Las tensiones entre EEUU y Canadá crecen: ¿Ottawa tiene un pie fuera del T-MEC?
18:00 GMT, 22 de enero 2026
Daniela Díaz
Desde México
Rumbo a la revisión del T-MEC —el tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá—, la relación entre Washington y Ottawa se fricciona cada vez más siendo el último episodio el intercambio de declaraciones entre el primer ministro canadiense, Mark Carney, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, en el Foro Económico Mundial.
Lea en Sputnik"Hablaré de una ruptura en el orden mundial, del fin de una ficción cómoda y del inicio de una realidad dura, en la que la geopolítica —la geopolítica de las grandes potencias dominantes— ya no está sometida a límites ni a restricciones", dijo el canadiense al comenzar su intervención en Davos, Suiza.
Desde la tribuna y sin mencionar ni países ni nombres, el primer ministro del país norteamericano aseveró que las naciones "intermedias", como Canadá "no son impotentes" ante el actual panorama político global y tienen "la capacidad de construir un nuevo orden que incorpore nuestros valores, como el respeto a los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los distintos Estados".
Aseveró que, durante décadas, varios países prosperaron bajo lo que se conoce como el orden internacional basado en reglas, un modelo que, subrayó, "era parcialmente falso", ya que los más fuertes se eximían cuando les convenía, mientras que el derecho internacional se aplica con un doble rasero.
"Este pacto ya no funciona. Permítanme ser directo: estamos en medio de una ruptura, no de una transición", insistió.
Al respecto, el presidente de EEUU, Donald Trump —también desde Davos— lanzó una fuerte contestación a Carney.
"Deberían estar agradecidos a nosotros, Canadá vive gracias a EEUU. Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones", dijo el republicano.
Este es tan solo del último episodio entre dos naciones —otrora aliadas— que, junto con México,
lograron crear uno de los bloques de libre comercio más importante del mundo, al representar alrededor del 17% del producto interno bruto Mundial (PIB), de acuerdo con el
Foro Económico Mundial.Lo que se vislumbra entre fricciones
Al intercambio de declaraciones entre Carney y Trump se suma la reciente visita del primer ministro canadiense a China, en donde, según declaró, buscará "construir una nueva asociación".
Esto ocurre en medio del deterioro de los lazos comerciales con EEUU, país a donde va el 76% de las exportaciones de Canadá.
Previo al
arribo de Carney a Pekín, el mandatario estadounidense declaró que el tratado de libre comercio de América del Norte era
"irrelevante". A pesar de los fuertes actos y palabras de los líderes, en entrevista con Sputnik, el doctor en Ciencias Políticas e integrante del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM, Oliver Santín Peña, mencionó que "todo apunta a que
el T-MEC siga siendo un bloque trilateral".
Y es que, explicó, "hay redes de comercio y cadenas de producción que son muy difíciles de romper. Guste o no, EEUU sigue siendo una gran potencia, pero requiere de los recursos del norte, del apoyo de la mano de obra y de bajos costos".
Con él coincide el internacionalista y coordinador de Diplomacia Parlamentaria en la Comisión de Relaciones Exteriores de México, Luis Huacuja, quien indicó que, a pesar de que la relación entre Washington y Ottawa parece fuertemente fragmentada a nivel discursivo, lo cierto es que, en lo comercial, apostarían por el pacto ya signado.
"Sí habrá tensiones políticas que, considero, no van a escalar demasiado porque no les conviene. El objetivo de Donald Trump es China, y para competir con
China necesita el T-MEC, a México y a Canadá", sentenció.
Además, recordó que la disolución del tratado —o la salida de alguna de las partes del acuerdo— no es un tema tan fácil; para que esto se concrete se necesita la aprobación legislativa, sumado a entendimientos con el sector empresarial.
"Lo que sí podemos prever es que Trump tratará de presionar y [buscará] descolocar a México y a Canadá en esta negociación, para quedar en una posición privilegiada", analizó.
¿Error o estrategia?
Con su visita a Pekín, su clara intención de negociar con el gigante asiático y su incendiaria intervención en Davos, el primer ministro canadiense "se me metió a jugar a la cancha de Trump" en donde se premia el discurso confrontativo más que la diplomacia, reflexionó para este medio el doctor Oliver Santín Peña.
Y es que, detalló, en el tablero geopolítico, Carney ahora representa no solo a Canadá, sino a una visión globalista del mundo frente a un Trump que, añadió, representa el proteccionismo.
El político canadiense "es una alternativa de todo Occidente: globalista, tecnócrata y liberal que busca reafirmar el colonialismo financiero occidental, que se está enfrentando a un presidente de EEUU que, hoy, es todo lo contrario", acotó.
"Este tipo de discurso que dio en Davos pretende ubicarlo como un estadista que le planta cara al [mandatario] estadounidense", agregó.
Santín Peña abundó que Carney tiene el respaldo de los organismos internacionales, así como de una Unión Europea totalmente debilitada.
Al respecto, Huacuja ponderó que, tanto en su alocución como en el viaje a suelo chino, Carney lanzó un claro mensaje a Trump: "EEUU no es su única alternativa".
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