"El Ministerio de Defensa ruso y nosotros instamos a las organizaciones humanitarias a que no posterguen la entrega de esta ayuda bajo el pretexto de problemas imaginarios con Bashar Asad", dijo Lavrov.
Subrayó que "no hay problemas y la seguridad está garantizada".
Al mismo tiempo, el canciller ruso agregó que es muy importante enviar los cargamentos humanitarios a estas zonas por las rutas más eficaces.
"Por desgracia, nuestros socios intentan mantener las rutas transfronterizas que se utilizaban desde el territorio de Turquía y Jordania con ausencia de algún tipo de control por parte de la ONU", dijo.
La primera zona de distensión, fruto de un acuerdo entre EEUU, Rusia y Jordania, entró en vigor el pasado 9 de julio en Al Quneitra, Suwaida y Deraa, suroeste de Siria. La segunda empezó a funcionar el 22 de julio en Guta Oriental, y la tercera, el 3 de agosto en el norte de Homs.
Lea más: Operación rusa permitió aumentar 4 veces el territorio controlado por el Gobierno sirio
La cuarta zona de distensión debe establecerse en la provincia de Idlib.


