"Esta arma permitirá modernizar la parte aérea de nuestra triada nuclear", declaró la secretaria de la Fuerza Aérea de EEUU, Heather Wilson.
Además destacó que "esta arma permitirá ampliar las posibilidades" de la Fuerza Aérea de EEUU, y expresó que la modernización resultaría efectiva desde el punto de vista de gastos.
Según el servicio de prensa de la Fuerza Aérea, los contratos iniciales ascenderán a un total de 900 millones de dólares, y los trabajos se extenderán por 54 meses.
Bloomberg informó que la compañía Boeing, encargada del desarrollo de los misiles que actualmente se encuentran en el arsenal de la Fuerza Aérea, en esta ocasión no fue incluida entre los desarrolladores.
El portavoz de Boeing expresó la decepción de la compañía por no haber resultado electa y señaló que la empresa esperaba "recibir de la Fuerza Aérea más información respecto a la decisión tomada".