La apatía y la falta de información amenazan con definir las elecciones de Perú
La apatía y la falta de información amenazan con definir las elecciones de Perú
Sputnik Mundo
La cantidad de indecisos y las confusiones generadas por una boleta de votación de dimensiones "monstruosas" podrían salpicar el resultado de las elecciones... 03.04.2026, Sputnik Mundo
A días de las elecciones presidenciales, cerca de un 20% del electorado peruano aún no decidió por cuál de los 35 candidatos a la Presidencia votará el 12 de abril. El dato, si bien evidencia la desconexión de la población con el proceso electoral, augura que muchos de los electores pueden definir su preferencia en las últimas horas y así beneficiar a los candidatos "más conocidos".En efecto, la última encuesta divulgada por la consultora Ipsos —cerrada al 27 de marzo— estima en 21% el voto blanco o nulo. El guarismo revela que algunos peruanos ya comenzaron a definirse — se había alcanzado picos de 39% en octubre de 2025— pero mantiene abierta una interrogante sobre la manera en que este segmento se comportará una vez se enfrente a las urnas.Un estudio de la consultora Imasolu publicado en los últimos días de marzo intenta comprender las motivaciones para retrasar la definición del voto: mientras el 49,61% aseguró que no escogió a nadie porque todavía "no conoce suficiente a los candidatos", 17,58% directamente respondió "los conozco a todos y ninguno me convence". Poco más de 5% de los consultados, en tanto, respondió que no definió una posición porque tiene "preocupaciones económicas más urgentes".Consultado por Sputnik, el director de Imasolu, Enzo Elguera, afirmó que muchos de los encuestados aún responden "con expresiones muy duras", demostrando cómo el hartazgo o la desconfianza en el sistema político ha contribuido a que muchos peruanos no se hayan involucrado fuertemente con la campaña electoral y que actualmente "no crea en políticos sin importar la bandera con la que vaya" y afectando tanto a dirigentes tradicionales como a los que buscan mostrarse como "antisistema".Por más que el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú haya celebrado que las seis jornadas de debate oficial entre los presidenciables alcanzaron picos de audiencia de 330.470 hogares, equivalente a poco más de medio millón de espectadores, Elguera no cree que esas instancias hayan sido útiles para reducir significativamente la cantidad de indecisos, dado que muchos de esos "probablemente no miraron los debates".Si bien la excongresista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga (Renovación Popular) se mantienen como favoritos, no consiguen superar el umbral de los 15 puntos. Por detrás, un grupo de entre cuatro o cinco postulantes más buscan acercarse, flotando entre los 4 y 8 puntos porcentuales. En ese conjunto aparecen Alfonso López-Chau (Ahora Nación), Carlos Álvarez (País para Todos), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) y César Acuña (Alianza para el Progreso), cuyo orden y proyecciones varía de acuerdo a los estudios.En conversación con Sputnik, el politólogo peruano José Carlos Requena se mostró confiado en que "un buen número de los indecisos va a terminar optando por alguno de los candidatos" y que seguramente muchos de ellos, aunque no tengan un postulante favorito, estén evaluando "entre tres o dos candidatos".Para Requena, las definiciones de último minuto de los electores están lejos de hacerse por convencimiento a partir de las ideas o propuestas de los candidatos y estarían más vinculadas a intentos de influir en una eventual segunda vuelta."Creo que muchos indecisos se van a definir por algún factor estratégico, buscando ayudar o bloquear a alguien en una segunda vuelta y no por convicción. Diría que es una gran minoría la que está persuadida por algún sueño, que es lo que deberían proporcionar las candidaturas", analizó el experto.El problema de la boleta electoralA la apatía que pueden tener gran parte de los electores se suma un aspecto puramente operativo: la gran cantidad de candidatos a la Presidencia se suma al regreso de la bicameralidad para construir una papeleta de tamaño récord, con 35 partidos y cinco columnas para votar candidatos a presidente, senadores nacionales, senadores provinciales, diputados y representantes en el Parlamento Andino."Estamos hablando de una monstruosidad de sábana electoral, ya que las cinco columnas deben multiplicarse por las 35 marcas partidarias", advirtió Elguera, recordando que en el sistema electoral peruano cada elector debe hacer con un bolígrafo una marca en la fotografía del candidato presidencial o el símbolo partidario correspondiente. Además, el sistema permite a la persona escribir un número de candidato en las categorías de senadores y diputados, de forma de dar un "voto preferencial" a candidatos específicos en la lista de cada partido.Elguera explicó que los estudios de opinión han detectado que muchos encuestados cambian su comportamiento cuando son enfrentados a las boletas de votación que deberán utilizar el día de la elección. "En el caso de la Presidencia, un 40,9% vota por el logo del partido y un 17% lo hace por la foto del candidato", graficó.Este fenómeno, explicó el analista, favorece a los