La falta de diésel frena al transporte público en Bolivia
La falta de diésel frena al transporte público en Bolivia
Sputnik Mundo
Bolivia se enfrenta a una nueva crisis de movilidad debido a la falta de diésel en el país, lo que ha provocado que cientos de autobuses dedicados a los viajes... 26.04.2026, Sputnik Mundo
La presidenta de la Cámara del Transporte de Pasajeros, Beatriz Patrón, explicó que los autobuses apenas logran cumplir con un solo viaje, cuando en condiciones normales pueden realizar hasta cinco recorridos a lo largo de la jornada.La falta de diésel ha provocado que los transportistas esperen en largas filas en las gasolineras, incluso viéndose obligados a pernoctar en la fila para no gastar en hoteles y no perder su lugar.En este contexto, los transportistas han anunciado que analizan realizar una serie de movilizaciones para exigir al Gobierno de Rodrigo Paz una solución. La última vez que este gremio se movilizó fue en febrero, cuando se quejaron de que el combustible al que tenían acceso era de mala calidad y había provocado daños en sus vehículos.Sin solución a la crisis energéticaDesde el principio del actual Gobierno, el tema energético ha sido uno de los más sensibles. En noviembre del año pasado, se anunció que se retiraría el subsidio a los combustibles, lo que detonó una serie de protestas que paralizaron Bolivia.Las exportaciones de gas, una de las principales fuentes de ingreso de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), bajaron, lo que ha complicado la adquisición de combustibles, en medio de un contexto complejo por el conflicto en Irán y el subsecuente cierre del estrecho de Ormuz.Según las estimaciones contempladas en el prepuesto 2026 para Bolivia, el precio del barril de petróleo se cotizaría en 64,50 dólares en promedio, apenas dos tercios de su valor actual en el mercado internacional.Ante esta situación, el Gobierno de Bolivia anunció que los particulares podrían importar energéticos, como una manera de diversificar el mercado interno. Sin embargo, medios como Bloomberg señalan que para los empresarios sigue siendo más barato comprar combustible de YPFB que importarlo.La paraestatal tampoco ha logrado una dirección operativa concreta, debido a la falta de liderazgo. El 23 de abril, Sebastián Daroca asumió el cargo como nuevo presidente de YPFB, el tercero en ocupar este puesto en los últimos seis meses, después de la renuncia de Claudia Cronenbold, quien apenas duró un mes en la posición.En su carta, Cronenbold explicó que su salida respondía a que la empresa se encuentra en "un estado institucional significativamente más deteriorado de lo previsto", una consecuencia que, dijo, se heredó de las administraciones de Evo Morales y Luis Arce.
Bolivia se enfrenta a una nueva crisis de movilidad debido a la falta de diésel en el país, lo que ha provocado que cientos de autobuses dedicados a los viajes interdepartamentales e internacionales hayan prácticamente suspendido sus labores.
La presidenta de la Cámara del Transporte de Pasajeros, Beatriz Patrón, explicó que los autobuses apenas logran cumplir con un solo viaje, cuando en condiciones normales pueden realizar hasta cinco recorridos a lo largo de la jornada.
La falta de diésel ha provocado que los transportistas esperen en largas filas en las gasolineras, incluso viéndose obligados a pernoctar en la fila para no gastar en hoteles y no perder su lugar.
"Las colas de combustible han sido enormes. Los buses están parados porque no pueden cargar diésel. Los choferes no tienen qué comer ni dónde ir al baño mientras esperan", declaró Beatriz Patrón para el medio local El Deber.
En este contexto, los transportistas han anunciado que analizan realizar una serie de movilizaciones para exigir al Gobierno de Rodrigo Paz una solución. La última vez que este gremio se movilizó fue en febrero, cuando se quejaron de que el combustible al que tenían acceso era de mala calidad y había provocado daños en sus vehículos.
Desde el principio del actual Gobierno, el tema energético ha sido uno de los más sensibles. En noviembre del año pasado, se anunció que se retiraría el subsidio a los combustibles, lo que detonó una serie de protestas que paralizaron Bolivia.
Las exportaciones de gas, una de las principales fuentes de ingreso de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), bajaron, lo que ha complicado la adquisición de combustibles, en medio de un contexto complejo por el conflicto en Irán y el subsecuente cierre del estrecho de Ormuz.
Según las estimaciones contempladas en el prepuesto 2026 para Bolivia, el precio del barril de petróleo se cotizaría en 64,50 dólares en promedio, apenas dos tercios de su valor actual en el mercado internacional.
Ante esta situación, el Gobierno de Bolivia anunció que los particulares podrían importar energéticos, como una manera de diversificar el mercado interno. Sin embargo, medios como Bloomberg señalan que para los empresarios sigue siendo más barato comprar combustible de YPFB que importarlo.
La paraestatal tampoco ha logrado una dirección operativa concreta, debido a la falta de liderazgo. El 23 de abril, Sebastián Daroca asumió el cargo como nuevo presidente de YPFB, el tercero en ocupar este puesto en los últimos seis meses, después de la renuncia de Claudia Cronenbold, quien apenas duró un mes en la posición.
En su carta, Cronenbold explicó que su salida respondía a que la empresa se encuentra en "un estado institucional significativamente más deteriorado de lo previsto", una consecuencia que, dijo, se heredó de las administraciones de Evo Morales y Luis Arce.
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