Con sobrecostes y tarde
Los sobrecostes podrían ser debidos a ajustes y exigencias en el diseño de la central nuclear de Somerset por parte de los reguladores británicos, según ha informado el portal Motherboard citando a fuentes de la compañía. De dichos sobrecostes se hará cargo EDF y no los contribuyentes británicos.
"El modelo detrás de Hinkley Point C es extremadamente complejo", indicó a Motherboard Simone Tagliapietra, investigador del gabinete estratégico Brueguel en Bruselas, que añade que, con los números delante, "uno se pregunta si el Reino Unido hizo bien en lanzarse a un proyecto de estas dimensiones".
'Hermanos en problemas'
Hinkley Point C utiliza una nueva generación de reactores nucleares llamada European Pressurised Reactors (EPR), cuyo diseño está siendo un verdadero quebradero de cabeza para las centrales que se están construyendo en Finlandia y en Francia.
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Su coste superó los 9.600 millones de euros cuando inicialmente estaba previsto que fuese de unos 2.800 millones. Se espera que finalmente se termine a finales de 2018.
Sería la primera central nuclear en Europa del este en los últimos 15 años.
La central de Flamanville, en Francia, además de sufrir sobrecostes de más de 7.000 millones de euros y un retraso de seis años sembró dudas sobre su futuro al encontrarse en 2015 partes débiles en su armadura de acero, lo que llevó a que el proyecto fuese nuevamente revisado.
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De estos tres ejemplos se deduce que Europa no resulta tan apta para dominar las nuevas tecnologías en el ámbito nuclear, a pesar del ilustre historial de sus empresas en este ámbito.



