de la altura podría tener mayor cantidad de ramas colaterales, que sería un factor protectivo en caso de que un coágulo pudiera obstruir una arteria coronaria", informó Ticona.
El director del HTS adelantó que están realizando estudios sobre las adaptaciones del cuerpo humano a la altura, que próximamente presentarán. "Con estas cirugías cardíacas hemos obtenido datos sobre el comportamiento de los pacientes sometidos a circulación extracorpórea. Los datos que iremos publicando en los próximos meses serán de utilidad para todo el mundo", aseguró.
El HTS fue inaugurado hace cuatro años. Todos sus profesionales se especializaron en el exterior, muchos de ellos en la Fundación Favaloro, en Buenos Aires, Argentina. Ticona compartió que quienes integran este hospital buscan avanzar con la adquisición de nuevas tecnologías, también para capacitarse en las últimas técnicas para curar y reparar corazones.
"En Bolivia tenemos una salud paupérrima, definitivamente, y es una realidad. Varios centros de salud se han dedicado a la medicina básica, no han tenido la idea de avanzar en el camino que nosotros seguimos", dijo.
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