En un artículo publicado en la revista Romance Studies, Gerard Cheshire, investigador asociado de la Universidad de Bristol, afirma que el manuscrito es "un compendio de información sobre remedios herbales, baño terapéutico y lecturas astrológicas" que se centra en la salud física y mental femenina. De acuerdo con Cheshire, el manuscrito fue compilado por monjas para María de Castilla, reina de Aragón.
"El manuscrito está escrito en protorromance, ancestral de las lenguas romances de hoy en día como portugués, español, francés, italiano, rumano, catalán y gallego. El idioma utilizado era ubicuo en el Mediterráneo durante el período medieval, pero rara vez estaba escrito en documentos oficiales o importantes porque el latín era el idioma de la realeza", explicó el académico.
Cheshire asegura que descubrió los misterios del manuscrito en solo dos semanas "utilizando una combinación de pensamiento lateral y de ingenio".
"Experimenté una serie de momentos eureka mientras descifraba el código, seguido de una sensación de incredulidad y emoción cuando me di cuenta de la magnitud del logro, tanto en términos de su importancia lingüística como de las revelaciones sobre el origen y el contenido del manuscrito", confesó el académico.
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Dudas y críticas
Sin embargo, este nuevo estudio ha sido fuertemente criticado por la comunidad científica. Es bien conocido que el texto, que de acuerdo con muchos investigadores está codificado, fue imposible de descifrar para Alan Turing, celebre matemático y criptólogo británico que descifró los códigos nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Incluso los expertos del FBI fracasaron en el intento.
Es por esto y otras razones que muchos dudan que Cheshire haya podido descifrarlo en tan poco tiempo.

Esta crítica no es la única. La mayoría de los expertos en el campo de la Codicología parece coincidir en que el artículo de Cheshire tiene pocas bases científicas y muchos errores técnicos.
"'El sistema de escritura del manuscrito puede ser aprehendido una vez que las reglas gramaticales se entienden', esto es un absurdo metodológico. ¿Cómo vas a escribir una gramática de un idioma cuyo sistema de escritura no entiendes? ¿Cómo es posible que esto haya sido revisado por expertos?", señaló Ben Cartlidge, lingüista de la Universidad de Liverpool.
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Por su parte, Claire Hardaker, directora del grupo de investigación de Lingüística Forense de la Universidad de Lancaster, afirmó que "de alguna manera este artículo llegó a la revista Romance Studies, pasó por una revisión de expertos y, una vez en la imprenta, fue suficiente para que los no especialistas creyeran que era válido".
Esta no es la primera teoría que busca arrojar luz sobre el enigmático manuscrito. En 2018, un investigador canadiense creó un algoritmo que determinó que el idioma del manuscrito Voynich es hebreo, pero cifrado según un cierto código.
De las muchas teorías que se han escrito hasta la fecha, es probable que tengamos que esperar varios años más para conocer la verdad sobre este extraño documento.