El 13 de abril, el 'camarada' Kim Jong-un protagonizó la inauguración pomposa del nuevo distrito Ryomyong —'amanecer', en coreano—. Varias decenas de miles de personas asistieron a este evento extraordinario.
Según el reportero de Sputnik, Andréi Olfert, —que llegó a Corea del Norte para cubrir las celebraciones del 105º aniversario del nacimiento del fundador de la nación, Kim Il-sung, que se llevarán a cabo el 15 de abril— para poder ver a Kim Jong-un él tuvo levantarse muy temprano.
















A las 4:30 de la mañana tocaron el timbre en la puerta de la habitación del hotel donde se hospeda el corresponsal. El guía norcoreano informó al reportero que a las 5:20 el transporte partiría de la puerta del hotel.
Entretanto los habitantes de la capital norcoreana también se pusieron a prepararse para el evento. Las calles de la urbe se llenaron de personas que se pusieron su mejor ropa y empezaron a concentrarse en ciertos puntos de la ciudad. El reportero relató que el número de norcoreanos crecía a cada minuto.
El mismo evento arrancó solo un par de horas después, cuando el sol ya brillaba en el cielo. Sin embargo, lo más importante todavía estaba por venir. La muchedumbre compuesta de militares, estudiantes, albañiles y trabajadores comunes acabó de dispersarse a lo largo de lugar del evento y estaba a la espera de la llegada de su líder, adelantó.
El líder norcoreano apareció de manera rápida e impresionante, y un poco más tarde se fue de la misma manera. El dirigente del país juche solo cortó el listón rojo y ni siquiera dijo una palabra. Sin embargo, prosigue el periodista, los norcoreanos que vinieron para ver a Kim Jong-un con sus propios ojos no se sintieron decepcionados.
El primer ministro norcoreano, Pak Pon-ju, en su discurso durante la inauguración del nuevo distrito, señaló que los esfuerzos conjuntos del Partido y el pueblo en su construcción en un breve plazo "son tan importantes como los ensayos nucleares".



