Las nuevas sanciones unilaterales de EEUU están relacionadas con la supuesta implicación de las autoridades rusas en el envenenamiento con una sustancia tóxica del exagente del espionaje británico Serguéi Skripal y su hija Yulia en marzo pasado en la ciudad británica de Salisbury.
Nada más abierta la investigación, que según Scotland Yard se prolongaría por varios meses, el Gobierno británico responsabilizó sin pruebas a Moscú diciendo que era "altamente probable" su implicación en el incidente.
Rusia rechazó todas las imputaciones y reclamó a Londres acceso a las posibles evidencias para colaborar con las indagaciones, ya que se trata de un ataque deliberado contra dos ciudadanos rusos.
Gran Bretaña se ha negado a realizar una investigación conjunta con Rusia.
Radio: "El creciente prestigio de Rusia provoca más sanciones"


