"Con el despliegue de 4.000 elementos policiales y militares, ha comenzado la vigilancia también de la Fuerza Aérea con helicópteros, con bases especiales cada determinada distancia", dijo el mandatario en conferencia de prensa.
El mandatario volvió a pedir la ayuda de las comunidades rurales, localizadas en las trayectorias de los ductos, para que apoyen a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) con denuncias de posibles robos.
La reacción de los ladrones de combustibles fue la de sabotear el 10 de enero de noche por segunda vez un ducto que recorre 600 kilómetros en la zona central, en un punto de la tubería que va desde la planta refinadora de Minatitlán, en las costas del Golfo de México, a la capital del país.
Ese mismo ducto ya había sido saboteado el 8 de este mes.
"Se robaron el año pasado más de 60.000 millones de pesos [3.000 millones de dólares] en redes que crearon a través de los años por la impunidad, es un sistema de distribución de gasolinas de diésel paralelo al sistema de distribución de Pemex, crearon algo como otra empresa, una economía informal, manejada cuando menos con la complacencia tolerancia de las autoridades", agregó.
El presidente aseguró en una conferencia de prensa pasada que en el Gobierno anterior se robaban al día el equivalente de "800 pipas [camiones cisternas] y hemos bajado a 100 pipas, calculamos que hemos ahorrado cerca de 3.000 millones de pesos [150 millones de dólares] desde que inició este plan".
"Hay suficiente combustible"
"Tenemos gasolina, hay un plan para resolver problema de escasez, y que no aumenten los precios de las gasolinas", mientras se normaliza el suministro, aseguró el mandatario.

El traslado terrestre en auto tanques es más lento, para lo cual Pemex tiene 1.600 pipas y rentó 3.400 más para transportar gasolinas y diésel hacia la capital y la zona central del país, a 10 de los 32 estado del país, que son los más afectados.
"Se va a normalizar el abasto, no quiero decir cuándo, porque no quiero fallarle a la gente, estamos trabajando para que sea lo más pronto posible", dijo.
El presidente reconoció también que hay buques tanques en las costas sin poder descargar gasolina.
En dos puertos del estado de Veracruz, Tuxpan y Coatzacoalcos, localizados en el Golfo de México, hay al menos 24 buques tanque con combustible, que no han podido entrar a las terminales para descargar el producto debido a que estas están saturadas por la estrategia de distribución por carreteras.
Más del asunto: La gasolina en México, más cara que en EEUU
Según Oil & Gas SGS México, la penalización para Pemex es de hasta 30.000 dólares diarios por cada barco estacionado, de manera que por los 24 buques tanqueros tendría que pagar hasta 720.000 dólares diarios, consigna el diario local Excélsior.