Hasta que Trump habló este viernes 11 de la vía militarista, el cerco diplomático que impulsaba Washington había dado ciertos frutos, incluso aquellos que en su momento no logró con la OEA: El Mercosur suspendió el 5 de agosto a Venezuela en su condición de socio, y los cancilleres de 12 países de la región declararon ilegal, el 8 de agosto, a la Asamblea Nacional Constituyente y concluyeron que Venezuela ya no es una democracia.
"El nivel de resistencia del pueblo es digno de reconocimiento. Hay un pueblo dispuesto a morir; mucho dirán, son cinco millones… pero bueno, son cinco millones que están dispuestos a morir por su revolución. Y segundo, más allá de lo militar hay consecuencias políticas de estabilidad que afectarían a la región. Esos son los elementos que van a disuadir a Trump, por lo menos en el corto plazo, de una salida militar", expresó Moldiz.

