"El 17 de junio de 2020 el presidente promulgó (…) la ley de Política de Derechos Humanos de los Uighur 2020, que condena las graves violaciones a los derechos humanos de los grupos minoritarios étnicos musulmanes en la región china de Xinjian y para otros efectos, incluyendo la autoridad específica para sancionar a ciertos ciudadanos extranjeros", consigna el texto.
China amenazó a EEUU con tomar "contramedidas enérgicas".
Para la Cancillería china, la nueva normativa representa "una burda injerencia en los asuntos internos".
Más temprano, el representante de Comercio de EEUU, Robert Lighthizer, dijo en un panel del Congreso que el Gobierno tiene pensado fortalecer el combate al trabajo forzado para prevenir el ingreso de productos elaborados por los Uighur y otros grupos musulmanes que son obligados a trabajar contra su voluntad en "campos de reeducación" en China.
China ha sido criticada por supuestamente tener desde el verano boreal pasado a cerca de un millón de personas de la etnia Uighur y otras minorías musulmanas túrquicas en esos campos, bajo el pretexto de estar combatiendo el terrorismo y el extremismo religioso.
Pekín, por su parte, ha negado en reiteradas ocasiones la existencia de esos "campos de reeducación", e insiste en que el país cumple a cabalidad con la Convención Internacional para Erradicar todas las formas de Discriminación Racial.