"Como afirma en su queja el abogado, efectivos del Ministerio del Interior y el Servicio Federal de Seguridad crearon condiciones de forma artificial para incitar a los acusados a tramar el crimen del que se les acusa. Afirma que fue una provocación", dijo una jueza del Tribunal.
El pasado 22 de febrero las autoridades argentinas comunicaron que, gracias a una operación conjunta de los servicios secretos de Argentina y de Rusia, se logró impedir el envío a Rusia de 389 kilos de cocaína desde Buenos Aires.
Las maletas con la droga se encontraban en un colegio de la embajada rusa en esa ciudad, y los propios diplomáticos comunicaron el hallazgo a la Policía.
Previamente, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, afirmó que el supuesto organizador del envío frustrado, Andréi Kovalchuk, que había sido detenido en Alemania a petición de Rusia, nunca trabajó en el Ministerio de Exteriores de Rusia ni en las misiones diplomáticas rusas en el extranjero.