"Es un tema de seguridad nacional": Nicaragua integra la protección de bosques en su estrategia ante desastres | Video
"Es un tema de seguridad nacional": Nicaragua integra la protección de bosques en su estrategia ante desastres | Video
Sputnik Mundo
Durante la estación seca, amplias zonas de Nicaragua experimentan una elevación de la temperatura que puede rondar los 40 grados centígrados, condición que... 14.02.2026, Sputnik Mundo
En el norte montañoso, donde están ubicadas las principales reservas forestales de esta nación, la protección de los recursos naturales se asume como una estrategia de seguridad nacional, afirmó el mayor Silvio Jarquín, jefe de la plana mayor del Segundo Batallón del Ejército de Nicaragua en el departamento de Matagalpa.Situada entre los departamentos de Matagalpa y Jinotega, en el norte de Nicaragua, esta reserva protegida desde 1991 se extiende sobre 11.308 hectáreas y alcanza elevaciones de 1.750 metros sobre el nivel del mar. El macizo forma parte de la Reserva de la Biosfera Bosawas y alimenta los ríos Bocay, Coco y Tuma, cuencas estratégicas para el abastecimiento de agua en el norte del país.Cabe destacar que, en esta zona, el Estado y las comunidades han construido un modelo de prevención territorial donde el bosque funciona como la primera línea de defensa frente a incendios forestales, escasez de agua y otros impactos del cambio climático.Atención desde el territorioPara las autoridades nicaragüenses, la degradación ambiental incrementa la vulnerabilidad del territorio y eleva el riesgo de desastres. Por ello, la prevención comienza con el control, la vigilancia y la protección activa de los ecosistemas.En Peñas Blancas, el Ejército ejecuta entre 30 y 50 patrullajes anuales, enfocados en prevenir la tala ilegal, el transporte ilícito de madera, la caza indiscriminada y las quemas que pueden derivar en incendios forestales.Además del control territorial, los efectivos reciben formación ambiental y trabajan directamente con las comunidades para reducir prácticas que incrementan el riesgo ante la temporada seca.La estrategia de seguridad ambiental en Peñas Blancas se sostiene sobre una experiencia comunitaria organizada, donde la prevención no se impone, sino que se construye de manera colectiva, explicó Edgar Castillo, gerente del Centro de Entendimiento con la Naturaleza (CEN).En este sentido, detalló que la reserva opera bajo un modelo de manejo colaborativo, integrado por comunidades, líderes locales, cooperativas, alcaldías, instituciones estatales y centros de conservación.Prevención construida con las comunidadesEste trabajo conjunto permite acceder a zonas de difícil acceso y actuar antes de que una infracción se convierta en un desastre.Castillo subraya que la educación ambiental es el primer paso del proceso. "No se trata solo de sancionar, sino de que la gente comprenda que proteger el bosque es proteger el agua, la biodiversidad y su propia seguridad", añadió.Desde el macizo nacen más de 37 proyectos de agua potable que abastecen a más de 10.000 personas, lo que convierte a la reserva en un enclave estratégico para la vida y la estabilidad social de la región.Esfuerzo nacionalEl acompañamiento técnico y legal de esta estrategia lo garantiza el Ministerio del Ambiente. El inspector ambiental, Nery José Gutiérrez, detalló que los recorridos se realizan una o dos veces al mes, en coordinación con el Ejército, con énfasis en la prevención de incendios forestales durante el verano.Detalló que, paralelamente, se desarrollan viveros comunitarios con especies nativas como cedro y nogal, que alimentan las jornadas de reforestación en zonas de gran aprovechamiento hídrico.En un contexto regional marcado por el aumento de incendios forestales y eventos climáticos extremos, la Administración sandinista reforzó la estrategia nacional que implica la movilización de fuerzas de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua.Esta institución dispone de la Unidad Humanitaria y de Rescate (UHR), capacitada para atender siniestros en las profundidades de las selvas nicaragüenses, como el incendio registrado en la Reserva Biológica Indio Maíz, al sur del Caribe, en 2018."Los [militares] actuaron allí [Indio Maíz], en la pandemia [de COVID], con el caso de desinfección de las ciudades, y también en incendios que ha habido en diferentes partes del país", refirió el teniente coronel Edwin Barberena, jefe de la UHR "William Ramírez Solórzano", durante los ejercicios contra incendios desarrollados en Managua.
Durante la estación seca, amplias zonas de Nicaragua experimentan una elevación de la temperatura que puede rondar los 40 grados centígrados, condición que exige acciones preventivas para reducir el riesgo de incendios forestales en el país más caliente de Centroamérica.
En el norte montañoso, donde están ubicadas las principales reservas forestales de esta nación, la protección de los recursos naturales se asume como una estrategia de seguridad nacional, afirmó el mayor Silvio Jarquín, jefe de la plana mayor del Segundo Batallón del Ejército de Nicaragua en el departamento de Matagalpa.
