Previamente se informó de 16 muertos y diez desaparecidos.
Las lluvias torrenciales, que comenzaron en las provincias sureñas el 1 de julio, afectaron al menos a 9,5 millones de personas.
Las autoridades evacuaron a cientos de miles de residentes locales.
El desastre causó pérdidas económicas por unos 2.650 millones dólares.
Más de 19.000 viviendas fueron destruidas por las inundaciones y otras 189.000 resultaron dañadas.
El desastre afectó a 668,2 millones de hectáreas de tierras cultivadas.
El 2 de julio, en la oficina de control de inundaciones de China informaron que el caudal de agua en más de 60 ríos del sur estaba por encima de los niveles de alerta debido a las lluvias.
Según los meteorológicos, las lluvias durarán hasta el fin de semana en varias provincias.

