Moscú insta a las partes en conflicto en Oriente Medio a abandonar los métodos de fuerza
12:36 GMT 02.03.2026 (actualizado: 13:11 GMT 02.03.2026)

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Al llevar a cabo ataques contra Irán, Estados Unidos e Israel intentan socavar la normalización entre la república y sus vecinos árabes, denunciaron desde el Ministerio de Exteriores de Rusia.
"Se ha hecho evidente que, además de promover un cambio del poder en Irán mediante los procedimientos más reprobables —como el asesinato de dirigentes de un Estado soberano—, Washington y Tel Aviv buscan torpedear el proceso de normalización de relaciones entre Irán y sus vecinos árabes", señalaron desde el Ministerio de Exteriores ruso.
Añadieron que cualquier ataque contra objetivos civiles —ya sea en Irán o en países árabes— es inaceptable y debe ser completamente excluido.
Otros mensajes clave del comunicado de la Cancillería:
Moscú expresa su profunda preocupación por la escalada de la confrontación armada en la región de Oriente Medio, provocada por las acciones de EEUU e Israel.
Rusia llama a las partes implicadas a renunciar a la vía de la fuerza para resolver sus diferencias y avanzar hacia un arreglo diplomático que proteja los intereses de seguridad de todos los países de la zona.
Moscú defiende el cese inmediato de las hostilidades por todas las partes y la adopción urgente de medidas para salvaguardar a la población civil y la infraestructura civil en toda la región.
Rusia repudia decididamente el ataque contra la escuela de niñas, que se saldó con las vidas de decenas de menores.
El 28 de febrero, a las 8:00 hora local, EEUU e Israel iniciaron un ataque a gran escala denominado Operación Furia Épica, según el Pentágono. La mayoría de los ataques coordinados fueron dirigidos contra la capital, Teherán, aunque también los golpes se produjeron en otras ciudades iraníes.
Por su parte, Irán lanzó misiles contra Israel. También se registraron explosiones en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Kuwait, donde se encuentran bases militares estadounidenses. Según medios, en total, Teherán lanzó ataques contra 14 bases estadounidenses en Oriente Medio.
Como consecuencia del ataque estadounidense-israelí, al menos 555 personas murieron, entre ellas civiles, el ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares.