candidatos más conocidos o cuyos logos partidarios tienen una mayor recordación entre los peruanos. Un caso claro de esto ocurre con el propio López Aliaga, que si bien aparece entre los primeros en las encuestas, cede algunos puntos en los "simulacros de votación" organizados por las consultoras.Requena, por su parte, recordó que Keiko Fujimori y su partido Fuerza Popular se valen de "un logo que ya tiene cuatro elecciones estando en la boleta", lo que le da una ventaja sobre otros candidatos "nuevos". En este panorama, muchos electores peruanos pueden encontrarse con que "tienen la voluntad de votar por un candidato pero no necesariamente conocen el logo de su partido".Aunque muchas personas puedan guiarse por la fotografía de los candidatos, esto puede tener todavía más impacto en la elección del Congreso, un organismo que ha ganado cada vez más centralidad en el destino político de un Perú que ha tenido ocho presidentes en una década producto de los constantes choques entre el Ejecutivo y el Legislativo.Requena apuntó que muchos electores "privilegian el voto presidencial y se marean o no dan importancia en el voto congresal", lo que da como resultado un sufragio nulo o en blanco mayor en los casilleros dedicados al Congreso. Esto puede intensificarse al regresar a la bicameralidad, haciendo que "el elector que naturalmente ya estaba confundido, ahora lo estará todavía más".Para el politólogo, una participación errática de los electores en la definición del próximo Congreso peruano podría ahondar una crisis de legitimidad que el país sudamericano arrastra desde 2016.Elguera advirtió que, si los votantes restan atención a la elección de los legisladores, el próximo Congreso se conformará con "senadores y diputados a los que una gran mayoría de personas no identifica", haciendo que, si bien su elección tenga legalidad, carezca de "legitimidad", al no haber sido elegidos conscientemente por la ciudadanía o directamente tratarse de desconocidos.
La cantidad de indecisos y las confusiones generadas por una boleta de votación de dimensiones "monstruosas" podrían salpicar el resultado de las elecciones presidenciales y legislativas del 12 de abril en Perú, advirtieron analistas consultados por Sputnik. Así las cosas, la recordación de su logo podría ser un factor clave para Keiko Fujimori.
A días de las elecciones presidenciales, cerca de un 20% del electorado peruano aún no decidió por cuál de los 35 candidatos a la Presidencia votará el 12 de abril. El dato, si bien evidencia la desconexión de la población con el proceso electoral, augura que muchos de los electores pueden definir su preferencia en las últimas horas y así beneficiar a los candidatos "más conocidos".
En efecto, la última encuesta divulgada por la consultora Ipsos —cerrada al 27 de marzo— estima en 21% el voto blanco o nulo. El guarismo revela que algunos peruanos ya comenzaron a definirse — se había alcanzado picos de 39% en octubre de 2025— pero mantiene abierta una interrogante sobre la manera en que este segmento se comportará una vez se enfrente a las urnas.
Un estudio de la consultora Imasolu publicado en los últimos días de marzo intenta comprender las motivaciones para retrasar la definición del voto: mientras el 49,61% aseguró que no escogió a nadie porque todavía "no conoce suficiente a los candidatos", 17,58% directamente respondió "los conozco a todos y ninguno me convence". Poco más de 5% de los consultados, en tanto, respondió que no definió una posición porque tiene "preocupaciones económicas más urgentes".
🇵🇪 🙅♂️Electorado peruano "no está convencido" sobre su voto ante los próximos comicios, según un especialista
🗳️Ante las votaciones generales del 12 de abril, la población del país sudamericano tiene poca información sobre cómo emitir su sufragio, debido a la gran cantidad de… pic.twitter.com/8euM1StDAE
Consultado por Sputnik, el director de Imasolu, Enzo Elguera, afirmó que muchos de los encuestados aún responden "con expresiones muy duras", demostrando cómo el hartazgo o la desconfianza en el sistema político ha contribuido a que muchos peruanos no se hayan involucrado fuertemente con la campaña electoral y que actualmente "no crea en políticos sin importar la bandera con la que vaya" y afectando tanto a dirigentes tradicionales como a los que buscan mostrarse como "antisistema".
Por más que el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú haya celebrado que las seis jornadas de debate oficial entre los presidenciables alcanzaron picos de audiencia de 330.470 hogares, equivalente a poco más de medio millón de espectadores, Elguera no cree que esas instancias hayan sido útiles para reducir significativamente la cantidad de indecisos, dado que muchos de esos "probablemente no miraron los debates".
"Hay un hartazgo que podría apuntar a que, finalmente, muchos indecisos se puedan definir por candidatos que no estén en los primeros lugares, pensando en votar al que parezca 'más honesto o más sincero', haciendo que el voto se disperse aún más entre este tipo de candidatos", proyectó Elguera.
Si bien la excongresista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga (Renovación Popular) se mantienen como favoritos, no consiguen superar el umbral de los 15 puntos.
