El documento fue apoyado por 11 países, Rusia y Bolivia votaron en contra, mientras China se abstuvo.
Rusia propuso aplazar la votación sobre la resolución correspondiente, sin embargo su propuesta fue rechazada.
Para el 26 de octubre la misión debe presentar al Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre el uso de armas químicas en Jan Sheijun en abril pasado.
El director del Departamento de No Proliferación y Control de Armas de la Cancillería rusa, Mijaíl Uliánov, declaró a finales de septiembre que Rusia decidiría si tiene sentido prorrogar el mandato del mecanismo OPAQ-ONU que expira el 17 de noviembre después de estudiar su informe para ver "si es una investigación seria o superficial, como ya fue antes".
Uliánov declaró entonces que Rusia estima que la situación en Jan Sheijun permitía a la OPAQ visitar el lugar del ataque sin embargo dijo entonces que "todavía no existe una respuesta al por qué no han visitado la base aérea siria de Shairat".
La oposición siria denunció el 4 de abril un supuesto ataque con armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun, provincia de Idlib, que se saldó con más de 80 muertos, según la Organización Mundial de la Salud, que culpó a Damasco por la tragedia, pero las autoridades sirias refutaron la acusación alegando que todos sus arsenales químicos fueron retirados del país y eliminados en 2016 bajo la supervisión de la OPAQ.
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El Gobierno sirio aseguró que nunca empleó sustancias tóxicas ni contra la población, ni contra la oposición, ni contra los terroristas.
El presidente sirio, Bashar Asad, negó que se hubiese producido un ataque químico y calificó el caso de provocación para justificar el bombardeo a una base aérea crucial en la lucha contra el terrorismo.
Por su parte, Rusia supuso que la tragedia de Jan Sheijun fue un montaje o resultado de un bombardeo de la aviación siria a arsenales donde los terroristas guardaban armas químicas.


