"Los resultados del análisis realizado por los laboratorios designados por la OPAQ de muestras biomédicas recogidas por el equipo de la OPAQ y compartidas con la República Federal de Alemania confirman que los biomarcadores de un inhibidor de colinesterasa que se encuentran en las muestras de sangre y orina de Navalni tienen características estructurales similares a las sustancias químicas tóxicas pertenecientes a las listas 1.A.14 y 1.A.15 que se agregaron al Anexo sobre Productos Químicos de la Convención durante el 24 período de sesiones de la Conferencia de Estados Partes en noviembre de 2019", dice el comunicado.
Al mismo tiempo agrega que "este inhibidor de colinesterasa no figura en el Anexo sobre Productos Químicos de la Convención".
Sin embargo, el gobierno alemán cree que la declaración de la OPAQ sobre el caso de Alexéi Navalni confirma su envenenamiento con una sustancia del grupo del Novichok, pero admite que esta sustancia no es una de las prohibidas, dijo el Gabinete de Ministros a través de un comunicado.
El informe de la OPAQ precisa que la representación permanente de Alemania ante la OPAQ solicitó que la Secretaría Técnica comparta el resumen de este informe con todos los Estados parte de la Convención sobre las Armas Químicas y lo haga público.
Según el comunicado, el director general, Fernando Arias, "consideró que estos resultados constituyen un motivo de grave preocupación".
"Los Estados parte de la Convención sobre las Armas Químicas han declarado que el uso de armas químicas por parte de cualquier persona bajo cualquier circunstancia es reprobable y totalmente contrario a las normas legales establecidas por la comunidad internacional. Por lo tanto, ahora es importante que los Estados parte respeten la norma a la que decidieron adherirse hace más de 25 años", puntualizó el comunicado de la OPAQ.
Los médicos rusos que habían atendido a Navalni en primeros dos días tras el incidente en el vuelo habían descartado la versión de envenenamiento al no encontrar rastros de toxina en su sangre y orina y le habían diagnosticado un "trastorno metabólico".
Sin embargo, el 14 de septiembre, el Ministerio de Exteriores alemán declaró que la conclusión de sus expertos sobre el envenenamiento con la sustancia tóxica militar había sido corroborada también por laboratorios de Suecia y Francia, y que las muestras tomadas a Navalni habían sido proporcionadas a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas.
Desde Moscú califican de infundada la versión alemana sobre lo ocurrido con Navalni y dicen esperar respuestas oficiales a las solicitudes enviadas a Berlín.