El reparto de cuotas de acceso a la UE augura una "tensa" discusión en el Mercosur
El reparto de cuotas de acceso a la UE augura una "tensa" discusión en el Mercosur
Sputnik Mundo
Con la aprobación parlamentaria del acuerdo con la Unión Europea encaminada, el Mercosur inicia la discusión sobre cómo repartir las cuotas de mercado... 26.02.2026, Sputnik Mundo
Los parlamentos de Argentina y Uruguay fueron los primeros en dar aprobación al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, dando los pasos iniciales para que el tratado comercial firmado en enero en la ciudad de Asunción comience a regir, al menos en su versión interina.Tanto en el legislativo argentino como en el uruguayo, el acuerdo fue aprobado por amplia mayoría y sin demasiados encontronazos entre los oficialismos y sus oposiciones. Brasil también avanzó en este camino, ya que la Cámara de Diputados aprobó el texto el 25 de febrero y lo transfirió al Senado. Paraguay, a pesar a ejercer la presidencia pro témpore del bloque, se retrasó en el tratamiento parlamentario, inmerso en un intento debate por una reforma previsional.En cualquier caso, la aprobación parlamentaria del acuerdo da inicio a una nueva etapa en la que, si bien el acuerdo puede comenzar a regir para el comercio entre ambas regiones, aún resta reglamentar varias de sus disposiciones. Una de las instancias más importantes de este proceso será definir cómo los países del Mercosur distribuyen las cuotas de mercado que la Unión Europea otorga a productos clave para las exportaciones sudamericanas.En efecto, como forma de proteger a su producción agrícola, la UE estableció cuotas que topean la cantidad de productos del Mercosur que pueden ingresar al mercado europeo. Así, los países europeos establecieron cuotas de acceso para productos como la carne bovina, el arroz, la miel, el azúcar, los lácteos y el etanol, entre otros.Bartesaghi explicó que los productos exportados dentro de la cuota tendrán arancel cero o en algunos casos pagarán aranceles "intracuota", más bajos que los que se pagarían si se exporta por fuera de este límite. Pero, si bien el acuerdo establece de antemano la cantidad máxima de productos aceptada por Europa, no define cómo ese total se distribuirá entre los diferentes socios, dejando esa tarea para los países del Mercosur.Si bien los gobiernos del bloque todavía están expectantes de la ratificación parlamentaria del acuerdo, la distribución de las cuotas ya es un problema que preocupa a los empresarios agroexportadores del Mercosur. El tema ya está en la agenda, por ejemplo, de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM).¿Quién gana en el reparto de cuotas?En entrevista con Sputnik, el presidente de la Federación Rural del Uruguay e integrante de la FARM, Rafael Normey, explicó que las gremiales rurales de la región entienden que la manera en que se reparten estas cuotas debe ser acordado previamente entre los productores privados del bloque, antes que definido unilateralmente por los gobiernos.Normey remarcó que, si bien hay varios productos con cuotas a repartir, la discusión más importante estará en la de la carne, uno de los productos clave de los sectores agroexportadores del Mercosur. Para eso, los productores confían en que el debate se dé en el marco del Foro Mercosur de la Carne, una instancia que nuclea a varias asociaciones de agroexportadores de la región.Si bien la postura inicial de Uruguay y Paraguay era promover un reparto equitativo de las cuotas —con un 25% del total a cada integrante—, Normey admitió que esa solución "parece que no estaría entre las opciones" debido a las reticencias de las gremiales de Argentina y Brasil.Así las cosas, se hace necesario que las gremiales pongan sobre la mesa otras propuestas de distribución. En ese sentido, Normey indicó que una de las posibilidades es que se mantengan las cuotas que se habían definido durante el primer Foro Mercosur de la Carne realizado en 2004, en un momento en el que se pensaba que la firma del acuerdo era inminente. En aquel momento, las gremiales acordaron una división del 42,5% para Brasil, un 29,5% para Argentina, un 21% para Uruguay y un 7% para Paraguay.Normey comentó, de todas maneras, que puede haber otras opciones, como establecer las cuotas en base a la capacidad de los países de cumplir con las cuotas otorgadas. En ese sentido, consideró que Argentina podría llegar a tener problemas para completar su cuota, teniendo en cuenta el amplio acceso que EEUU acaba de dar a su carne, pasando de 20.000 a 100.000 toneladas permitidas.También en relación a eso, recordó que la capacidad de cumplimiento de los estándares ambientales europeos también podría influir en la forma en que se distribuye, dado