En el césped de la Puerta Palatina de Turín han quedado dibujados dos brazos que parecen salir de la misma puerta, cada uno en una dirección, para encontrarse con otro brazo a cada lado. Los dos pares de manos se juntan y se agarran entre sí, transmitiendo un mensaje de confianza y ayuda mutua.
"Mi mensaje es que solo juntos podemos superar los desafíos que nos esperan, con ayuda mutua, amabilidad y benevolencia", expresó el artista franco-suizo Guillaume Legros, más conocido por su seudónimo, Saype.
La representación, un fresco de 6.400 metros cuadrados, se ha realizado con pinturas biodegradables que permitirán que los majestuosos brazos decoren la ciudad de Turín durante un período limitado de entre 15 y 90 días. Después, desaparecerán para siempre.
"Estoy feliz y honrado de estar aquí en Turín y de haber realizado un proyecto en la Puerta Palatina que tiene un fuerte impacto en la sociedad y un mínimo impacto en el medio ambiente. Creo que el arte es un vector muy fuerte en la comunicación, porque transmite un mensaje universal, siendo capaz de tocar el alma de las personas y yendo más allá de las palabras", han citado medios italianos a Saype.
Hasta ahora hemos podido ver diseños como este alrededor de la Torre Eiffel de París, en Andorra, Ginebra, Berlín, Yamusukro (en Costa de Marfil) y Uagadugú (en Burkina Faso). Según lo planeado, la etapa de Turín debería haber podido llevarse a cabo antes, pero la pandemia de coronavirus lo ha impedido.