"Es un tema de seguridad nacional por la importancia que reviste para el desarrollo de la nación", dijo Jarquín durante un ejercicio de protección de los recursos naturales realizado en el macizo de Peñas Blancas, una reserva natural de suelo húmedo ubicada a 208 kilómetros de Managua.
Situada entre los departamentos de Matagalpa y Jinotega, en el norte de Nicaragua, esta reserva protegida desde 1991 se extiende sobre 11.308 hectáreas y alcanza elevaciones de 1.750 metros sobre el nivel del mar. El macizo forma parte de la Reserva de la Biosfera Bosawas y alimenta los ríos Bocay, Coco y Tuma, cuencas estratégicas para el abastecimiento de agua en el norte del país.
Cabe destacar que, en esta zona, el Estado y las comunidades han construido un modelo de prevención territorial donde el bosque funciona como la primera línea de defensa frente a incendios forestales, escasez de agua y otros impactos del cambio climático.
🇳🇮🌲 "Es un tema de seguridad nacional": Nicaragua integra la protección de bosques en su estrategia ante desastres
🔥 Durante la estación seca, amplias zonas de Nicaragua experimentan una elevación de la temperatura que puede rondar los 40 grados centígrados, condición que… pic.twitter.com/DQWkA1mYqY
Para las autoridades nicaragüenses, la degradación ambiental incrementa la vulnerabilidad del territorio y eleva el riesgo de desastres. Por ello, la prevención comienza con el control, la vigilancia y la protección activa de los ecosistemas.
En Peñas Blancas, el Ejército ejecuta entre 30 y 50 patrullajes anuales, enfocados en prevenir la tala ilegal, el transporte ilícito de madera, la caza indiscriminada y las quemas que pueden derivar en incendios forestales.
Además del control territorial, los efectivos reciben formación ambiental y trabajan directamente con las comunidades para reducir prácticas que incrementan el riesgo ante la temporada seca.
La estrategia de seguridad ambiental en Peñas Blancas se sostiene sobre una experiencia comunitaria organizada, donde la prevención no se impone, sino que se construye de manera colectiva, explicó Edgar Castillo, gerente del Centro de Entendimiento con la Naturaleza (CEN).
En este sentido, detalló que la reserva opera bajo un modelo de manejo colaborativo, integrado por comunidades, líderes locales, cooperativas, alcaldías, instituciones estatales y centros de conservación.
"Las denuncias nacen desde la comunidad. Cuando se detecta una amenaza, se conforma una comisión interinstitucional con Marena, el Ejército, las municipalidades y los pobladores", manifestó Castillo.
Este trabajo conjunto permite acceder a zonas de difícil acceso y actuar antes de que una infracción se convierta en un desastre.
Castillo subraya que la educación ambiental es el primer paso del proceso. "No se trata solo de sancionar, sino de que la gente comprenda que proteger el bosque es proteger el agua, la biodiversidad y su propia seguridad", añadió.
Desde el macizo nacen más de 37 proyectos de agua potable que abastecen a más de 10.000 personas, lo que convierte a la reserva en un enclave estratégico para la vida y la estabilidad social de la región.
El acompañamiento técnico y legal de esta estrategia lo garantiza el Ministerio del Ambiente. El inspector ambiental, Nery José Gutiérrez, detalló que los recorridos se realizan una o dos veces al mes, en coordinación con el Ejército, con énfasis en la prevención de incendios forestales durante el verano.
"Hemos encontrado casos de corte ilegal [de madera]. Se decomisan herramientas y se explica el proceso para un aprovechamiento [de especies maderables] sostenible", expuso.
Detalló que, paralelamente, se desarrollan viveros comunitarios con especies nativas como cedro y nogal, que alimentan las jornadas de reforestación en zonas de gran aprovechamiento hídrico.
En un contexto regional marcado por el aumento de incendios forestales y eventos climáticos extremos, la Administración sandinista reforzó la estrategia nacional que implica la movilización de fuerzas de la Defensa Civil del Ejército de Nicaragua.
Esta institución dispone de la Unidad Humanitaria y de Rescate (UHR), capacitada para atender siniestros en las profundidades de las selvas nicaragüenses, como el incendio registrado en la Reserva Biológica Indio Maíz, al sur del Caribe, en 2018.
"Los [militares] actuaron allí [Indio Maíz], en la pandemia [de COVID], con el caso de desinfección de las ciudades, y también en incendios que ha habido en diferentes partes del país", refirió el teniente coronel Edwin Barberena, jefe de la UHR "William Ramírez Solórzano", durante los ejercicios contra incendios desarrollados en Managua.
¡No te pierdas las noticias más importantes!
Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces.
Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).
El acceso al chat ha sido bloqueado por violación de las reglas.
Usted puede volver a participar dentro de∞.
Si no está de acuerdo con el bloqueo, utilice el formulario de contacto>
La discusión ha sido cerrada. Se puede participar en una discusión durante 24 horas después de la publicación de la noticia.