"Junto a nosotros hacían sus tareas los barcos de la OTAN. Estuvieron constantemente desde el Mediterráneo hasta el área designada y de vuelta con nosotros. Había alrededor de ocho buques y sus acciones estaban lejos de ser amistosas", explicó Saloshin.
El portaviones Almirante Kuznetsov regresó a Rusia el 9 de febrero tras dos meses de operaciones en Siria.
Durante ese período los pilotos realizaron 420 misiones y destruyeron más de 1.200 objetivos terroristas.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, agradeció a los militares rusos por su contribución a la lucha contra el terrorismo internacional en Siria.