que dentro del Mercosur "hay países más avanzados que otros". En ese sentido, destacó que Uruguay ha avanzado particularmente en la trazabilidad de la carne exportada, de manera de certificar que la producción no generó deforestación, tal como exige Europa.Para el presidente de la Federación Rural uruguaya, puede que generalizar este tipo de cumplimientos a todo el Mercosur lleve "cierto tiempo", aunque es posible que pueda ejecutarse primero en determinadas "regiones o circuitos de producción".En suma, Normey consideró que estos elementos deben estar "sobre la mesa" en la negociación entre las gremiales. "La idea es que se llegue a algunos números en los que todos perdamos algo y ganemos mucho y sigamos adelante así", sintetizó.Bartesaghi, por su parte, remarcó que "es esperable que Argentina y Brasil, con economías mayores, prentendan la mayor parte de las cuotas", asegurando que su caudal de producción les exigirá "tener un mayor acceso que los países pequeños". Esto dejará, de acuerdo al analista, a Uruguay y Paraguay ante el desafío de "velar o intentar llegar a la mayor cantidad posible de porcentaje".El experto explicó, además, que la negociación de las cuotas tampoco es uniforme, lo que puede añadir complejidad al proceso. En efecto, si bien la cuota cárnica parece ser un botín clave para los cuatro socios, puede haber diferencias en otros rubros, donde "algunos países tienen más intereses que otros".Así, mientras Brasil podría tener más interés en la cuota de azúcar —dado que es el principal productor del mundo—, otras cuotas como la del arroz pueden ser de mayor interés para Uruguay.
Con la aprobación parlamentaria del acuerdo con la Unión Europea encaminada, el Mercosur inicia la discusión sobre cómo repartir las cuotas de mercado ofrecidas por Europa. Expertos indicaron a Sputnik que la discusión se dará entre un reparto equitativo, uno que privilegie más a los "grandes" o a "los más avanzados".
Los parlamentos de Argentina y Uruguay fueron los primeros en dar aprobación al acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, dando los pasos iniciales para que el tratado comercial firmado en enero en la ciudad de Asunción comience a regir, al menos en su versión interina.
Tanto en el legislativo argentino como en el uruguayo, el acuerdo fue aprobado por amplia mayoría y sin demasiados encontronazos entre los oficialismos y sus oposiciones. Brasil también avanzó en este camino, ya que la Cámara de Diputados aprobó el texto el 25 de febrero y lo transfirió al Senado. Paraguay, a pesar a ejercer la presidencia pro témpore del bloque, se retrasó en el tratamiento parlamentario, inmerso en un intento debate por una reforma previsional.
En cualquier caso, la aprobación parlamentaria del acuerdo da inicio a una nueva etapa en la que, si bien el acuerdo puede comenzar a regir para el comercio entre ambas regiones, aún resta reglamentar varias de sus disposiciones. Una de las instancias más importantes de este proceso será definir cómo los países del Mercosur distribuyen las cuotas de mercado que la Unión Europea otorga a productos clave para las exportaciones sudamericanas.
"Las cuotas son restricciones cuantitativas que se imponen en algunos acuerdos comerciales, especialmente en aquellas negociaciones en las que uno de los bloques es muy proteccionista en el sector agrícola, como es el caso de la Unión Europea", explicó a Sputnik el doctor en Relaciones Internacionales uruguayo Ignacio Bartesaghi.
En efecto, como forma de proteger a su producción agrícola, la UE estableció cuotas que topean la cantidad de productos del Mercosur que pueden ingresar al mercado europeo. Así, los países europeos establecieron cuotas de acceso para productos como la carne bovina, el arroz, la miel, el azúcar, los lácteos y el etanol, entre otros.
Por ejemplo, el bloque europeo estableció una cuota máxima de 99.000 toneladas para la carne, dividido en 54.450 toneladas de carne fresca y 44.550 toneladas de carne congelada. En el caso de los lácteos, Mercosur podrá colocar productos en Europa hasta 45.000 toneladas, divididas entre leche en polvo, fórmula infantil y quesos. La miel también tendrá una cuota de acceso de 7.500 toneladas e irán aumentando en los siguientes cinco años hasta alcanzar un tope de 45.000 toneladas.
Bartesaghi explicó que los productos exportados dentro de la cuota tendrán arancel cero o en algunos casos pagarán aranceles "intracuota", más bajos que los que se pagarían si se exporta por fuera de este límite. Pero, si bien el acuerdo establece de antemano la cantidad máxima de productos aceptada por Europa, no define cómo ese total se distribuirá entre los diferentes socios, dejando esa tarea para los países del Mercosur.