Por detrás, un grupo de entre cuatro o cinco postulantes más buscan acercarse, flotando entre los 4 y 8 puntos porcentuales. En ese conjunto aparecen Alfonso López-Chau (Ahora Nación), Carlos Álvarez (País para Todos), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) y César Acuña (Alianza para el Progreso), cuyo orden y proyecciones varía de acuerdo a los estudios.
Muy por detrás, una veintena de candidatos apenas supera el 0,5% de los votos, llegando a picos del 2% pero con pocas chances de crecer en los pocos días que quedan.
En conversación con Sputnik, el politólogo peruano José Carlos Requena se mostró confiado en que "un buen número de los indecisos va a terminar optando por alguno de los candidatos" y que seguramente muchos de ellos, aunque no tengan un postulante favorito, estén evaluando "entre tres o dos candidatos".
Para Requena, las definiciones de último minuto de los electores están lejos de hacerse por convencimiento a partir de las ideas o propuestas de los candidatos y estarían más vinculadas a intentos de influir en una eventual segunda vuelta.
"Creo que muchos indecisos se van a definir por algún factor estratégico, buscando ayudar o bloquear a alguien en una segunda vuelta y no por convicción. Diría que es una gran minoría la que está persuadida por algún sueño, que es lo que deberían proporcionar las candidaturas", analizó el experto.
A la apatía que pueden tener gran parte de los electores se suma un aspecto puramente operativo: la gran cantidad de candidatos a la Presidencia se suma al regreso de la bicameralidad para construir una papeleta de tamaño récord, con 35 partidos y cinco columnas para votar candidatos a presidente, senadores nacionales, senadores provinciales, diputados y representantes en el Parlamento Andino.
"Estamos hablando de una monstruosidad de sábana electoral, ya que las cinco columnas deben multiplicarse por las 35 marcas partidarias", advirtió Elguera, recordando que en el sistema electoral peruano cada elector debe hacer con un bolígrafo una marca en la fotografía del candidato presidencial o el símbolo partidario correspondiente.
Además, el sistema permite a la persona escribir un número de candidato en las categorías de senadores y diputados, de forma de dar un "voto preferencial" a candidatos específicos en la lista de cada partido.
¿Por qué la cédula de sufragio electoral tendrá 5 columnas? ¿Sabías que el 12 de abril se realizarán 5 elecciones a la vez? Yessica Clavijo, secretaria general del JNE, te cuenta a continuación⤵️ pic.twitter.com/uVTBrOzFNz
Elguera explicó que los estudios de opinión han detectado que muchos encuestados cambian su comportamiento cuando son enfrentados a las boletas de votación que deberán utilizar el día de la elección. "En el caso de la Presidencia, un 40,9% vota por el logo del partido y un 17% lo hace por la foto del candidato", graficó.
Este fenómeno, explicó el analista, favorece a los candidatos más conocidos o cuyos logos partidarios tienen una mayor recordación entre los peruanos. Un caso claro de esto ocurre con el propio López Aliaga, que si bien aparece entre los primeros en las encuestas, cede algunos puntos en los "simulacros de votación" organizados por las consultoras.
"El porcentaje de encuestados que dice que votará a López Aliaga baja cuando se le entrega la boleta de votación y ahí Keiko Fujimori tiene más voto y llega a pasarlo. Lo cierto es que Fuerza Popular tiene un logo mucho más reconocido que Renovación Popular", explicó Elguera.
Requena, por su parte, recordó que Keiko Fujimori y su partido Fuerza Popular se valen de "un logo que ya tiene cuatro elecciones estando en la boleta", lo que le da una ventaja sobre otros candidatos "nuevos". En este panorama, muchos electores peruanos pueden encontrarse con que "tienen la voluntad de votar por un candidato pero no necesariamente conocen el logo de su partido".
Aunque muchas personas puedan guiarse por la fotografía de los candidatos, esto puede tener todavía más impacto en la elección del Congreso, un organismo que ha ganado cada vez más centralidad en el destino político de un Perú que ha tenido ocho presidentes en una década producto de los constantes choques entre el Ejecutivo y el Legislativo.
Requena apuntó que muchos electores "privilegian el voto presidencial y se marean o no dan importancia en el voto congresal", lo que da como resultado un sufragio nulo o en blanco mayor en los casilleros dedicados al Congreso. Esto puede intensificarse al regresar a la bicameralidad, haciendo que "el elector que naturalmente ya estaba confundido, ahora lo estará todavía más".
Para el politólogo, una participación errática de los electores en la definición del próximo Congreso peruano podría ahondar una crisis de legitimidad que el país sudamericano arrastra desde 2016.
Elguera advirtió que, si los votantes restan atención a la elección de los legisladores, el próximo Congreso se conformará con "senadores y diputados a los que una gran mayoría de personas no identifica", haciendo que, si bien su elección tenga legalidad, carezca de "legitimidad", al no haber sido elegidos conscientemente por la ciudadanía o directamente tratarse de desconocidos.
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