"Esta huelga es símbolo de valentía, es un momento de esperanza y de resistencia: 35 millones de brasileños cruzaron los brazos para fortalecer la democracia en Brasil", expresó la líder del Partido de los Trabajadores en un comunicado.

"El pueblo salió a las calles contra un Gobierno golpista que promueve el más brutal ataque a los derechos de los trabajadores y que compromete el futuro de nuestros hijos y nietos, con un retroceso en el sistema de pensiones que es perverso y sombrío", criticó.
La huelga general fue convocada por sindicatos y movimientos sociales de izquierda contra la reforma laboral y del sistema de pensiones, que pretende establecer por primera vez una edad mínima de jubilación y elevar la cantidad de años necesarios para cobrar la pensión completa.
"Estamos en el lado correcto, mi corazón se llena de esperanza, vamos hacia adelante, la lucha por días mejores para todos los brasileños acaba de empezar, la ampliación de la democracia nos llevará a la victoria", confió la expresidenta.
La huelga general se produce casi un año después de que el Senado decidiera destituir temporalmente a Rousseff, dando el poder de forma temporal a Temer (Partido del Movimiento Democrático de Brasil), que en agosto de 2016 fue ratificado en su nuevo cargo de presidente.