"La Unión Europea le dejó al Mercosur la definición de cómo se reparten estas cuotas. Será una negociación que comenzará a partir de marzo en el Grupo del Mercado Común y por supuesto que habrá tensión porque mientras los mercados más grandes quieren más cuotas, los más pequeños pueden buscar una distribución más igualitaria", explicó el experto.
Si bien los gobiernos del bloque todavía están expectantes de la ratificación parlamentaria del acuerdo, la distribución de las cuotas ya es un problema que preocupa a los empresarios agroexportadores del Mercosur. El tema ya está en la agenda, por ejemplo, de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM).
¿Quién gana en el reparto de cuotas?
En entrevista con Sputnik, el presidente de la Federación Rural del Uruguay e integrante de la FARM, Rafael Normey, explicó que las gremiales rurales de la región entienden que la manera en que se reparten estas cuotas debe ser acordado previamente entre los productores privados del bloque, antes que definido unilateralmente por los gobiernos.
Normey remarcó que, si bien hay varios productos con cuotas a repartir, la discusión más importante estará en la de la carne, uno de los productos clave de los sectores agroexportadores del Mercosur. Para eso, los productores confían en que el debate se dé en el marco del Foro Mercosur de la Carne, una instancia que nuclea a varias asociaciones de agroexportadores de la región.
Si bien la postura inicial de Uruguay y Paraguay era promover un reparto equitativo de las cuotas —con un 25% del total a cada integrante—, Normey admitió que esa solución "parece que no estaría entre las opciones" debido a las reticencias de las gremiales de Argentina y Brasil.
Así las cosas, se hace necesario que las gremiales pongan sobre la mesa otras propuestas de distribución. En ese sentido, Normey indicó que una de las posibilidades es que se mantengan las cuotas que se habían definido durante el primer Foro Mercosur de la Carne realizado en 2004, en un momento en el que se pensaba que la firma del acuerdo era inminente. En aquel momento, las gremiales acordaron una división del 42,5% para Brasil, un 29,5% para Argentina, un 21% para Uruguay y un 7% para Paraguay.
Normey comentó, de todas maneras, que puede haber otras opciones, como establecer las cuotas en base a la capacidad de los países de cumplir con las cuotas otorgadas. En ese sentido, consideró que Argentina podría llegar a tener problemas para completar su cuota, teniendo en cuenta el amplio acceso que EEUU acaba de dar a su carne, pasando de 20.000 a 100.000 toneladas permitidas.
"Argentina, ahora con este acceso a EEUU que va a tener, no sé si decir que va a tener dificultades para cumplir, pero con una cuota estadounidense tan importante, ¿para qué quiere más cuotas?", se preguntó el productor rural.
También en relación a eso, recordó que la capacidad de cumplimiento de los estándares ambientales europeos también podría influir en la forma en que se distribuye, dado que dentro del Mercosur "hay países más avanzados que otros". En ese sentido, destacó que Uruguay ha avanzado particularmente en la trazabilidad de la carne exportada, de manera de certificar que la producción no generó deforestación, tal como exige Europa.
Para el presidente de la Federación Rural uruguaya, puede que generalizar este tipo de cumplimientos a todo el Mercosur lleve "cierto tiempo", aunque es posible que pueda ejecutarse primero en determinadas "regiones o circuitos de producción".
En suma, Normey consideró que estos elementos deben estar "sobre la mesa" en la negociación entre las gremiales. "La idea es que se llegue a algunos números en los que todos perdamos algo y ganemos mucho y sigamos adelante así", sintetizó.
Bartesaghi, por su parte, remarcó que "es esperable que Argentina y Brasil, con economías mayores, prentendan la mayor parte de las cuotas", asegurando que su caudal de producción les exigirá "tener un mayor acceso que los países pequeños". Esto dejará, de acuerdo al analista, a Uruguay y Paraguay ante el desafío de "velar o intentar llegar a la mayor cantidad posible de porcentaje".
El experto explicó, además, que la negociación de las cuotas tampoco es uniforme, lo que puede añadir complejidad al proceso. En efecto, si bien la cuota cárnica parece ser un botín clave para los cuatro socios, puede haber diferencias en otros rubros, donde "algunos países tienen más intereses que otros".
Así, mientras Brasil podría tener más interés en la cuota de azúcar —dado que es el principal productor del mundo—, otras cuotas como la del arroz pueden ser de mayor interés para Uruguay.
No te pierdas las noticias más importantes
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
El acceso al chat ha sido bloqueado por violación de las reglas.
Usted puede volver a participar dentro de∞.
Si no está de acuerdo con el bloqueo, utilice el formulario de contacto>
La discusión ha sido cerrada. Se puede participar en una discusión durante 24 horas después de la publicación de la noticia.