Los científicos habían advertido en reiteradas ocasiones sobre el derretimiento del glaciar Totten, capaz de aumentar el nivel del mar en 3,3 metros como mínimo.
"Totten es el mayor glaciar de la Antártida Oriental. En consecuencia, atrae más atención de los investigadores. Pero cuando uno se pregunta qué pasa en esta región, resulta que los glaciares cercanos están afectados por el mismo proceso", contó la especialista de la NASA Catherine Walker.
La investigadora observó que, desde el año 2009, los glaciares al este de Totten redujeron su altura en 2,7 metros. Antes del mencionado año, la altura era estable.
"Parece que esto va a acelerar el deshielo, pero no sabemos cuán pronto ocurrirá esto. Para eso precisamente se analizan todos los movimientos de estos glaciares, puesto que, si se observan un proceso de aceleración, esto significa que existe una situación que conducirá a la desestabilización", constató.
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