El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una operación militar a gran escala contra Irán. Como consecuencia del ataque estadounidense-israelí, muchas personas civiles murieron, como el ayatolá Alí Jameneí y varios altos cargos militares. Teherán, a su vez, respondió con ataques al territorio israelí y a objetos militares estadounidenses en la región.
Miles de iraníes se congregan en Teherán para lamentar el fallecimiento del líder supremo.

