En la capital rusa, los descendientes de los Románov se reunirán con el patriarca Kiril, cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa, informó a los medios rusos el director de la Oficina de la Casa Imperial, Alexandr Zakátov.

Zakátov señaló que uno de los objetivos de la visita de los Románov es conseguir la reconciliación entre los partidarios y opositores actuales de la Revolución de Octubre de 1917.
"Parte de la culpa de la Revolución la tiene la Casa Imperial, así como la Iglesia y la nobleza. Al mismo tiempo, los herederos ideológicos de los revolucionarios bolcheviques tienen que entender que el terror, la negación de la propiedad privada y la propaganda antirreligiosa son unos medios de control inaceptables. Lo peor de la Revolución de Octubre es la instigación al odio. En 2017, habrá quienes pretendan conseguir lo mismo. Por lo tanto, hace falta evitar que esto se repita", explicó Zakátov.
Según Zakátov, los Románov apoyan al presidente ruso Vladímir Putin y se mantienen neutrales respecto al sistema político actual del país.
Desde la disolución de la Unión Soviética, María Vladímirovna, que nació y reside en España, visita periódicamente Rusia. La última vez que la duquesa estuvo en el país eslavo fue en septiembre de 2016. Su hijo, Georgui (Jorge) Mijáilovich, también nacido en Madrid, estuvo en Rusia en noviembre para felicitar al patriarca Kiril con motivo de su 70º cumpleaños.
"De hecho, la reconciliación entre las fuerzas políticas y sociales ya ha tenido lugar. Tenemos que aceptar nuestra historia a pesar de la especial gravedad de ciertas páginas del pasado", señaló Bespálov.
A su vez, el líder de la Frente Juvenil de Rusia, Nikolái Shliamin, considera que en el marco del centenario de la Revolución de Octubre, los comunistas pueden organizar acciones públicas o manifestaciones en contra de la visita de los Románov a Rusia con el fin de ganar influencia política.