"En principio lo vamos a mantener (al hospital) hasta que tengamos noticias que se encontró el submarino, cuál es la situación y si somos nosotros o no la ciudad receptora de los tripulantes", dijo Monasterolo.

Se acondicionaron algunas salas de internación común, de clínica y cirugía, "como si fueran sanatorios intensivos", además se amplió la capacidad operativa de terapia intensiva y la guardia de emergencia, comentó la directora del hospital.
Según Monasterolo, el hospital quedó a disposición de la Armada desde el día en que se reportó la desaparición, y a partir del 19 de noviembre distribuyó tubos de oxígeno y "otros insumos, como medicamentos" al personal del puerto y a las tripulaciones de los buques que se han sumado a las tareas de búsqueda y rescate.

"Tenemos todos los recursos disponibles para la atención en tierra", indicó.
El miércoles 15 de noviembre, el ARA San Juan, con 44 tripulantes, reportó su última posición a 430 kilómetros del punto más cercano de la costa de la Península Valdés, en el sureste de Argentina, cuando navegaba en aguas del océano Atlántico desde Ushuaia (extremo sur) a su apostadero habitual en la Base Naval de Mar del Plata.
La Armada argentina confirmó la semana pasada que recibió información de que se produjo ese mismo día y en ese mismo lugar un "evento consistente con una explosión".
